El hecho ocurrió el 16 de agosto de 1951 en el pueblo francés de Pont-Saint-Esprit. Ese día, sin razón aparente, la población enloqueció, dejando cinco muertos, cientos de afectados y decenas de internados.

Si bien aún suena como algo difícil de creer, el incidente ocurrió en verdad y los pobladores de ese lugar luego contaron que sufrieron terribles alucinaciones. La prensa de esa época reveló que: un hombre intentó ahogarse gritando que su vientre estaba siendo devorado por serpientes y un niño de 11 años que intentó estrangular a su abuela.

Además, un hombre saltó de la ventana de un segundo piso tras gritar que era ”un avión” y otro decía que el corazón se le había salido fuera y le pedía desesperado a un médico que volviera a ponérselo en el pecho.

LEÉR MÁS  Apuestan al mejor clima para intensificar los rastrillajes del submarino

La explicación oficial apuntó contra el panadero del pueblo. Lo acusaron de haber intoxicado a la población de manera involuntaria usando granos de centeno fermentados, lo que provocaron una sustancia alucinógena natural.

Sin embargo, el periodista HP Albarelli publicó una historia diferente. En su libro ”Un terrible error: el asesinato de Frank Olson y los experimentos secretos de la CIA durante la Guerra Fría”, afirma que Pont-Saint-Esprit había sido elegida por la agencia de inteligencia norteamericana para un experimento con alucinógenos.

Según el cronista, ese pueblo francés fue cubierto por LSD en aerosol por la División Especial de Operaciones secretas de la armada de los Estados Unidos. Los científicos habrían inventado la historia del pan para tapar su verdadera fuente, la Compañía Farmacéutica Sandoz, que proveyó a la CIA con el LSD que luego habrían colocado en el pan.

LEÉR MÁS  La carta viral del padre de uno de los tripulantes del submarino desaparecido

La idea de esa agencia de inteligencia del Gobierno de Estados Unidos era probar alucinógenos para un programa secreto que tenía por objetivo investigar sistema de manipulación mental de prisioneros y de tropas enemigas.

Casi como una ironía, en la revista US Magazinede ese año, bajo la dirección entonces de Henry Luce, relacionado a la CIA, se relataba que en Saint-Pont-Esprit el escenario era casi de un cuento de Lovecraft: ”Los pacientes del hospital despertaban exaltados, gritando que flores rojas les crecían en el cuerpo o que sus cabezas se habían transformado en plomo fundido ”.

Albarelli declaró que la Compañía Química Sandoz ofreció el uso de LSD como un arma secreta para la guerra. ”Una pequeña cantidad puesta en el suministro de agua o esparcida en el aire desorientaría y volvería psicótica a un pelotón completo de soldados”.

LEÉR MÁS  Apuestan al mejor clima para intensificar los rastrillajes del submarino

El periodista además afirmó: ”Me entregaron un documento sin fecha de la Casa Blanca que es parte de un archivo aún más largo, hecho en 1975 por los miembros de la Comisión Rockefeller para investigar abusos de la CIA”.

”En el documento aparecen los nombres de varios franceses que trabajaron en secreto para la CIA, y se hace referencia al ‘Incidente Pont St. Esprit’, relacionando en forma directa al titular de los proyectos secretos, el entonces jefe de la División para Operaciones Especiales del Fuerte Detrick”.

fuente: ciudad.com.ar

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here