La semana pasada dos casos de abuso sexual a menores, en que ambas quedaron embarazadas, tuvieron una fuerte repercusión en la sociedad mendocina. En este marco, Diario Somos habló con Claudio Enrique Habijan, profesional del Equipo para el Abordaje del Abuso Sexual Infantojuvenil del Poder Judicial de Mendoza (Epaasi).

El abuso y embarazo de dos nenas, una de 10 y otra de 11, la semana pasada tuvieron fuerte repercusión en la provincia. Estos casos han sido conocidos por el hecho que ambas estaban cursando el octavo mes de embarazo pero, según explicó Claudio Enrique Habijan, profesional del Equipo para el Abordaje del Abuso Sexual Infantojuvenil del Poder Judicial de Mendoza (Epaasi), en Mendoza se denuncian entre seis y ocho casos de abuso sexual por día.

“Hace unos siete años teníamos un total de dos y cuatro denuncias diarias pero hoy se ha duplicado esa cantidad. En estos momento alcanzamos entre seis y ocho casos de abuso sexual infantil por día. A eso hay que sumarle demasiados casos que no se deben denunciar”, explicó Habijan.

Esta cifra es preocupante pero a su vez “alentadora” por el hecho que si bien ha crecido marcadamente el número es porque hay más conciencia sobre el abuso infantil y los familiares se animan a realizar la denuncia como así también se está más atentos a las señales que pueden dar los niños.

“El adulto es el responsable de observar al niño en su desarrollo. Cuando un abuso se prolonga es porque el adulto no ha visto las señales o ha mirado para otro lado. Ahora se toma conciencia que el niño es un registro eterno y ese daño queda de por vida en la mente de éste”, agregó el médico psiquiatra infanto-juvenil.

El embarazo de las dos nenas también trajo el tema de cómo se puede educar a los niños para que se defiendan de los casos o como se podrían evitar estas situaciones. Pero lo cierto es que, según dijo Habijan, no es tan sencillo educar al niño para defenderse ante semejante vejación entonces habría que darle herramientas al adulto para detectar las señales.

“No tenemos la edad definida a partir de la cual un niño puede defenderse del ataque sexual, entonces no siempre es capaz de hacer algo, en muchos casos la víctima queda paralizada. Por eso debemos trabajar con adultos y empezar a comprometerlo con esta problemática. Por ejemplo, el docente cuando ve algo raro tome conciencia y se comprometa a denunciar. Esa es una manera de prevenirlo”, explicó Habijan.

Los casos de las dos nenas abusadas y embarazas

El primer caso de abuso sexual a menores que tuvo repercusión fue el de la nena de 10 años que fue internada en el hospital Notti con ocho meses de embarazo. La joven ingresó al hospital de niños “por un dolor abdominal”, y las autoridades del establecimiento aplicaron el protocolo al conocer la noticia del embarazo, avisando a la fiscalía de turno. Horas después fue detenido el tío de la niña, por pedido de la fiscal Cecilia Bignert. El joven de 23 años fue imputado por “abuso sexual agravado por la convivencia”.

El segundo caso que tuvo en vilo a todos fue el de otra nena, de 11 años, que ingresó al hospital Scaravelli, de Tunuyán, y también está cursando el octavo mes de embarazo. La niña fue traslada desde el hospital Las Heras de Tupungato en una ambulancia hacia Tunuyán. Las autoridades judiciales y el Programa de Maltrato Infantil de Salud intervienen en el caso ya que, al ser una nena, se trata de un abuso.

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