La familia Millán crece en el negocio ganadero con un ambicioso proyecto en San Rafael

Los dueños de la cadena Átomo desarrollan un emprendimiento modelo en San Rafael, que apunta lograr un sistema intensivo de producción de carne y a generar un impacto económico en la zona.

Pioneros en el engorde a corral en Mendoza, la familia Millán, propietaria de los supermercados Átomo, continúan invirtiendo en lo que consideran el futuro de la ganadería.

Desde hace poco más de siete años funciona en el distrito sanrafaelino de Goudge un feedlot de aproximadamente 10 hectáreas, con instalaciones de primer nivel y en constante innovación que han motorizado la economía del lugar, generando no sólo la producción de granos sino también fuentes de trabajo para los pobladores de la zona.

Luego de exhaustivos estudios de impacto ambiental, factibilidad y riesgos de contaminación, el emprendimiento comenzó a funcionar en un predio de 250 hectáreas en el que también hay plantaciones de viñedos, ciruelas D´Agen y duraznos para envasar. El mismo fue adquirido por la familia Millán en el marco de un plan de inversiones.

“Comenzamos con unos corralitos pero fue creciendo la necesidad, mejoramos notablemente la infraestructura y seguimos apostando a aumentar la producción, dado que lo que se produce se destina a consumo interno con la comercialización en los supermercados de la firma (Átomo), pero no logramos cubrir la demanda”, aseguró Gabriel Salas, gerente del feedlot.

El feedlot tiene 5.000 cabezas de ganado vacuno, una cantidad que representa la mitad de la capacidad con la que cuenta, lo que lo convierte en el más grande de la provincia.

La inversión derramada beneficios para la zona donde está enclavado el emprendimiento, hoy por hoy la firma compra entre 12 y 14 millones de kilos de silos de maíz a productores de la región, que se adquieren, se acumulan y con los que posteriormente se realizan grandes bunker utilizados durante todo el año. “San Rafael está fuera de la región granera del país, el maíz debíamos traerlo de otras provincias como San Luis, La Pampa y Córdoba, con el tiempo hemos logrado que produzcan los productores locales”, explicó Salas.

Agregó además que toda la carne de San Rafael, Valle de Uco y parte de Mendoza, se faena en San Rafael, convirtiéndose en una inversión real. A esto hay que sumarle que todo el guano que se produce se industrializa para su posterior comercialización en los supermercados de la cadena. El procesamiento lleva más de un año para que se transforme en un fertilizante de primera calidad, que luego se vende a un precio conveniente por el costo alcanzado y es destinado a fincas como abono natural.

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