Se trabaja en la detección y tratamiento del cáncer colorrectal

El Ministerio de Salud trabaja en la realización de un protocolo para tratar de manera integral el cáncer de colon y recto, desde una red de atención que involucra desde los centros de atención primaria hacia centros de mayor complejidad. Con el propósito de lograr la accesibilidad de toda la población y garantizar la calidad de las intervenciones y los procesos, con un monitoreo y evaluación permanentes.

Se busca realizar un protocolo para la detección precoz, el tratamiento y el seguimiento de esa enfermedad en centros de salud y hospitales.

Participaron del encuentro referentes de centros de salud y hospitales, especialistas en gastroenterología, patólogos, agentes sanitarios, personal administrativo e informático, funcionario de Salud y de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP).

El cáncer de colon es una afección que se ubica como el tercer tipo de cáncer, detrás del de próstata y de pulmón. Según cifras del Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina hay 100.000 enfermos nuevos de cáncer todos los años y 58.000 fallecimientos en el mismo período. En Mendoza, 400 personas se enferman de cáncer de colon cada año.

El responsable de estos encuentros de cáncer colorrectal , Sergio Salomone sostuvo que: “Estamos trabajando para concretar un protocolo de acción para prevenir y tratar la enfermedad, donde es fundamental poder involucrar a la atención primaria para lograr una mayor accesibilidad a la población y a la promoción de la salud, porque apuntamos especialmente a la prevención de la enfermedad.”

“Se pretende lograr un sistema de cuidado progresivo, que cuente con un registro informático con los pacientes, los antecedentes de los mismos y un seguimiento de cada uno”, agrego el doctor Salomone.

Así también el profesional expreso que se continuaran los encuentros para la concreción de esta guía, el próximo se desarrollará el lunes 8 en el hospital Lencinas y a fines de mes se efectuará un seminario en conjunto de Nación y Provincia.

Cáncer de colon y recto

¿Qué es?

El cáncer es el proceso de crecimiento y diseminación incontrolado de las células. Puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo en la forma de tumores. El tumor suele invadir el tejido circundante y puede provocar metástasis en otros sitios distantes del organismo. Este tipo de cáncer se desarrolla en los tejidos del colon y/o el recto.

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El colon y el recto son partes del aparato digestivo. Forman un tubo largo, muscular, llamado intestino grueso. Los alimentos digeridos parcialmente entran en el colon procediendo del intestino delgado. El colon extrae agua y nutrientes de los alimentos y convierte el resto en desechos (materia fecal). Los desechos pasan del colon al recto y luego al exterior del cuerpo por el ano.

¿Cuáles son las causas?

No se conocen las causas exactas del cáncer color rectal. Rara vez puede explicarse por qué el cáncer color rectal se presenta en una persona y no en otra. Sin embargo, es importante aclarar que no es contagioso.

¿Quiénes pueden tener cáncer de colon y recto?

La investigación ha demostrado que personas con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer color rectal:

-Edad mayor de 50 años: El cáncer color rectal es más probable que ocurra cuando las personas envejecen. Más del 90% de las personas con esta enfermedad fueron diagnosticadas después de los 50 años de edad.

-Pólipos colon rectales: Los pólipos son tumores en la pared interior del colon o del recto. Son comunes en personas de más de 50 años de edad. La mayoría de los pólipos son benignos (no cancerosos), pero algunos pólipos (adenomas) pueden convertirse en cáncer. Encontrarlos y extirparlos puede reducir el riesgo de cáncer colon rectal.

-Antecedentes familiares: Familiares cercanos (padres, hermanos, hermanas o hijos) de una persona con antecedentes de cáncer colon rectal tienen en cierta manera mayor probabilidad de presentarlo, especialmente si el familiar tuvo el cáncer a una edad joven. Si muchos familiares cercanos tienen antecedentes, el riesgo es aún mayor.

-Alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes aumentan el riesgo de cáncer colon rectal.

-Antecedentes personales de cáncer: La persona que ya ha tenido cáncer colon rectal en el pasado puede presentarlo una segunda vez. También las mujeres con antecedentes de cáncer de ovarios, de útero (endometrio) o de mama tienen, en cierto modo, un mayor riesgo de padecer cáncer colon rectal.

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-Colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn: La persona que ha tenido alguna enfermedad que causa inflamación del colon (como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn) por muchos años tiene un riesgo mayor de presentar cáncer colon rectal.

-Dieta: Algunos estudios sugieren que las dietas ricas en grasas (especialmente grasa animal) y pobres en calcio, folato (ácido fólico) y fibra pueden aumentar el riesgo de cáncer colon rectal. También, algunos estudios sugieren que las personas que consumen una dieta pobre en frutas y verduras pueden tener un riesgo mayor de cáncer colon rectal.

-Consumo de tabaco: La persona que consume algún tipo de tabaco puede tener un riesgo mayor de presentar pólipos y cáncer colon rectal.

¿Cómo se puede prevenir?

-En adultos un nivel mínimo de 30 minutos diarios de actividad física regular (por ejemplo caminar) y de 60 minutos para niños y jóvenes en edad escolar.

-Una dieta saludable que se caracterice por: una baja ingesta de grasas de origen animal (fiambres, embutidos, manteca y leche entera, por ejemplo) y de ácidos grasos trans (presentes en la margarina, los productos de pastelería y las golosinas, entre otros), consumo de frutas y verduras (al menos 400 gramos por día), así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos, y reducir al mínimo la exposición a aflatoxinas en los alimentos.

-Evitar el consumo de tabaco.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento del cáncer se basa en estrategias de control local -como la cirugía y la radioterapia- y estrategias de control sistémico -como la quimioterapia, hormonoterapia y terapias biológicas.

Dependiendo de la situación del paciente, y de la extensión y el tipo de enfermedad, el tratamiento puede hacerse con el objetivo de curar a la persona, de controlar los síntomas o de prolongar la vida. En todo caso, deben realizarse junto con el tratamiento antitumoral tratamientos que ayuden a la persona a controlar el dolor u otros síntomas de modo que su calidad de vida sea la mejor posible.

Fuente: Prensa de la Gobernación

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