Para éstos, quienes llevan adelante la iniciativa necesitan trasladar a todos los animales a distintos habitat. Luego de que el 11 de enero murieran un ciervo y un guanaco por los ataques de perros galgos que pasaban por el lugar, ya quedan pocos ejemplares.

El miércoles se trasladaron dos guanacos y el jueves dos burros a un parque de Valle Grande, ubicado en el puesto La Paloma, que se encuentra cercano al paraje conocido como las “Pinturas Rupestres”.

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Aún quedan varios animalitos a la espera de encontrar un parque o refugio que se adecue a sus características y necesidades, teniendo en cuenta que muchos han vivido en cautiverio y no están preparados para poder volver a un hábitat natural.

Fuente: Mediamza.com

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