Los fundamentos del proyecto de ley:

Las eventualidades a las que seguimos sujetos los seres humanos, pese a los adelantos de la ciencia y la tecnología, lo mismo los habitantes de países desarrollados que los en vías de desarrollo, son entre otros: incendios, tormentas, tornados, inundaciones, hundimientos, temblores, terremotos, entrada en acción de volcanes, viento zonda, etcétera.

Un desastre, es la CONSECUENCIA de un evento físico o natural. Es el daño causado por una situación que no pudo prevenirse. Se considera como un hecho ”anormal”, en general fuera del control de los hombres; y genera una situación de emergencia que implica medidas extraordinarias. Sin embargo, no todos los eventos naturales (inundaciones, terremotos, tormentas o huracanes, entre otros), o físicos (incendios, derrumbes, accidentes, etc.) son considerados ”desastre”; lo son cuando generan una crisis porque exceden la capacidad de respuesta.

El objetivo principal del proyecto es reducir los riesgos de desastres empoderando a las escuelas y a su comunidad educativa a través de iniciativas que fortalezcan una cultura de prevención.

Sin embargo, debe reconocerse que la educación sobre riesgos y desastres en la Provincia de Mendoza no ha alcanzado el desarrollo que se necesita ni se le ha dado el lugar que merece.

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La educación que necesitan para crear y construir, en función de una mejor calidad de vida, sostenible, como uno de sus principales pilares, en su propia seguridad ante los riesgos y desastres.

La educación tiene importancia y prioridad, porque si el hombre no adquiere, desarrolla y manifiesta conciencia, conocimientos, comportamientos, actitudes y participación en cuanto a los riesgos de desastres, no será capaz de prevenirlos. Es importante lograr que la educación contribuya y facilite el logro de una cultura de prevención.

La educación sobre la prevención de los desastres, y la formación de la personalidad en los alumnos hará que participen activamente en la prevención de desastres, depende de múltiples influencias, pero una de las más importantes es el proceso enseñanza – aprendizaje en la escuela, puede ejercer una influencia decisiva en la formación y desarrollo de la personalidad de los alumnos y logre la adquisición de una cultura de prevención ante los desastres, es imprescindible que el plan de estudios tengan presente como principio rector, objetivo, contenido y actividades, los temas sobre la prevención de los desastres.

La labor de las clases se complementaran y se interrelacionaran con los trabajos de investigación y de campo que realicen los alumnos así como las escuelas se vinculen directamente así como con los planes de defensa civil de su región y de respuesta sobre los desastres. Además, los contenidos relacionados con los desastres y peligros potenciales constituyen objeto de experiencias, investigaciones y proyectos para las escuelas, lo cual contribuye a la formación de una cultura de prevención para la reducción del riesgo de los desastres siendo este un proceso interactivo de aprendizaje mutuo entre el pueblo y las instituciones abarcando mucho más que la educación formal en la escuelas e incluye el reconocimiento y utilización de la sabiduría tradicional y el conocimiento local para protegerse de las amenazas naturales.

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Se puede afirmar y tener la seguridad de que lo egresados de esas escuelas, luego de incorporarse como trabajadores activos a cada uno de sus diferentes oficios y profesiones, sabrán manifestar las convicciones formadas y pondrán en práctica los conocimientos, aptitudes y actitudes adquiridos sobre la prevención ante los desastres.

La educación para la prevención de los desastres tiene importancia y prioridad, porque si el hombre no adquiere, desarrolla y manifiesta conciencia, conocimientos, comportamientos, actitudes y participación en cuanto a los riesgos de desastres, no será capaz de prevenirlos. Es importante lograr que la educación contribuya y facilite el logro de una cultura de prevención.

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La educación para la prevención de desastres ya sea por la vía curricular no puede convertirse en la suma de tareas, sino que se sustenta en el principio de la integración, lo que facilita el proceso de desarrollo del trabajo educativo con vistas a introducir y enfatizar las variables y los temas de la prevención de los desastres.

Las temáticas y actividades que se aborden con los estudiantes deben ser posibles y adecuarlas en dependencia de los intereses y necesidades según cada región así como tener un carácter flexible, dinámico, creativo y participativo, sujetas a cambios y adaptaciones.

Los desastres se pueden prevenir actuando sobre sus causas, y para ello el centro de las acciones ya no debe ser el desastre sino las condiciones de riesgo existentes que pueden dar lugar a desastres

El artículo principal

Incorpórese a la currícula de la formación de los alumnos, una asignatura de ”Prevención de Riesgo Naturales”, en todos los niveles educativos: Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional, Enseñanzas de Régimen Especial, Enseñanza de Adultos y Técnicas, de la Provincia de Mendoza.

 

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