En los últimos meses salieron a la luz diferentes conflictos por la posesión de tierras en la zona de El Manzano. Para sorpresa de la mayoría de la población, que pensaba que el hito histórico y natural de la región, era propiedad del Estado (es decir, de todos), se supo a ciencia cierta que no son pocos los que se disputan la propiedad de casi 25 mil hectáreas, que incluyen arroyos, nacientes, cerros, escaladas, y por supuesto, todo el acervo histórico y testimonial que el paraje representa.

A partir del acondicionamiento del camino hasta El Portillo, (y la polémica por el ensanchamiento del pasaje), se hizo pública la “posesión” que una Fundación, encabezada por Yagua Rodríguez, realiza sobre una de las zonas más renombradas: el cajón de Arenales (el lugar de escalada más importante de Sudamérica). Desde ese momento, y en forma pública, aparecieron varias personas, adjudicándose la propiedad de las tierras.

“Los verdaderos dueños son las familias Guiñazú y Videla. Todos los que se han metido son unos usurpadores que quieren quitarles las tierras a los verdaderos dueños”, manifestó el abogado Ricardo Pont, ex intendente de Tunuyan y representante de uno de los herederos, en una entrevista brindada a este medio.

Según explicó Pont, el trabajo para delimitar las tierras de todo el paraje de El Manzano comenzó cuando él se encontraba al frente de la comuna de Tunuyán; luego de finalizar su mandato como intendente, uno de los herederos lo buscó para que fuera su representante legal en el litigio.

El abogado explica que el conflicto se presenta sobre un condominio de 24 mil hectáreas (dividido en 6 hijuelas), que se extiende aproximadamente desde la piedra grande del Manzano, (cerca del Cristo) hasta el Arroyo Grande. Según Pont, este condominio “está escriturado”, y los titulares de las hijuelas son: Andrés Guiñazú Ríos, Félix Guiñazú Ríos, Felipe Guiñazú Ríos, Martina Aguilera, José Ramón Videla y Carolina Guiñazú. También Hermelinda Guiñazú, viuda de Félix Guiñazú, Adelina Nely Guiñazú, y Margarita Guiñazú. Este condominio nunca fue dividido exactamente, por lo que hoy, después del fallecimiento de los primeros dueños hay nuevos herederos, lo que torna muy difícil realizar una división de las tierras.

Sin embargo, y según explicó Pont, se está finalizando la primera etapa de trabajo, que consistió en buscar a todos (o la mayoría) de los herederos, ya que para la división del condominio, la jueza obliga citar hasta el último heredero que aparezca. “Empezamos a buscar herederos de los herederos, y hemos encontrado a la mayoría. Solo de algunas tierras aún no sabemos quiénes son los verdaderos herederos; desde hace años venimos publicando edictos, ya que la jueza nos obliga a citar a todos los herederos”, explica el abogado, y agrega que quienes dicen ser herederos, han debido demostrarlo mediante la sucesión de sus ascendentes (padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos), y la realización de trámites ante la Justicia, que es quien determina la verdadera filiación de un presunto heredero. A partir de la presentación de los herederos se pasaría a la segunda etapa, que es la división del condominio; sin embargo es la Justicia quien dictamina si están dadas las condiciones para que se pueda realizar la división.

“Todos los que se han metido en las tierras son unos delincuentes”

El último conflicto sucedió hace dos días, cuando se agarraron a los tiros por las tierras del Manzano Histórico Por el hecho, diez personas fueron detenidas y se secuestraron dos armas de fuego.
El último conflicto sucedió hace dos días, cuando se agarraron a los tiros por las tierras del Manzano Histórico
Por el hecho, diez personas fueron detenidas y se secuestraron dos armas de fuego.

En relación a la aparición de “nuevos dueños” en la zona, Pont no tiene sutilezas para calificar la situación: “Todos los que se han metido a las tierras son unos delincuentes que intentan aprovecharse de esta situación. El señor Yagua Rodríguez, que se dice dueño del Cajón de Arenales, Roberto Sanmartino (quien publicó recientemente edictos para títulos supletorios en un medio provincial), como así también un particular de apellido Junco, que es un supuesto propietario de un emprendimiento en el Centro de Esquí Las Leñas y que aduce ser propietario del Punta Negra. Todos son usurpadores que les quieren usurpar tierras a los verdaderos dueños que son las familias Guiñazú y Videla”.

El panorama evidentemente no es sencillo. Las familias Guiñazú y Videla han sido puesteros que han vivido durante muchos años en la zona y que en su momento formaron el condominio. Sus herederos, que tienen un derecho posesivo, no pueden saber exactamente qué porción de tierra les pertenece, ya que nunca se dividió el condominio. Es decir, si alguno de los herederos ha vendido una parte de tierra, significa que lo que en realidad ha vendido es su derecho sobre el condominio, no así un lugar físico determinado.

Y aquí es donde empieza la segunda etapa, lo que aún no comienza, y que consiste en hacer la división, mediante técnico y agrimensores del condominio. Pero esto no se puede hacer, si todos los herederos no están de acuerdo. Es decir, deben ponerse de acuerdo con lo que le toca a cada uno de todos los herederos encontrados.

“Yo no creo que haya inconvenientes con la división de tierras, son familias de trabajo de campo, y como abogado no pretendo que exista pelea sino acuerdo, porque si no lo existe el condominio nunca podrá ser dividido”, manifestó al respecto Pont. “Si alguno de los herederos ha vendido un derecho, sólo es un derecho que le permite a otra persona ser parte del condominio, pero al momento de dividir el condominio –comenzar la segunda etapa- se deberá atener al acuerdo que se genere entre todos los herederos. Es decir, nadie es dueño de ninguna parte de tierra especifica hasta que la Justicia no divida el condominio”.

La situación sigue tensa y genera cada vez más conflictos

Más allá de lo expresado por Ricardo Pont, abogado de uno de los herederos de las antiguas familias, quien cree que los conflictos se resolverán con acuerdos mutuos, en los últimos días se produjo un incidente en el que incluso hubo disparos y agresiones.

Según informó la Policía local, herederos de la familia Guiñazú habrían estado alambrando un sector cercano a la piedra grande, cuando llegaron herederos de otra familia, quienes después de una discusión realizaron disparos al suelo. Por el hecho hubo varios detenidos y secuestro de armas.

Fuente: El Cuco Digital / Por Paula Hinojosa

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