La renegociación del contrato del Banco Nación como único agente financiero de la Provincia es uno de los problemas que preocupa a la futura gestión. Es que en este punto deben sí o sí ponerse de acuerdo peronistas y radicales, porque si bien el contrato cae el 22 de diciembre, cuando el Gobierno ya esté en manos de Alfredo Cornejo, las condiciones de la renegociación es un asunto puramente justicialista, ya que se tiene que realizar antes del 22 de octubre, ya que -de darle de baja- la decisión debe anunciarse con 60 días de anticipación.

Este fue uno de los motivos por los que el actual gobernador, Francisco Paco Pérez, viajó a Buenos Aires la semana pasada, junto con el ministro de Hacienda, Juan Gantus.

A su regreso, Pérez aseguró que lo que más le conviene a la Provincia es mantener al Nación para administrar las cuentas del Estado, pero aclaró que le acercó al directorio del banco las peticiones del futuro gobierno de Cornejo.

Al respecto, el diputado nacional por el radicalismo Enrique Vaquié –uno de los miembros designados por el Gobernador electo para llevar adelante la hoy suspendida transición– explicó que una de las condiciones que ellos exigen al Nación para renovarle el contrato es que financie el super rojo de casi 6000 millones de pesos con el que quedará Mendoza una vez que el PJ deje el gobierno. Caso contrario el contrato se podría caer.
 
Condiciones para una renegociación

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El mayor problema que Mendoza tiene con el Banco Nación como agente financiero son las condiciones.

El beneficio de ser el único agente financiero de una provincia es muy importante como para no ofrecer, a cambio, una serie de beneficios con los que, hoy por hoy, Mendoza no cuenta.

En primer término, lo que pretende el gobierno electo es lo ya explicado: que sea el Nación la entidad que cubra el rojo de la Provincia.

Lo que están buscando los miembros de Cambia Mendoza, es que Mendoza devuelva el dinero a una tasa baja, con un año de gracia –es decir, que empezarían a pagar a partir del 2017– y con un plazo no menor a diez años. Esta es una de las condiciones que llevaron escritas Pérez y Gantus la semana pasada cuando fueron a Buenos Aires a buscar fondos frescos para paliar las deudas urgentes de la Provincia.

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Sin embargo, este no es el único de los pedidos marcados por el radicalismo. Otro tiene que ver con la posibilidad de facilitar créditos hipotecarios para la clase media, algo que el banco actualmente no está otorgando y que se hace prioritario para el acceso a la vivienda.

Además, buscan que se les otorgue a los productores créditos a tasa baja, tal y como sucede en otras provincias, en las cuales el banco Nación no tiene la exclusividad como agente financiero provincial, como sí sucede en Mendoza. En Neuquén y Río Negro este es un privilegio del que gozan las actividades productivas regionales.

Los radicales agregaron una última petición: mejorar los servicios para los clientes. Actualmente hay usuarios que se quejan de las colas interminables y de los problemas de atención con las que son recepcionadas sus solicitudes. Vaquié remarcó que, de no poder mejorar los servicios, el Nación debe dar la posibilidad de gestionar en otras entidades los trámites de los empleados públicos y otros usuarios que realizan transacciones en el Estado, como sucede con los proveedores.

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Aún no hay una respuesta oficial del Nación, pero es importante que esto se tenga en cuenta para que el próximo Gobierno no deje caer el contrato y busque otro u otros bancos para gestionar la administración de los fondos provinciales.  

Hay que tener en cuenta que el Superville es el agente financiero de Godoy Cruz y que en otros departamentos que a partir de diciembre serán radicales,  hay acuerdos con diferentes bancos, y no con el Nación. 

Para tener en cuenta

El Nación es el agente financiero del Gobierno de Mendoza desde 1999. Este banco maneja las 120.000 cuentas de empleados públicos y reparticiones del Ejecutivo. Se estima que el Gobierno deposita en sus arcas unos $50.000 millones anuales.

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