Quienes dicen pasar su vida buscando la felicidad deberían dirigir su mirada a Dinamarca, que según un reciente relevamiento de la Organización de Naciones Unidas, es el país más feliz del mundo.

A ese resultado arribó en el World Happines Report 2016, en el que se indaga sobre la felicidad en 156 países, y en el cual la Argentina mejoró su posición respecto del año anterior.

Dinamarca, que ya había ocupado el primer puesto en dos ocasiones anteriores, le arrebató en 2016 el primer lugar a Suiza, que quedó relegada a la segunda posición por delante de Islandia y Noruega.

La investigación, realizada por el Earth Institute de la Universidad de Columbia (Nueva York) clasifica a los países de acuerdo a la felicidad de sus ciudadanos y a su sensación subjetiva de bienestar.

Argentina ocupó esta vez el puesto 26°, debajo de Brasil (17°) y de Chile (24°) entre los sudamericanos.

El puesto conseguido en esta edición del Ranking de la Felicidad representa una mejora de cuatro espacios en relación al que ocupó en la lista del período 2012-2014, en la que ocupaba el 30° lugar. A la vez, la Argentina había estado en el período 2010-2012 en el puesto 29°.

El informe combina datos de los sistemas sociales y datos del mercado de trabajo con encuestas que indagan la propia percepción de las personas.

Y este año se introdujeron por primera vez mediciones sobre las consecuencias de la desigualdad en la sociedad.

Los principales factores que se tomaron en cuenta fueron el PIB per cápita -el valor monetario de la producción de bienes y servicios del país de un año dividido el número de sus habitantes-, la esperanza de vida saludable, el apoyo social percibido por sus habitantes, la confianza que sienten -medida por su convicción acerca de la ausencia de corrupción en el Gobierno y los negocios-, la libertad para decidir sobre sus vidas percibida por las personas y la generosidad (medida en función de las donaciones que hace la población).

La igualitaria Dinamarca, donde las mujeres ocupan el 43% de los cargos de responsabilidad en el sector público, es conocida por su amplio y generoso sistema de bienestar, que cubre a los ciudadanos durante toda su vida.

Pocos se quejan de los altos impuestos, ya que a cambio reciben un sistema sanitario donde todo el mundo tiene acceso gratuito a medicina general y hospitales.

Los impuestos también pagan escuelas y universidades, y los estudiantes reciben subvenciones mensuales durante un máximo de siete años.

Además, muchos ciudadanos están tranquilos porque si pierden su empleo o enferman, el Estado los mantendrá.

Jeffrey Sachs, de la Universidad de Columbia y uno de los autores del informe, señaló que la felicidad y el bienestar deberían estar entre los objetivos de todos los países.

”El bienestar humano debería alimentarse a través de una estrategia holística que combine objetivos económicos, sociales y medioambientales”, indicó en un comunicado antes de la presentación oficial del World Happiness Report 2016 en Roma.

Christian Bjoernskov, profesor de economía en la Universidad de Aarhus, la segunda ciudad más grande de Dinamarca, cree que las sensaciones de confianza en sí mismos y determinación tienen mucho que ver con el buen resultado del país.

”Los daneses confían unos en los otros. Cuando nos alzamos juntos, podemos triunfar”, señaló. ”Y también tienen una fuerte creencia en que pueden decidir sobre sus propias vidas”, añadió.

Después de Dinamarca, las siguientes naciones más felices son Suiza, Islandia y Noruega, seguidas de Finlandia, Canadá, Holanda, Nueva Zelanda, Australia y Suecia. Estados Unidos está en el 13° escalón.

En cuando a territorios latinoamericanos y del Caribe, los mejor posicionados fueron Costa Rica y Puerto Rico, en los puestos 14° y 15°, respectivamente.

Los siguientes países de la región son México (21°), Chile (24°), Panamá (25°), Argentina (26°), Uruguay (29°), Colombia (31°), Guatemala (39°), Venezuela (44°), El Salvador (46°) y Nicaragua (48°).

Por debajo del puesto 50 quedaron Ecuador (51°), Bolivia (59°), Perú (64°), Paraguay (70°), Jamaica (73°), República Dominicana (89°), Honduras (104°) y Haití (136°).

La desolada Siria, arrasada por un conflicto civil que ya dura 5 años; Afganistán, sumido en una lucha sin fin con los talibanes; Burundi, Togo y Benin ocupan los últimos cinco puestos.

De las últimas 30 plazas, sólo cinco países de los que allí aparecen no son Africanos, resaltó el diario Clarín.

Una de las mejoras más acentuadas con respecto al anterior ranking han sido las protagonizadas por Nicaragua y Sierra Leona, mientras que los países que más empeoraron en cuanto a la felicidad de sus ciudadanos son Grecia, Egipto y Arabia Saudí.

Los Gobiernos de Bután, Ecuador, Escocia, los Emiratos Árabes y Venezuela crearon ministerios en el gobierno para ocuparse de la felicidad de sus ciudadanos.

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