La Dirección de Derechos Humanos dependiente del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes lanza el Programa de Registro Único de búsqueda biológica y de origen.
El programa tiene como objetivo hacer efectivo el derecho a conocer los orígenes de aquellas personas que fueron apropiadas.
Ofrece acompañamiento terapéutico, psicológico y legal en todo el proceso a las personas que fueron apropiadas en democracia. De la misma manera, propone a futuro, la creación de un banco de datos genéticos abierto a toda la población, de modo gratuito, para la realización de los análisis de compatibilidad de ADN para determinar el origen.
Implementando nuevos recursos 
Érica Curia, responsable del programa, expresó: “Esto lo hemos venido trabajando desde hace 9 o 10 meses, haciendo el apoyo psicológico para las víctimas. Necesitamos otros recursos para implementar, por ejemplo, un banco de datos genéticos, para aquel que tenga alguna duda sobre la identidad  pueda volcar su sangre y tener algún tipo de compatibilidad y origen”.
“Lo que queremos y lo que estamos fortaleciendo es que se acerquen a la Casa de Gobierno, que nos traigan su demanda, para el llenado de una ficha que se va a descentralizar a los municipios mediante una firma de convenio”, detalló Curia, y agregó: “Esto es algo muy nuevo, por eso, como sociedad destapemos el pacto de silencio, busquemos, escuchemos, es una lógica distinta, veamos todos los resultados y empecemos a involucrarnos como sociedad y busquemos respuestas”.
Tres millones de argentinos
Se calcula que en Argentina existe alrededor de tres millones de personas que buscan su identidad biológica y que no son producto de las apropiaciones sistemáticas de bebés de las víctimas desaparecidas durante la última dictadura militar,  sino que  pertenecen a gobiernos en democracia. Este grupo constituye nuevos sujetos sociales, cuyos reclamos giran en torno a la búsqueda de sus verdaderos datos filiatorios.
Estas personas necesitan saber quiénes fueron sus padres y si viven actualmente; por qué los dejaron en manos de otras personas, de dónde vienen y, finalmente, por qué les ocultaron la verdad.
De esta manera, a partir del asesoramiento y el acompañamiento en este proceso de conocimiento, el programa pone en relieve este deber desde el Estado para garantizar este derecho.
Un reencuentro tras 20 años de ausencia
El viernes 16 de setiembre, Rosalinda Gregoria Arredondo, oriunda del distrito La Sidrera de Tunuyán, se reunió en San Luis con sus dos hijos menores, tras veinte años de separación, luego de que el padre se los llevara a la provincia vecina. Este reencuentro fue posible gracias a la articulación con los referentes territoriales de Tunuyán Cristina Montaño, Cristian Pérez y Dante Giménez, integrantes de la Asociación Civil “Te voy a encontrar Mendoza”.
“Siempre tratamos de buscar a mis hijos, no pudimos, la luchamos mucho, 20 años pasaron, nunca nos olvidamos de ellos”, expresó Rosalinda, emocionada, y agregó: “Les doy las gracias a todo el grupo, de corazón y espero que a todos los que ayuden tengan la misma suerte que yo”.
Por su parte, Paola –hija de Rosalinda– dijo: “Siempre tratamos de buscarlos,  hasta que por suerte nos encontramos con el grupo donde está Érica, Cristina y toda esta gente. Me comuniqué con ellos, empezamos la búsqueda y en menos de un mes encontramos resultados”.
Según datos suministrados por la asociación “Te voy a encontrar Mendoza”, existen 20 casos denunciados en Tunuyán y 200 en el Gran Mendoza.
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