Estimó que en 2013 el impacto de la ”violenta” crisis internacional no será tan fuerte para la Argentina como en este año, por lo cual señaló que el gasto público ”no tendrá que ser fuertemente expansivo”.

Kiciloff sostuvo que los factores de ”alivio” frente a la crisis externa pasan por una ”recuperación de la economía mundial, en particular del Brasil, que es nuestro principal destino de exportaciones”.

”Si a eso le sumamos una muy buena cosecha probablemente tengamos un 2013 aliviado. Y por eso, iremos ese año hacia una desaceleración del gasto, porque estimamos que la economía privada va a reaccionar en forma positiva”, enfatizó el funcionario.
Dólares

”Cuando se inicia una vigorosa reindustrialización, las importaciones crecen muy fuerte. Lo que se le va a acabar a la economía -no al Gobierno- son los dólares que necesitan para la maquinaria”, explicó Kiciloff.

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El funcionario se preguntó: ”¿Cómo las divisas que necesito para hacer torres de petróleo se van a gastar en que los sectores más pudientes puedan comprar bienes de lujo?”.

El economista sostuvo que ”el riesgo es que por el aumento de las importaciones se acaben los dólares” para consumo particular, algo que el gobierno ya impuso de hecho con el denominado ”cepo cambiario” que busca impedir atesorarlos.

Kiciloff recordó que el desarrollismo -aplicado en la Argentina durante el gobierno trunco de Arturo Frondizi- proponía ”cuidar las divisas para que se dirijan a las importaciones fundamentales y así mantener el proceso de industrialización” y, en este sentido, advirtió que el riesgo para esta teoría es que ”los dólares se malgasten en productos de consumo suntuoso”.

Según Kiciloff, ”la convertibilidad era la que generaba un verdadero cepo cambiario porque regalaba dólares” y porque ”el Estado estaba obligado a endeudarse para cambiar un peso por un dólar”.

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El viceministro se pronunció así durante su exposición ante la Comisión de Presupuesto del Senado, de la que también participaron los secretarios de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y de Finanzas, Adrián Cosentino.

Por su parte, Pezoa anticipó que la recaudación crecerá 23 por ciento respecto del año anterior y que, en el caso particular del Impuesto a las Ganancias, prevén recaudar 161.579 millones de pesos, un 21,7 por ciento más que el año anterior.

También afirmó que se prevé continuar con la inversión en políticas sociales, entre las que destacó el Plan Argentina Trabaja y que se lanzará el Plan Jóvenes con Más y Mejor Trabjo, que tendrá ”con 150 mil beneficiarios”.

Al responder las preguntas que le hicieron los senadores de la oposición, Kiciloff se mostró receptivo, como cuando la mendocina radical Laura Montero lo interrogó sobre las ”divergencias” entre los número oficiales y los de las consultoras privadas, y sobre la situación de las economías regionales.

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”Las divergencias son normales. Respeto mucho que haya gente que piense que la Argentina va a crecer menos todos los años, como en 2009, cuando decían que se había acabado la etapa de crecimiento y finalmente no fue así”, sostuvo el viceministro.
En esta línea, reconoció que ”no hay un régimen nacional de promoción de inversiones” pero que será ”bienvenida cualquier propuesta”, y sostuvo que ”es cierto que las pequeñas producciones regionales en algunos casos están experimentando problemas y va a haber que atenderlas”.

”No veo soluciones mágicas. Hay que trabajar mucho sobre estas cuestiones, que no las estoy negando, puede haber, pero no es algo generalizado”, aseveró el número dos de la cartera de Economía.

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