La Corte decidirá sobre Julieta Silva antes de fin de año

La sentencia fue casada por las partes y el máximo tribunal desea resolver el caso. La fiscalía insiste en que se trató de un homicidio.

La Corte provincial quiere decidir antes de fin de año la suerte de Julieta Silva, condenada en primera instancia por la muerte en un accidente de tránsito del rugbier sureño Genaro Fortunato.

“Lo central es que se trató de un homicidio”, dijo ayer a Los Andes Fernando Guzzo, jefe de los fiscales de Homicidios y acusador durante el juicio. “Insistimos en la absolución de Julieta”, sostuvo por su parte Alejandro Cazabán, defensor de la comerciante y madre de dos hijos.

Ambos, fiscal y defensor, confirmaron que casaron la sentencia ante la Corte y será ésta la que deberá confirmar o dictar una nueva sentencia o hasta solicitar que se haga un nuevo juicio.

Los Andes intentó comunicarse repetidas veces, pero sin éxito, con el abogado Tíndaro Fernández, representante de la familia Fortunato.

Desde el máximo tribunal provincial adelantaron que la Sala Penal, presidida por José Valerio y conformada por Mario Adaro y Omar Palermo (de licencia hasta diciembre por lo que será reemplazado), intentará resolver el caso antes de fin de año.

Será -tal como lo solicitó la defensa- en una audiencia oral, algo similar a un debate oral y público pero sin testigos, donde además de analizar los distintos pedidos de casación, se podrá escuchar los argumentos de todos. Y no es de extrañar que se cuente con la presencia de Julieta Silva.

La posición del fiscal
Ayer Fernando Guzzo, escuetamente y tal vez para no develar su estrategia, confirmó que casó la sentencia y dijo: “Lo central del planteo es que no fue un homicidio culposo”, es decir un accidente, sino un homicidio.

Luego remitió a sus declaraciones, realizadas en una conferencia de prensa ofrecida por el Ministerio Público Fiscal días después de la polémica sentencia. “Esto se ha tratado de algo más grave que un accidente”, dijo en la ocasión. “Creemos que hay suficientes pruebas de que se trató de un hecho doloso”, cerró.

Luego sostuvo que “no pudo no haberlo visto (a Fortunato) como ella (Silva) sostiene”, indicando que la intención de matar “está en la misma mecánica del hecho”.

“Si ella no hubiese querido matarlo, el resultado no se hubiera producido. Evidentemente existió un motivo súbito y repentino”, dijo el jefe de los fiscales de Homicidio.

La posición del defensor
Llamativamente, ayer el abogado de Julieta, Alejandro Cazabán, también se refirió a “la mecánica del hecho”. “Con las pruebas que están en el expediente, y frente a la mecánica del hecho, sostenemos e insistimos en la absolución”, dijo el letrado a Los Andes.

“Considerando la prueba, las pericias muestran que estamos frente a una conducta inexigible para ella o para cualquier conductor”, explicó.

El planteo de Cazabán apunta a dos cuestiones. Primero, la conducta de la víctima tuvo un resultado atípico ya que nadie podría haber previsto que el deportista hubiera quedado tendido sobre el asfalto.

La segunda cuestión es que se trató de una “conducta alternativa conforme a derecho”, donde el conductor, cumpliendo con las reglas de tránsito, produce un resultado inevitable.

Subsidiariamente, si la Corte confirmara que se trató de un homicidio culposo, el defensor ha solicitado dos cosas: que se reduzca la pena al mínimo que permite la figura penal, es decir a 2 años de prisión en suspenso y a 5 de inhabilitación para conducir, y que se mantenga la prisión domiciliaria a Julieta Silva.

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