Los jugadores que conocen del negocio hoy tienen fuertes expectativas. Saben del enorme potencial de Argentina y ven en la crisis energética una oportunidad de expansión para el mediano y largo plazo.
Así lo expresaron en el Foro de Inversiones y Negocios, que se desarrolló en el Centro Cultural Kirchner.
Paradójicamente, la demora del desarrollo del mercado es lo que permitió que hoy el sector pueda beneficiarse de un contexto global favorable para poner primera.
Además, la Argentina cuenta con el beneficio extra de que otras plazas maduras de la región cuentan con una posibilidad de crecimiento limitada.
Uruguay, por caso, presenta una matriz diversificada y no necesita instalar grandes centrales para garantizar el consumo de energía de la población. Similar es el panorama en Chile y otras plazas de Europa.
Es en este contexto que empresas de Europa, Estados Unidos, Canadá y China decidieron comenzar a instalar oficinas en Buenos Aires para estar al tanto de todos los detalles vinculados con esta industria.
Los primeros movimientos se iniciaron tras la sanción de la Ley 27.191 de promoción de las energías renovables, en septiembre del año pasado. Pero se hicieron más evidentes con el espaldarazo que el macrismo le dio al sector.
Oportunidades para el “Made in Argentina”
Entre las compañías locales se puede destacar el caso de IMPSA: el monstruo mendocino que desde la década pasada supo innovar y muy fuerte en el diseño de equipos de energía eólica.
Tras reacomodarse luego de algunos traspiés financieros que sufrió por las millonarias pérdidas que generó la operación en Brasil, la compañía que preside Enrique Pescarmona se propone ser otra vez el “orgullo nacional”. 
En contacto con iProfesional, Jorge Andri, director comercial de IMPSA, anunció el lanzamiento de una nueva turbina adaptada a los recursos de la geografía nacional.
“Estamos trabajando en un aerogenerador con un rotor de 111 metros, pensado para producir energía eléctrica en aquellos sitios con velocidades de viento relativamente bajas”, especificó a este medio.
Su ingeniería está planificada para que no sólo sea considerado por inversores de Patagonia, sur de la Provincia de Buenos Aires y Cuyo, donde soplan los vientos más fuertes.
Hay otras zonas con potencial para el aprovechamiento de esta fuente renovable como Santa Fe, Corrientes, Mendoza, San Luis y Catamarca, entre otras.
“Hemos trabajado mucho en la etapa previa a la licitación en varios proyectos, entre ellos, parques eólicos de Mendoza y La Rioja”, resaltó Andri.
Fiel a sus convicciones, la dirección de la empresa puso el acento en maximizar “el contenido nacional en todos los componentes”.
El grueso de los insumos y productos que se utilizan en el proceso de fabricación son elaborados en el país.
Para fines de este año y principios del 2017, estará en funcionamiento la cuarta etapa del Parque Eólico de Arauco. 
Allí se instalarán 26 aerogeneradores de IMPSA: el modelo IWP100.ar, de 2 MW de potencia y 103 metros de diámetro, es capaz de erigirse sobre torres de entre 85 y 100 metros de altura.
Este es el camino que seguirá la industria en general, señaló Paulo Farina, ex subsecretario de Energía Eléctrica de la Nación.
El experto basa su opinión en que en 2018 perderán vigencia las exenciones impositivas que prevé la Ley 27.191 para la importación de bienes de capital e insumos de energías limpias.
Si no hay una prórroga de las facilidades para comprar en el exterior, con el paso del tiempo será más conveniente apostar por la tecnología generada tranqueras adentro.
“Se va a empezar a fabricar más en la Argentina”, se entusiasmó el encargado de conducir el sector eléctrico hasta diciembre de 2015.
No obstante, por el momento los equipos más sofisticados llegarán por barco a los puertos de Buenos Aires, Santa Fe y Patagonia.
Durante el proceso de gestación, Farina colaboró arduamente con Sebastian Kind, actual subsecretario de Energías Renovables, en el articulado del texto de la Ley 27.191.
Una compañía de la región que ya sentó bases en el país para proveer de servicios a los desarrolladores es la uruguaya Ventus, con gran trayectoria en su casa matriz.
En la presente subasta por 1.000 MW que lanzó el Ministerio de Energía y Minería aportó experiencia y conocimiento para la oferta realizada por Pampa Energía en los atractivos sitios que ofrece Bahía Blanca, Buenos Aires.
LEÉR MÁS  Una pelea entre jóvenes casi termina en balacera

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here