El aumento del caudal del río Mendoza significó un respiro para miles de agricultores que venían de sufrir cinco años de crisis hídrica. Sin embargo, la intensificación de las tormentas y los aludes ocurridos en alta montaña impactaron negativamente en la provisión de agua potable de extensos sectores de la provincia, y afectaron el desarrollo de algunas actividades turísticas.

Con 179 metros cúbicos por segundo, el río más importante del norte mendocino casi ha duplicado su caudal histórico (establecido en 97 m3/s). Este crecimiento se debe al escurrimiento de la nieve acumulada en alta montaña durante el invierno, sumado a las intensas tormentas de verano, que incluso llegaron a provocar aludes de en los últimos 40 días.

Como consecuencia, el suministro de agua potable se ha visto constantemente afectado, provocando cortes reiterados en barrios populosos de Las Heras, Godoy Cruz y el oeste metropolitano. Aunque también se han dado casos recientes en Uspallata, cuando la rotura de las tomas de los arroyos San Alberto y El Durazno dejaron sin servicio a toda la villa.

”Aumento del caudal de los arroyos”

El secretario de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación, Mario Salomón, explicó a Diario Vox que “estos cortes se dieron como consecuencia del aumento del caudal de los arroyos, como resultado de las tormentas y el enturbiamiento del agua”. “Afortunadamente, los equipos del Departamento e Hidráulica trabajaron con celeridad en el lugar y el servicio fue restituido a las 24 horas”, señaló el ingeniero, y añadió que “en los próximos 15 días se van a completar las obras definitivas de reconstrucción de las tomas”.

Pero no es la única obra de infraestructura que se ha visto afectada. Sin comprometer su estructura ni su funcionamiento, el dique Potrerillos también atravesó por inconvenientes técnicos debido al alto nivel de turbidez que arrastran las aguas. Ante esta situación, el comité técnico encargado de su administración “determinó las maniobras del descargador de fondo se volvieran más frecuentes y eso incide sobre los recursos derivados a potabilización”, señaló Salomón.

Como un efecto en cadena, la repetición de los trabajos de limpieza del dique imposibilitan las tareas de potabilización de los recursos hídricos. Esto generó que AySaM se vea afectado en su capacidad, lo que se tradujo en cortes del suministro domiciliario que afectaron a miles de familias mendocinas. Desde la empresa estatal aseguraron que se encuentran estudiando la manera de “aconsejar” a las autoridades del comité (que también integran), para que la limpieza del dique se realice cuando no haya pronósticos de altas temperaturas o precipitaciones en alta montaña.

El turismo es otra área que también se ha visto afectada. El aumento del caudal del río Mendoza ha inducido a los prestadores de turismo aventura a tomar determinaciones sobre quién y cómo se realizan deportes de montaña como el rafting.

Norman Mikyna, gerente de recursos humanos de Argentina Rafting, comentó que “a partir del nivel que tiene hoy el río, no se pueden realizar paseos con niños o personas con antecedentes cardíacos recientes o en mal estado físico”. “Tenemos un hermoso río, con un nivel óptimo para el deporte, por lo que esperamos que la temporada repunte, más allá de la disminución de turistas extranjeros sufrida en los últimos tres años”, resaltó.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here