Se trata de Facundo Prades, intendendte de Caleta Olivia, Santa Cruz. En las últimas horas, apareció una cámara oculta en la que se ve la supuesta venta irregular de un terreno fiscal por parte del municipio.

Una cámara oculta filmada en Buenos Aires el 17 de mayo de 2016 dejó al descubierto un nuevo escándalo de corrupción.

Las imágenes muestran cómo Facundo Prades, intendente radical de la localidad santacruceña de Caleta Olivia, cobró dos millones de pesos de coimas a cambio de habilitar terrenos fiscales que el municipio vendió en un proceso presuntamente irregular.

El hombre que denunció la operación ante la Justicia, José Fermín Valdivia Jara, aseguró que presenció los pagos que se hicieron en el hotel porteño Obelisco Center.

Según explicó, en 2016 conoció a un grupo de inversores chinos que llegaron a hospedarse al hotel de su hermano en Caleta Olivia. Se trataba de los empresarios que habían ganado la subasta de tres terrenos fiscales y, como tenían la idea de instalar supermercados en esa zona, le pidieron ayuda para conseguir la habilitación municipal.

“Les dije que conocía al intendente y que le iba a preguntar para que los ayude. Me pareció beneficioso que vengan a invertir en Santa Cruz”, contó el denunciante al programa TN Central.

Y agregó: “Prades me dijo que no había problema, pero que había que darle dos millones de pesos para facilitar los trámites y que la plata tenía que ser entregada en Buenos Aires”. Según relató, él mismo se puso a disposición para actuar de intermediario entre los comerciantes y el jefe comunal.

El pago se habría hecho en dos cuotas. En ambas oportunidades, la transacción habría sido en una habitación del hotel Obelisco Center, tal como se ve en el video. Valdivia Jara indicó que, la primera vez, Prades se llevó la plata en una caja de cartón.

“El segundo pago fue 90 días después. En esa oportunidad, el intendente vino con una mochila. Yo tenía la plata. Supuestamente el dinero era para los trámites”, recordó.

El hombre señaló que los empresarios le contaron que habían comprado tres terrenos a la municipalidad de Caleta Olivia por $7.500.000.

Los dos millones de pesos restantes fueron el soborno que el jefe comunal les habría exigido a cambio de la habilitación para instalar su negocio.

“La transacción no se hizo a las arcas del municipio. Fue un pago de coima al intendente, por eso hice la denuncia”, aseguró. El periodista Nicolás Wiñazki informó que uno de los compradores tiene 20 años y no cumple con ningún requisito impositivo.

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