Mendoza, ejemplo de cómo promover la salud en los casinos

El sector de las apuestas en Argentina ha sufrido mucho recientemente. El gran revuelo que ha causado el tema de regulación ha puesto a las apuestas en boca de muchos.

Por una parte, quienes apoyan esta medida, se apoyan en la disminución de la ludopatía y en la evasión de impuestos. Quienes se oponen, dicen que la regulación no solventará nada (porque el internet no entiende de barreras) y que además afectará al patrocinio de los eventos deportivos en Argentina e incluso su rating.

Sea como sea, las provincias han comenzado a regular el juego, a normarlo más allá de lo que sí quiera pueden controlar. Sobre todo los aspectos del juego en línea.

Pero en Mendoza, el Instituto Provincial de Juegos y Casinos de Mendoza (IPJyC) agregó a las regulaciones una normativa peculiar y ejemplar para muchos.

Reconocimiento facial en los casinos

Sí, esto no suena realmente para nada novedosos. Los casinos son un lugar en donde se mueve demasiado dinero como para estar libres y sin cámaras. Pero la realidad es que esta medida obedece a algo más allá de un asunto de seguridad interna de los casinos.

El tema que impulsa a esta medida es el de la salud psicológica de los jugadores. En Argentina, al igual que en otras partes del mundo, existe la posibilidad de autoexcluirse de los juegos de azar.

Es un sistema que permite a los adictos al juego negarse a sí mismo la entrada a estos lugares, pero en la práctica no existía manera de regular esto, por lo que un jugador simplemente podía excluirse de un lugar y luego caminar 2 cuadras y entrar al siguiente.

Por ello, la intendencia del juego en Mendoza decidió implantar un sistema central de cámaras que detecte a los autoexcluidos y les ayude a cumplir con su proceso de salud mental y bienestar.

Como es de imaginar, muchos casinos no quedaron necesariamente enamorados de la medida, pero se entiende que es para defender a quienes simplemente no pueden hacerlo a fuerza de voluntad.

Sin embargo, esta medida también es una protección frente a jugadores con malas prácticas; así que parece un ganar-ganar por todos lados.

El juego online es otra historia

Tal y como abrimos diciendo, en el juego online todo es diferente; ya que la autoridad de las apuestas recae sobre las provincias. Son las autoridades provinciales quienes pueden regular el juego, pero el internet no puede ser regulado al 100%.

Hoy, la mayoría de las provincias que lo regulan lo hace con fines de impuestos. Pero como los operadores de internet no desembolsarán nada de su bolsillo porque no tienen gastos operativos en Argentina, pues en algunas provincias se pretende cargar a los jugadores y hacerles pagar, algo que carece de todo sentido.

Los casinos online son prácticamente una demostración de democracia, de libre mercado.

Cualquier jugador puede acceder a ellos y vivir la experiencia de divertirse en los términos que estos expongan. Mr Green Casino online y otros grandes nombres de la industria seguirán siendo páginas web visitadas en Argentina porque los jugadores quieren escoger las mejores cuotas y los métodos de pago que se ajusten a ellos.

Los jugadores y la autoridad tienen un divorcio de conceptos y si bien es cierto que ha de hacerse algo para recabar impuestos que nacen del juego, también tiene existir la posibilidad que los jugadores elijan en qué casa de apuestas jugar y no ocurra lo que en algunas provincias donde solo existe una casa de apuestas online y esta pertenece a la autoridad de la provincia.

Se aplauden medidas como las del sistema de reconocimiento facial, pero también se debe luchar contra las prohibiciones que vienen con políticas inviables y de control extremo.

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