El directorio de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) que hoy encabeza Sergio Vergara, revocó la designación de un ex integrante de ese cuerpo -durante la presidencia de Alberto Recabarren- porque “se (le) creó un servicio innecesario que nunca funcionó” al solo efecto de “satisfacer un interés meramente particular con el cual se pretendía asegurar al profesional político una función jerárquica en forma apresurada”.

Se trata del médico personal del ex gobernador Francisco Pérez, Diego Alfredo Guzzanti, quien atendió las descompensaciones y los momentos de estrés que padeció el ex mandatario durante sus cuatro años de gestión.

Guzzanti -un cirujano egresado de la Universidad Nacional de Córdoba- fue designado vocal de la OSEP en representación del Ejecutivo el 15 de setiembre de 2012 y renunció el 1 de marzo de 2013, para pasar a desempeñarse como asesor del directorio en un cargo fuera de nivel.

Ante una nueva vacante volvió a ser designado director el 13 de junio de 2014 y allí permaneció hasta el 4 de diciembre de 2015, a cinco días del cambio de gobierno.

Intertanto, el 30 de junio de 2011 se creó el Servicio de Asistencia Médica Intervencionista en el Hospital del Carmen donde se lo nombró e incluyó en el régimen de mayor dedicación profesional con 44 horas semanales y asignación de funciones jerárquicas.

El actual directorio remarcó que “se lo nombró sin los ocho años de antigüedad necesarios para acceder a esas funciones”.

“El cargo creado por la resolución 1.435 no se encuentra activo en el sistema, no funcionó nunca ni existió la necesidad de su creación, por lo que no cuenta con la partida presupuestaria para su funcionamiento”, confirman autoridades del Hospital el Carmen. “Se designó a Guzzanti en planta permanente en un cargo cuyo ejercicio no se cumplió nunca, sino que se difirió hasta el momento en el que cesara en las funciones de vocal del directorio”, afirman en la Dirección de Recursos Humanos de OSEP.

El actual directorio de la obra social dispuso revocar decisiones de las anteriores autoridades declarándolas parcialmente inexistentes “por la flagrante violación al régimen de ingreso a la función pública”.

“Siendo el acto de designación de origen inexistente se deben revocar las designaciones efectuadas”, afirma la resolución para el caso de Guzzanti y de otros 30 nombramientos. Aunque aclara que “se reconocerá como servicios prestados lo percibido conforme la asignación de la clase del escalafón pertinente, con los adicionales y suplementos que hubieran tenido”.

Por Marcelo Sivera para Los Andes

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