Asado, vino Luigi Bosca, gaseosas y ¡por fin! ese acuerdo que se cocinó a fuego tan lento, tanto que recién anoche llegó a su punto justo. Después de la rosca política, de los pactos rotos y luego emparchados, y de una colección de dimes y diretes, los dirigentes resolvieron aprobar la Superliga hoy mismo, cuando se reanude la Asamblea Extraordinaria. Se terminó de arreglar en una cena celebrada en la sede Camioneros, gremio del presidente de Independiente, Hugo Moyano. Contó con representantes de cada división y se refrendó en un compromiso por escrito y bajo la mirada atenta de los abogados. Como dijo uno de los asistentes, “a las palabras se las lleva el viento”. Señal de la desconfianza que reina en AFA. Eso sí, todos chocaron las copas y sonrieron a la hora del brindis.

Fue clave el reparto del dinero. Y desde la B Nacional terminaron torciéndole el brazo a los impulsores del nuevo formato. Habrá 2.500 millones de pesos para distribuir. Eso sí, según le confiaron a Clarín desde las altas esferas oficiales, el Gobierno recién bajará los fondos del Fútbol para Todos una vez que desembarque la Comisión Normalizadora al edificio de la calle Viamonte. Está claro que no quieren que los dirigentes, que estuvieron dos meses para darse un apretón de manos y en algunos casos tienen a sus clubes jaqueados económica y financieramente, manejen la plata. Pretenden un control estricto, algo que no sucedió durante la gestión de los Kirchner.

Con un contrato firmado hasta 2019 y la promesa de Mauricio Macri, el Estado no tuvo otra opción que sostener su apoyo monetario al fútbol. Sin embargo, lo condicionó a la creación de la Superliga, ese campeonato que tantas discusiones generó y está inspirado en los modelos de España, Inglaterra y Alemania. Este esquema, que el presidente de la Nación espera sea autofinanciado, entrará en vigencia a partir del año próximo. Ya hay un bosquejo estatutario.

Zanjadas las diferencias en este punto (la B Nacional exigía mayor representatividad en el nuevo Consejo Directivo), los tironeos de los últimos días pasaron por el reparto de la torta. Descontados los impuestos, de los 2.325 millones de pesos, el 78% será para la Primera, el 12% para la B Nacional, el 8% para el resto del Ascenso (B Metro, C y D) y las Ligas del Interior y el 2% para los gastos administrativos. La segunda división, además, contará con el aporte de un fondo solidario. Cada club de la máxima categoría aportará 200 mil pesos a ese pozo extra. Así, se llegará al millón y medio que pretendían los directivos de la Primera B Nacional, que el lunes estuvo a punto de romper filas.

Estuvieron en el cónclave Daniel Angelici (Boca) y su asesor César Martucci; Hugo Moyano (Independiente), Víctor Blanco (Racing), Nicolás Russo (Lanús), Daniel Ferreiro (Chicago), Oscar Ferreyra (Los Andes), Claudio Chiqui Tapia (Barracas Central), Pablo Toviggino (Consejo Federal) y dirigentes de la C y D, entre otros. También, el secretario de AFA Damián Dupiellet, quien presentó su renuncia para allanarle el camino a la Normalizadora. Entre todos, establecieron un convenio de responsabilidad: una retención del 20% de la cuota del FpT a cada club deudor para achicar el margen con la AFA, que tiene los números en rojo y le debe los sueldos de junio y el aguinaldo a los árbitros, quienes empezarán una huelga a partir de mañana.

Hoy se reanudará la Asamblea en el predio de Ezeiza. Y de una buena vez por todas, quedará aprobado la flamante estructura: AFA le cederá los derechos de TV a la Superliga, que serán restituidos en el caso de un incumplimiento. Así, tendrá autonomía para negociar las transmisiones. La Asamblea estará integrada por 30 dirigentes, 20 de Primera y 10 de la B Nacional. Y el Consejo Directivo será compuesto por 12 miembros de la máxima categoría y 6 de la segunda división.

Habrá que elegir a un presidente. “El que más capacitado está es Marcelo Tinelli”, dijo Ferreiro, vice de Chicago. El conductor de TV sabe que no cuenta con el beneplácito de River y de Boca por una cuestión de vanidad y poder, pero es uno de los principales impulsores de la Superliga y quiere renovar el fútbol argentino con su capacidad de gestión. ¿Lo dejarán?

En tanto, a más tardar el viernes, se conocerá la Comisión Normalizadora que presidirá Fernando Mitjans para modificar los estatutos y llamar a elecciones, aunque anoche Chiqui Tapia insistió con la idea de “sentarse con el Estado” para “institucionalizar la AFA” sin intervención de FIFA. ¿Se dará?

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