La Argentina viene sufriendo una continua pérdida de competitividad cambiaria desde el año 2007, causado principalmente por problemas internos, como los altos niveles de inflación. Esta pérdida de competitividad se ha agravado y potenciado en los últimos años debido a factores externos, que son las depreciaciones de las monedas de varios socios comerciales que se vienen produciendo desde 2014.

Ésta pérdida de competitividad está afectando fuertemente las exportaciones de la Provincia de Mendoza. Entre los factores externos, el mayor impacto lo ha generado la depreciación del real, debido a que Brasil es el segundo país de destino más importante de nuestras exportaciones (representa el 20%) sólo por detrás de EEUU (25%). Pero también puede llegar a tener un efecto muy negativo la pérdida de valor del peso chileno, ya que muchas de sus exportaciones compiten con las de nuestra provincia, y la mayor competitividad cambiaria chilena puede desplazar exportaciones mendocinas en varios mercados externos.

El real viene perdiendo valor desde julio del 2011, cuando llegó a su máxima cotización (con sólo 1,55 reales se compraba un dólar estadounidense). Su depreciación se aceleró a partir de agosto de 2014, cuando cotizaba a 2,24 reales por dólar, y aproximó los 4 reales por dólar casi un año después (22 de Septiembre del 2015), perdiendo un 78% frente a esta moneda.

El peso chileno en cambio llegó a su máximo valor en abril del 2013, cuando con 472 pesos alcanzaban para comprar un dólar estadounidense. Desde ese mes esta divisa no ha dejado de depreciarse, llegando a necesitarse 685 pesos para comprar un dólar en Septiembre de 2015 (45% más).

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Para medir la competitividad cambiaria lo correcto es utilizar el tipo de cambio real bilateral (TCRB)1, ya que también tiene en cuenta el nivel de inflación de cada país. Éste indicador viene disminuyendo para Argentina desde 2007 tanto con respecto a Brasil como con respecto a Chile. Ésta pérdida de competitividad es causada principalmente por el alto nivel.

Los TCRB con Chile y con Brasil vienen disminuyendo continuamente, y sólo aumentaron en el corto período de noviembre de 2013 a abril de 2014, debido a la fuerte devaluación que sufrió la Argentina durante esos meses, pero sólo sirvió para compensar la caída en la competitividad sufrida en la primer parte de 2013. Desde ese momento, el peso argentino perdió competitividad cambiaria rápidamente, al punto que entre febrero de 2014 y septiembre de 2015 disminuyó 41,5% frente al real (el índice pasó de 100,8 a 59,3) y un 27,9% frente al peso chileno (de 100,5 a 72,6).

La caída de la competitividad cambiaria con estos dos países es tan pronunciada que se sitúa hoy en niveles inferiores al promedio observado durante la convertibilidad, y muy cercanos a alcanzar los índices vigentes en diciembre del 2001, que fueron los mínimos de los últimos 20 años.

El índice del TCRB tomó un valor promedio de 59 y 77 para Brasil y Chile, respectivamente, entre 1999 y 2000. Con la salida de la convertibilidad y la posterior hiperdevaluación, estos índices subieron significativamente y se mantuvieron altos durante toda la
última década, pero en septiembre de este año se estima que llegarían a los 59 con respecto a Brasil y 73 con Chile.

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Efectos Sobre las Exportaciones Provinciales

Los cambios en la coyuntura internacional afectan de forma negativa a las exportaciones de Mendoza por varios canales. El más significativo es la depreciación del real, ya que Brasil es el segundo destino más importante, explicando el 20% de las exportaciones medidas en dólares.

Al depreciarse el real, los productos que exportamos se vuelven más caros para el consumidor brasilero, incentivando una sustitución hacia productos de su propia industria nacional que ahora son más competitivos, generando una caída en los volúmenes exportados por Mendoza a Brasil (efecto cantidad). Pero a la vez existe un segundo efecto negativo; la caída en el poder adquisitivo del real presiona a la baja los precios de nuestras exportaciones (efecto precio, los exportadores están obligados a reducir la cotización de sus productos). Ambos efectos son aún más intensos en exportaciones de productos derivados de la cadena alimentaria, como los que primordialmente envía Mendoza a Brasil.

A lo anterior hay que agregarle la caída en el producto y consumo que está sufriendo Brasil. En el 2014 éste país sólo creció el 0,1%, para 2015 se estima que su PIB caiga un -1,5% y para 2016 se estima que aumente un pobre 0,7%. La crisis genera una caída en el ingreso de los brasileros, que al tener menor poder adquisitivo terminarán disminuyendo su consumo, y
esto produce que bajen las importaciones.

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Los productos más afectados para Mendoza son los agroindustriales, principalmente las frutas y hortalizas, ya que Brasil es su principal destino, llegando a representar el 50% y el 60% de las exportaciones de estos productos, respectivamente. Lo que más se exporta a este país son ajos frescos, vino fraccionado, ciruelas secas, aceitunas y peras frescas.

Por otro lado, Chile es el tercer destino en valor para las exportaciones provinciales (representa el 10% de las exportaciones en USD). Lo que más vende Mendoza a Chile son mezclas no alimenticias de origen vegetal, gas butano, manufacturas de yeso, gas propano y ácido tartárico.

Los productos exportados a Chile tienen mayor grado de elaboración y algunos son muy difíciles de sustituir (como el gas), por lo que la depreciación de esta moneda tal vez no termine afectando muy significativamente nuestras exportaciones. Pero sí puede afectar muy negativamente el hecho de que muchas exportaciones de Mendoza compiten en varios mercados con las de Chile. Al depreciarse el peso chileno los productos del vecino país están en condiciones de mejorar sus cotizaciones en dólares, ganando competitividad contra nuestros productos y posiblemente quitándonos cuota de mercado.

Los productos que se encuentran más vulnerables a la devaluación del peso chileno son los vinos, tanto fraccionado como a granel, manzanas frescas, ciruelas secas, uvas frescas y pasas, peras frescas y duraznos en conservas.

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