”Soy argentino y no estoy de acuerdo con los que dicen que no somos empresarios nacionales”, subrayó ante los cuestioamientos que recaen sobre el pensamiento del empresariado.

–El segundo semestre de este año empezó a dar signos de recuperación, ¿qué perspectivas tiene para el sector automotor y la economía en general?
–Me cuesta tener una opinión clara sobre la economía en general como para proyectar bien qué es lo que va a pasar, pero sé que para mi sector va a haber un buen escenario. Tenemos un año 2012 en el que la producción va a ser un poco inferior al año pasado, pero no es nada grave. Específicamente, vemos de forma positiva la recuperación de Brasil, que volvió a pedir nuestros productos porque está a full. El problema que sí veo es que a mediados de 2013 vamos a tener una presión de competividad por la diferencia entre una economía brasileña sin inflación y la nuestra, a menos que se adecuen los valores de la moneda.
–En el contexto de la escasez de dólares y la búsqueda de que la sociedad piense en su moneda, se habla de la falta que le hace al país una burguesía nacional que no fugue sus ganancias al exterior. ¿Cuál es su visión como parte importante del empresariado?
–Yo no sé de qué hablan cuando hablan de escasez de dólares, si el Banco Central tiene 45 mil millones de dólares y está en un nivel de reservas alto. No sé qué querrán decir, quizás si hay escasez en el precio, pero estamos dentro de la misma historia argentina de siempre. Desde hace más de ochenta años que la demanda de moneda norteamericana por parte de los argentinos es alta. Y en cuanto a la necesidad de una burguesía que supuestamente no tiene un pensamiento nacional lo escuché repetidas veces en toda la región, el miércoles mismo, (el ex presidente de Brasil) Lula dijo acá en IDEA que Gonzálo Sánchez de Lozada no tenía que ser presidente de Bolivia porque tiene acento inglés. Si pensamos así yo nunca podría ser presidente porque tengo acento italiano, pero soy argentino y no estoy de acuerdo con los que dicen que no somos empresarios nacionales.
–¿No hace falta una voluntad mayor de protección del mercado local para mantener el empleo y la demanda, y que el circulo virtuoso siga su ritmo?
–Los países que tuvieron un buen desarrollo son los que se abrieron al mundo, los que se integraron con el resto de los países, mientras que los que tuvieron un mal devenir fueron los que se cerraron dentro de sus fronteras. Miremos lo que pasó con la Unión Soviética, que se cerró y directamente se convirtió en una máquina de pobreza para toda su región. Para hacerse rico hay que integrarse.
–Pero hay pruebas históricas de que cada vez que se abrieron las fronteras del país para la entrada indiscriminada de productos se terminó en crisis y destrucción de la industria…
–Cuando uno se abre al mundo y entran muchos productos, también hay otros tantos productos que salen, es un intercambio. En los noventa nosotros producíamos mucho en cierto momento y exportamos mucho. Después, obviamente, hubo una crisis, pero fue por miles de razones. Lo importante para proteger a la sociedad es que hay que mantener los datos equilibrados, la inflación es un bicho malo que es muy duro con la gente de menores recursos.
–¿Cuál sería el modelo correcto para lograr mejorar lo que usted observa que falla en la economía argentina?
–Claro que no es un juego de suma cero, si no uno podría terminar la calesita y tener cero inflación al mismo tiempo. Pero la pérdida de competividad perjudica tanto al que produce como a los salarios de los trabajadores. Hay que volver a un sistema no inflacionario, ordenado, de país normal y serio. Los argentinos no somos un grupo de inútiles que no sabe fabricar o que no sabe desarrollar algo, es un país fuerte, de gente inteligente y capaz, solamente hay que mantener las reglas y la competitividad.
–El sector financiero se resiste a volcar fondos a créditos productivos a largo plazo y el Estado tiene que intervenir para generar esa relación. ¿En qué momento se encuentra la cooperación entre bancos e industriales?
–En la Unión Industrial Argentina (UIA) siempre hay quejas por la falta de créditos para la pequeña y mediana empresa, por lo que se busca reforzar la generación de líneas para la producción. Al nivel en que nos manejamos con FIAT, no tenemos ese tipo de problemas pero hay que señalar que los créditos del Bicentenario nos ayudaron muchísimo a realizar inversiones fuertes. Hoy en día tenemos en desarrollo proyectos en el sector agrícola y en motores. Entre los dos se vuelcan más de 200 millones de dólares y en marzo van a empezar a producir a full.
–¿Cómo cree que se desarrollará Argentina en el largo plazo?
–Es muy interesante, Argentina es un gran país, con buen trabajo, buena gente y una soja que la ubica en el tercer lugar de los países sojeros del mundo. La eficiencia es extraordinaria en la producción del campo y el sector industrial no tiene ningún problema a largo plazo, más allá de la competitividad. Ese es el péndulo que hay que mirar. «

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