Mientras la atención se desvía hacia otro lugar, los jubilados perciben un brutal recorte del PAMI y de sus prestaciones por falta de pago de la obra social más grande del país. El motivo para esta grave crisis es la interrupción en la cadena de pagos ocasionando que las  farmacias se vean imposibilitadas para reponer los medicamentos y pañales ya dispensados.

La salud afronta un complejo panorama, esto genera en las farmacias impedimentos prestacionales graves para hacer frente a los servicios requeridos por los afiliados, comenzando a declinar claramente en su capacidad de hacer frente a la prestación, llegando incluso a su imposibilidad.

“No se puede garantizar un servicio completo y el gobierno debería encentrarse en estado de alerta frente a esta coyuntura”, indicó el propietario de una farmacia del centro.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here