La detenida dirigente de la agrupación Tupac Amaru permanecía alojada esta mañana en la clínica “Los Lapachos”, en la capital jujeña, donde desde ayer se le realizan una serie de estudios médicos autorizados por el juez de Instrucción de Causas, Pablo Pullen Llermanos.

Para hoy fueron programados estudios que requerían de “determinada cantidad de hora de preparación y anestesia”, según indicó Pullen Llermanos, al confirmar que Sala pasó la noche internada, más allá de que la autorización estaba vinculada solo a su traslado a la entidad privada por una “afección que requiere de estudios de diagnósticos por imagen”.

Luego de los exámenes que restan, se prevé que hacia el final del día la dirigente sea llevada nuevamente al Servicio Penitenciario nº 3, en el barrio capitalino de Alto Comedero.

En el mismo sentido, el esposo de Milagro Sala, Raul Noro, confirmó a Télam que la dirigente continuaba hoy alojada en la clínica privada y que la estadía “dependerá de que efectivamente se finalice con los estudios programados”.

Tras acompañar a Sala durante la jornada de ayer y hoy, Noro señaló que si bien aún no tienen los informes médicos de los estudios ya realizados, la dirigente “no está bien, sobre todo anímicamente”.

Milagro Sala había sido trasladada ayer a la mañana a la clínica “Los Lapachos”, en la capital jujeña, para realizarse “estudios médicos”, tras lo cual debía “regresar a la unidad penal”, según habían indicado a fuentes judiciales.

La medida respondía a “varios reclamos de la defensa de la dirigente social que había manifestado a los médicos del Poder Judicial la tramitación de la internación en la clínica, tal como lo autoriza la Ley de Ejecución Penal 24.660”, según comunicaron desde la organización Tupac Amaru.

Sala permanece alojada en el penal de Alto Comedero desde el último sábado 14, cuando el juez Pullen Llermanos decidió revocarle el cumplimiento de la prisión preventiva en su domicilio de El Carmen, acorde con lo solicitado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ello por, según el magistrado, “incumplir” las condiciones de detención impuestas.

Dicho incumplimiento se vinculó justamente a que la dirigente se negó a ser trasladada a un hospital de la capital provincial para hacerse “estudios”, aduciendo que ya había solicitado su realización en la clínica privada, pedido que el letrado interviniente ratificó hoy que, al momento, “no estaba notificado” por la defensa.

Sala está detenida desde enero de 2016 por causas en las que se la acusa de asociación ilícita, fraude y extorsión, entre otros delitos.

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