En el marco del IV juicio por delitos de lesa humanidad que se lleva a cabo en Tribunales Federales de Mendoza, continuó el día de ayer la etapa testimonial por parte de víctimas de la última dictadura militar.

En la audiencia, y por teleconferencia desde Buenos Aires, el dibujante Daniel Hugo Rabanal relató las circunstancias bajo las que se realizó su detención el 6 de febrero de 1976. Rabanal fue secuestrado en horas del mediodía en pleno centro mendocino donde permaneció detenido durante cuatro días en un lugar indeterminado en las afueras de Mendoza y luego en el Departamento de Informaciones 2 (D2) hasta el 26 de febrero del mismo año.

Posteriormente fue trasladado a la Penitenciaria Provincial hasta 1978 para pasar luego a la Unidad 9 de La Plata. En su relato describió las vejaciones y torturas que sufrió durante sus días de cautiverio y contó sobre las violaciones hacia sus compañeras detenidas que eran reiteradas y sistemáticas. “Los días en el D2 son mi peor registro mientras estuve detenido” recordó.

Rabanal, llegó a ser procesado por la Justicia Federal que en aquel entonces se había constituido en una comisaría. Allí fue llevado ante el Juez Rolando Carrizo, quien se limitó a identificarlo sin atender al estado de deterioro en el que se encontraba. Carrizo le informó que su defensor sería Petra Recabarren aunque éste nunca ejerció como tal. Debido a las irregularidades del momento, el testigo decidió no declarar y de esta intervención Judicial seguida por el Juez Guzzo fue condenado a cadena perpetua. Ya en democracia, el 26 de julio de 1984, recuperó su libertad por la ley del doble cómputo.

Finalizado el testimonio de Rabanal, fue el turno de Silvia Susana Ontiveros, detenida un mes antes del Golpe por su actividad sindical como miembro de la JTP.

Ontiveros presentó un desgarrador relato sobre sus días en el D2, donde fue víctima de reiteradas violaciones. “Las mujeres pagábamos el precio de ser mujeres”. En el mismo sentido se refirió a la forma brutal en que se realizaban estos vejámenes por parte de policías violadores: “eran distintos olores, distintos cuerpos, insultaban distinto”, expresó.

Ante la presencia de los acusados, Ontiveros comentó que, tras sus días de secuestro y cautiverio en el D2, fue llevada también ante el juez Carrizo quien negó dejar constancia con respecto al deplorable estado en el que se encontraba en ese momento, tal como lo hiciera con Rabanal. La ex detenida permaneció 18 días en el D2, para ser trasladada posteriormente a la Penitenciaria Provincial y luego al Penal de Devoto. En este circuito de detenciones, reconoció el nombre de varios de sus compañeros y compañeras víctimas de torturas y violaciones.

Estando secuestrada, a Silvia se le quitó la potestad de su hijo de 4 años al ser denunciada por “abandono de hogar”. Tras este episodio, no tuvo contacto con su hijo hasta recuperar la libertad en 1982 y luego de recorrer un largo camino iniciado mediante numerosas acciones legales para restablecer el vínculo.

Tras finalizar el testimonio, el Tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta mañana martes 3 de junio a las 9.30, donde se prevé que prestarán declaración Ricardo Damico (por teleconferencia desde Córdoba), Graciela Ledda, Fernando Rule y Nélida Correa. Mientras tanto continuará la declaración a puertas cerradas de Rosa del Carmen Gómez iniciada el pasado viernes.

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