La minería vuelve a la carga y presiona a políticos y la justicia

La nueva ofensiva minera, que crece en intensidad en estos días, va contra algunas conquistas muy preciadas de la provincia, como son su ley de agua, y también contra las autoridades electas, a quienes “exigen” que se pronuncien sobre el tema, pese a que en las campañas quedó clara la postura de defensa del agua y el ambiente. No obstante, los lobbies se desentienden de eso, y la salud y calidad de vida poco importan frente al afán de ganancias a cualquier precio, incluso la salud y la vida.

La promesa siempre es la misma: crear fuentes de trabajo y generar desarrollo para las localidades. Pero la realidad desmiente con cifras tangibles esa pretensión. Sobran estudios que demuestran la mentira de la riqueza que dice crear la megaminería.

Se puede citar un ejemplo muy a la mano, el del frustrado emprendimiento Vale, que se quiere reflotar con otros capitales luego de la deserción brasileña: “Según el Informe de Impacto Ambiental del proyecto original -señala un estudio de las Asambleas por el Agua Pura- en la explotación Potasio Río Colorado se emplearían a 386 personas en Mendoza, pero con la misma cantidad de energía que requeriría la mina, la industria mendocina en 2011 dio trabajo a 23.709 obreros. Al cierre de Vale, cerca de 4000 trabajadores quedaron en la calle, la mayoría de empleos eran temporarios debido a la construcción de obras civiles”.

LEÉR MÁS  La comuna de Santa Rosa no completa sus balances desde 2013

Pero además, en época de crisis el consumo energético total de Potasio Río Colorado (entre gas y electricidad según el proyecto 2006) equivaldría al 75% de la generación de Atucha I, o al 96% de El Chocón, o al 110% del total de 12 centrales hidroeléctricas de Mendoza (generado en 2011, año seco). O sea, saqueo de energía y alto impacto ambiental.

A lo anterior se le suma que hay cientos de indicadores que marcan las falacias. Uno concreto: la provincia por antonomasia que apostó a la minería fue San Juan. De los 24 estados nacionales, las cifras de desarrollo humano la ubican en el puesto 20, pese a tener menos de la mitad de nuestra población, que contrasta con el séptimo lugar de la nuestra, cuya base es agroindustrial.

Además, si alguien pudiera suponer que el atraso es histórico y anterior a estas políticas, según las Naciones Unidas en el período 1996 – 2011 (pleno despegue megaminero) el índice de desarrollo de la provincia vecina fue inferior a la media nacional, y la esperanza de vida y el índice de ingresos también lo son. ¿Dónde está el desarrollo entonces?

LEÉR MÁS  Guaymallén: dormía en las vías, un tren lo arrolló pero se salvó

Según el informe de la institución Amas de Casa, en San Juan cerca de 393.400 personas (54.5%) están bajo la línea de pobreza y el 16.8% bajo la de indigencia. Cerca del 69.9% de jóvenes entre 18 y 24 años estarían bajo la línea de pobreza en esa Provincia. De la misma manera, 21.4% bajo la línea de indigencia. Y el 51% de jóvenes no comen las cuatro comidas diarias. Concluyente.

EL AGUA

En San Juan, los informes oficiales señalan que “Barrick Gold tiene 5 bombas con un caño de 20 pulgadas cada una, echando agua a un acueducto de un metro y medio de diámetro. Este emprendimiento minero se chupa la mitad del caudal del Río Blanco, que trae seis mil litros por segundo”, según el presidente de la Junta de Riego de Chimbas. Está claro que, pese a que las leyes establecen que las prioridades de consumo son primero humano y luego productivo, la minería da vuelta la ecuación, y necesitan el recurso en cantidades inusuales. Por eso las grandes empresas mineras están desesperados por derogar la 7722 que les prohíbe el uso de insumos contaminantes para la explotación, como el cianuro, mercurio el ácido sulfúrico, y otros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here