Las contradicciones de Macri en campaña ¿Condena para el 2019?

Los pasos en falso del Gobierno abrieron un debate sobre el nuevo estilo de comunicación y dejaron en evidencia ruidos e incoherencias con el discurso de campaña que llevó adelante Mauricio Macri durante el 2015.

La luna de miel de un gobierno suele durar los primeros tres o cuatro meses de gestión. En ese período de gracia, impera la tolerancia en distintos sectores y se evitan enfrentamientos abiertos o medidas drásticas de protesta. Mauricio Macri no sólo atravesó una transición tormentosa desde el inicio con la ex presidenta, Cristina Kirchner , sino que también dio algunos pasos en falso, que dejaron en evidencia contradicciones con el discurso de campaña de Cambiemos y sacaron a la luz algunas fallas, retrocesos y medidas que repercuten en los argentinos.

Videos de archivo que muestran entrevistas al actual mandatario durante la campaña electoral, lo dejan muy mal parado frente a la realidad que vive el país por estos días. Incluso frases que quedaron grabadas como una supuesta “campaña del miedo” de la oposición y que hoy algunos recuerdan. Como siempre, históricamente, la incredulidad que debe despertar toda promesa de campaña.

El debate con Daniel Scioli antes del balotaje presidencial del 2015, fue la clave de muchas declaraciones que posteriormente, tras ubicarse en el sillón presidencial, Mauricio Macri no pudo desmentir. Si bien diversas medidas micro y macro económicas permitieron “abrir” nuevamente a la Argentina al mundo a la espera de famosas inversiones, la inflación y los severos ajustes que se intentan imponer a contra corriente de un país que viene altamente castigado, ya despiertan una mala pasada para la imagen del actual mandatario de cara a una campaña de reelección en 2019.

Según algunos economistas nacionales, la suba de tarifas y servicios es angustiante, aunque son medidas que se han tornado necesarias a los efectos de corregir de alguna manera los múltiples desequilibrios del país. Sabemos que resulta imposible vivir en una sociedad donde consumir servicios del Estado sea gratuito y subsidiado. Sin embargo, el necesario y promocionado “gradualismo” del Gobierno se transformó en una vertical política de recortes y subas de tarifas que castigan fuertemente más que nada el bolsillo la clase media argentina, quienes ya no se pueden sostener frente a la inflación que aún el Gobierno no puede controlar. Tal es así, que por estos días algunos analistas señalaron que la inflación y, sobre todo, la suba de tarifas se afianzan como las preocupaciones más firmes de la ciudadanía.

A más de dos años de gestión, Macri no puede mostrar mejoras en temas como inflación, déficit fiscal, inversión o emisión monetaria; rubros que paradójicamente son innegociables para la economía que prometía el oficialismo. El resto del panorama socioeconómico que transitamos hoy y preocupa:  caída del salario real, despidos, flexibilización laboral, disminución del consumo, cierre de Pymes y comercios, endeudamiento externo, fuga de capitales y bicicleta financiera.

En un video recuperado se puede ver una entrevista realizada por Santiago Del Moro en 2015 a Mauricio Macri días antes de las elecciones y en plena campaña. Donde el actual presidente manifestaba o adelantaba de alguna manera, las  decisiones y políticas que iba a tomar frente a determinados problemas que afrontaba la Argentina.

Macri advertía que las acusaciones de la oposición en plena campaña formaban parte de una “campaña del miedo” frente a sus futuras medidas políticas. En este sentido, declaraba: “Todo el tiempo dicen, cuidado los científicos, cuidado los empleados públicos. O sea nosotros vamos a perseguir científicos, empleados públicos, maestros, médicos, vamos a ir donde hay una pyme a ver si la podemos fundir. Hablan todo el tiempo de una apertura indiscriminada”, señalaba irónicamente. En este sentido,  el Gobierno de Macri ratificó en 2017 su política de ajuste en el área de ciencia y la tecnología. El directorio del Conicet profundizó un recorte del 50% con respecto al 2015, último año de crecimiento sostenido de ingresantes.

“No vamos a subir tarifas, ni de transportes ni de servicios. No venimos a sacar trabajo,venimos a crear trabajo,por favor, creannos”, sentenciaba Macri en esa época. Incluso, en el debate previo al balotaje, Mauricio Macri insistió: “Nosotros creemos que hay que expandir la economía, no vamos a hacer ajustes”.

Respecto a las tarifas de los servicios, le señalaba a Del Moro: “Vamos a hacer las cosas con la máxima prudencia. Seguir abonando la teoría de que ellos son los únicos, por más que hagan las cosas como las hacen, que pueden gobernar porque todos los demás argentinos somos malos y los que nos votan a nosotros son tontos porque no se dan cuenta que somos gente malvada , no está bueno”.

Sobre la inflación, Macri se comprometió a llegar, en el primer año, a una inflación de alrededor de un 10%, algo que no sucedió. El FMI espera que la inflación en el país termine el 2018 en 19,2%, un porcentaje superior a la pauta de la administración de Mauricio Macri, que se ubica en el 15%, y en línea con la expectativa del consenso de los economistas que apuestan a una variación de los precios del orden del 20% en 2018.

En el segundo video compartido por Diario Somos, se puede ver al presidente minimizando el problema de la inflación como algo “simple resolver”. Otra batalla que posteriormente, una vez que asumió la presidencia, no puede controlar. Pese a los esfuerzos del Banco Central por reducir los índices de precios, la Argentina seguiría ubicándose en 2018 entre los ocho países con más inflación en el mundo, como sucedió el año pasado, según surge de los datos publicados por el Fondo Monetario Internacional.

Por último, el actual mandatario había prometido que iba a continuar el Fútbol para Todos, en octubre del 2016 el presidente confirmó el fin del programa y quedó ratificado que a fin de ese año el Estado dejaba de aportar dinero para la transmisión televisiva del principal deporte del país. Cuando le consultaron en la entrevista sobre Fútbol Para Todos, respondió: “Va a continuar pero sin política, basta de utilizar el fútbol como una herramienta de la política”. Finalmente el actual presidente enfatizó: “Vamos a tratar de cumplir con todo lo que podamos”…

Otro de los ejes de campaña de Macri era la lucha contra la corrupción. Últimamente, allí donde Cambiemos va a buscar casos de corrupción kirchnerista siempre aparecen vinculados algunos “amigos” del presidente. Esto lo advirtió hasta la propia Elisa Carrió tiempo atrás, que denuncia por lo bajo pero mantiene un férreo apoyo al gobierno. Si bien varios de los dirigentes K que finalmente fueron detenidos, a los días fueron liberados. Incluso el polémico fallo que le otorgó la libertad al empresario Cristóbal López por evasión millonaria. En este sentido, las perspectivas de transparencia y ética pública con Macri no se han dado aún con la efectividad esperada.

En cuanto a la estrategia política, Macri y su equipo se han sentido muy cómodos con el esquema de polarización que recibió del kirchnerismo. De hecho lo profundizó, al punto de que comenzaron a recortar por ñoquis que habría dejado el kirchnerismo en todos lados: docentes, científicos, sindicatos, jubilados, etc. Al margen de ello, Macri repite al pie de la letra el manual de respuesta política del gobierno anterior: victimización frente a la crítica y estigmatización del adversario.

Dado que la economía no remonta, los analistas anticipan que el gobierno apuntará a llevar adelante una campaña electoral apoyada sobre lo político-formal. El macrismo gastó la mayoría de su pólvora discursiva en polarizar con las formas del kirchnerismo y algunas medidas tomadas los últimos meses, los pocos resultados, están terminando con la paciencia de los sectores más vulnerables que les dieron el voto y hoy se ven envueltos en una situación económica cada vez más difícil de sostener. A Macri le cuesta cada vez más desmarcarse de algunos errores para lograr una posible reelección.

 

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