Florencio Randazzo pasó 48 horas por Mendoza intentando buscar un lugar en la danza de precandidatos presidenciales que se perfilan para el 2015. El ministro de Transporte del gobierno kirchnerista está convencido, como todo el arco oficialista que rodea a la presidenta Cristina Fernández, de que el grupo que gobierna está llamado a ser la garantía contra lo que ve es un avance de las corporaciones económicas y mediáticas que quieren, según su visión, que se gobierne para ellas. En esta entrevista es duro con la oposición, pero mucho más con Daniel Scioli, el bonaerense que amenaza con arrebatarle al kirchnerismo puro la candidatura del peronismo para el año que viene. Para Randazzo, los medios han condicionado la opinión de los argentinos y usan a los políticos como Scioli y a casi todos los de la oposición (exceptúa al radical Leopoldo Moreau, cercano a la presidencia y al gobernador socialista de Santa Fe Antonio Bonafatti) para lograr sus objetivos. Niega que el kirchnerismo subestime a la opinión pública y dice que el estilo de la presidenta, confrontativo y visceral, no condiciona el ánimo de la ciudadanía, sino, insiste, en el machaqueo constante de los medios concentrados que, afirma, presionan al gobierno al que describe como independiente y defensor de los derechos de las mayorías.

-¿Qué tipo de fin o de objetivo particular se persiguió a lo largo de los últimos años desde el gobierno alentando una suerte de odio hacia todo aquel que piense distinto o esté vinculado a la oposición?

-Yo creo que lo que genera estas tensiones y eso que parece ser que fomentamos el odio, no es otra cosa que la independencia en la que se ha movido la presidenta despegando sus decisiones políticas del poder económico y mediático. Esos poderes condicionaron a todos los presidentes en la Argentina. La Ley de Medios era necesaria para tener una sociedad más democrática y libre y eso es lo que ha generado este tipo de conflictos permanentes donde pareciera ser que el gobierno todos los días se levanta con ganas de pelearse con alguien. Nada más alejado de eso. Ahora sí hay algo irrenunciable del gobierno que es la defensa del interés de la mayoría, aún a riesgo de equivocarse. Cristina todos los días toma decisiones en función de eso. Con perspectiva histórica, en la democracia moderna, todos los presidentes terminaron mal, condicionados por estos grupos económicos y mediáticos. La etapa que inaugura Néstor Kirchner fue una etapa diferente. Este proceso se reafirma y profundiza con Cristina y eso es lo que explica todo este tipo de tensiones que vemos en la sociedad.

-¿Entonces, lo que usted dice es que vieron que a partir del 2007 y 2008 se les venía un proceso similar al que vivieron Alfonsín, Menem y De la Rúa?

-Exactamente. Mire, a las 48 horas de haber asumido Cristina, el 10 diciembre del 2007, me llama el jefe de Gabinete Alberto Fernández y me dice: “Flaco, mañana tenemos que salir con algo porque Clarín va a titular que la plata que ingresó Antonini Wilson era para financiar la campaña de Cristina”. A Cristina no le dieron cien días para que comenzar a gobernar, ni siquiera un día. Antonini Wilson era un delincuente, prófugo de la justicia, un tipo que no tenía entidad. Luego nos quisieron generar una tensión con la CGT y en marzo comenzó el conflicto con el campo por la Resolución 125. Ese fue un conflicto motorizado por los medios de comunicación con una campaña formidable no para esclarecer, sino para someter al gobierno a un desgaste.

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-Sin embargo en el 2011 Cristina gana holgadamente en el país y ese estilo confrontativo y esa forma de gobernar, que había asumido en su defensa, se agudiza, cuando quizás lo mejor hubiese sido pacificar al país con la fuerza de aquellos votos.

-Si uno renuncia a las cosas en las que cree y defiende, para congraciarse con sectores que tienen un gran poder mediático y económico, renuncia a la esencia de la política. Nosotros no hemos cambiado en nada, al contrario, hemos reafirmado nuestra visión para que la política sea más autónoma e independiente.

-¿Para usted toda la oposición es golpista y representa a ese poder que según el gobierno quiso voltear a Cristina en el 2007 y 2008?

-Yo no diría que es golpista o que quisieron voltear a Cristina. Yo diría que la oposición es funcional a los intereses económicos y corporativos, porque encontraron un canal que cree que le da una posibilidad de acceder al poder. No tenga ninguna duda que la oposición no tiene agenda propia porque se la construyen los medios. Es una oposición que tiene impunidad mediática mientras a nosotros nos cuesta muchísimo transmitir nuestras ideas, contar nuestras experiencias, nuestras visiones. Mire, a mi no me parece mal que el poder económico y mediático tenga sus candidatos, lo que me parece que está mal es que no se diga, que se lo oculte y no se lo explicite.

-¿Y usted cree que, como contrapartida, que el grupo de medios oficialistas que creció va a cumplir con esa misión de darle visibilidad al gobierno?

-Yo no defiendo ni a un medio ni a otro. A mi no me compete un análisis de ese tipo. Lo que sí me parece es que la Ley de Medios va a permitir eso. Que ningún grupo económico concentre una determinada cantidad de medios y crezcan otros, así la Argentina será mucho mejor, más democrática y más abierta. Los dirigentes políticos debemos ser independientes de esos grupos. Yo pregunto: ¿Por qué determinados medios de comunicación tienen un trato determinado sobre las figuras como Massa, Scioli, Macri y otro distinto sobre los que en realidad pensamos de otra manera y reivindicamos las gestión? Eso es evidente.

-Si, pero lo que le quiero manifestar es que desde afuera de esa pelea con los grupos mediáticos y económicos, se hace evidente ese estilo del gobierno, del kirchnerismo, que manifiesta que si el kirchnerismo no está viene la nada, el infierno…

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-Eso es una simplificación que oculta problemas más profundos que tiene que ver con el lugar en donde cada uno se sitúa. Yo le digo que podemos dialogar con el poder económico, con los medios de comunicación, pero lo tenemos que hacer desde un lugar de absoluta independencia de los intereses que ellos tengan para poder defender el interés general.

-¿Cuánto cree que han influido los medios opositores o el poder económico como para que el gobierno haya perdido cerca de 6 millones de votos en la última elección? ¿no cree que hay otras razones?

-Esa es una lectura equivocada porque la última elección fue legislativa e intermedia. Sacamos la misma cantidad de votos que en el 2009 cuando Kirchner fue candidato. Creo que hay una intencionalidad en hacer ver a Cristina como usted lo está señalando, como que se levantara todos los días con ganas de pelearse con alguien.

-Pero disculpe, Cristina nos dice a todos, mirándola por televisión en Cadena Nacional que si no hubiese sido por ella el lanzamiento del cohete con el satélite Arsat jamás se hubiese realizado. ¿No cree que le falta el respeto a mucha gente con esa afirmación?

-No, eso es según como se interprete. Lo que está diciendo la presidenta es que hay un proyecto político que tomó una decisión y que dicha decisión se materializó producto de la continuidad, cuando en realidad vemos que dirigentes de la oposición plantean derogar algunas cosas, como la Ley de Medios y otras.

-¿Hay algún sector de la oposición que le parece al gobierno como más confiable y con los que se puede dialogar, o todos representan al poder económico y mediático?

-Por supuesto que hay una oposición con la que se puede dialogar, lo que ocurre es que no se le da visibilidad. Hay dirigentes del radicalismo y del socialismo con los que se puede dialogar, como Leopoldo Moreau o el gobernador de Santa Fe Antonio Bonfatti. Pero no les dan visibilidad porque no representan sus intereses políticos y económicos. No tenga ninguna duda de que eso es así.

-¿Y de Sanz que opina? ¿Con él no se puede dialogar?

-A Sanz lo conozco muy poco…

-¿Y con Binner tampoco?

-Mire… se puede dialogar. Pero nos tendríamos que poner de acuerdo en que la política es independiente de los sectores económicos y mediáticos. Si estamos de acuerdo en eso claro que podríamos dialogar. Si estamos de acuerdo que tenemos que tener políticas inclusivas, si el Estado tiene que ocupar un rol importante para resolver las desigualdades, si estamos de acuerdo en la política de Derechos Humanos, si estamos de acuerdo con que YPF debe seguir en manos del Estado, seguramente vamos a avanzar. Eso me parece bárbaro.

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-¿Y para usted Scioli es también un instrumento de los medios y del poder económico?

-Él tiene otra forma de ver la política. Sin lugar a dudas está muy cerca de esa posición cercana a los medios y al poder económico. Scioli crece como dirigente político en la década de los 90, cuando estaban de moda los famosos deportistas. Scioli no cree en la gestión. Yo vivo en la provincia gobernada por Scioli donde no funciona la educación, no funciona la salud, no funciona la obra pública, no funcionan siquiera los registros civiles, cuando fueron una de las grandes transformaciones que llevamos nosotros desde el Gobierno nacional. Scioli sí cree muchísimo en el márketing y en los medios.

-Los economistas de Scioli, como Bein o Blejer, reconocen el momento complicado que vive la Argentina en materia de inflación, falta de crecimiento, de inversiones y la imposibilidad de acceder al mercado de capitales y dicen que hay que hacer correcciones, ¿qué opina?

-Estamos de acuerdo. Es una visión razonable. Pero hay que tener en cuenta que muchos economistas que hablan, no lo digo por Blejer o Bein, son responsables de la Argentina actual. Hay que ver el prontuario de los que opinan.

-¿Y cómo piensa el gobierno que hay que combatir la inflación?

-Con más Estado, no con un mercado concentrado oligopólico y monopólico que forma precios y con muchos de estos economistas que hoy hablan con impunidad en los medios de comunicación.

-No deja de hablar de los medios de comunicación, ¿tanta importancia le da a su influencia? ¿no cree que muchos argentinos pueden pensar por sí solos? ¿por qué se los subestima tanto?

-No tenga dudas de que uno de los poderes más importantes en la democracia moderna, además del Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial es el de la opinión pública manejada por los medios. Si un grupo económico maneja el 80 por ciento de los medios, maneja la opinión pública.

-¿Para usted cómo termina la historia con los fondos buitre? ¿Se les paga en enero del año que viene?

-¿Usted cree que el fallo del juez Griesa es un fallo que no tiene una intencionalidad clara cuando dice que Argentina le tiene que pagar a los fondos buitre cuando faltan seis meses para que venza la cláusula RUFO? Mire, nosotros vamos a pagarles como Argentina le ha pagado y honrado las deuda a todo el mundo.

-¿Y de qué sirve pegarles todos los días a los buitres, maldecirlos y demás cuando todo el mundo sabe que el gobierno les pagará en enero?

-No se trata de animosidad. Lo que criticamos es el fallo injusto.

-¿Cuánto cree que complicará las chances del oficialismo el año que viene la situación del vicepresidente Boudou?

-En nada. Eso está en la Justicia y ahí se resolverá.

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