Achacó también a la falta de tiempo “para explicar la unidad”, la pérdida de 9 puntos de las PASO a la general.

Entre la resignación y la incomprensión, Omar Félix busca explicar la derrota del PJ en las legislativas del domingo. Sabe que le cabe una doble responsabilidad, tanto como cabeza de lista y también como presidente partidario.

Sin embargo, asegura que no tiene reproches internos ni resquemores con la ciudadanía pero insiste con que les faltó “tiempo” y admite “tal vez otros actores”. Mucho se especula sobre el respaldo peronista hacia su figura o el vuelco de votos que en las PASO votaron a Somos Mendoza y que en las generales fueron a otras opciones.

Entre uno y otro turno, el PJ perdió 9 puntos. Lejos de achicar diferencias, las agrandó. Dolido, desliza críticas hacia cierta actitud del kirchnerismo, pero se cuida de no ahondar en lo que define como “nuestra propia grieta interna”.

-Tras la seguidilla de derrotas de 2015 hablaron de autocrítica. ¿Qué pasó?, preguntó Los Andes. “La autocrítica se hizo y en las listas casi no había gente vinculada a los dos últimos gobiernos” dice a modo de justificación. “Lo que ocurre es que demanda tiempo hasta que es percibido por la sociedad”, resume e ironiza: “No flagelamos a nadie en una plaza pública…”.

Entre los factores que encuentra para explicar los más de 20 puntos que Cambia Mendoza le sacó de diferencia, menciona que el discurso de su espacio se basó en llamar la atención sobre “las consecuencias futuras de la aplicación de un modelo social, político y económico que decimos que no va a terminar bien. No por perder las elecciones vamos a renunciar a esta visión”.

Dice que la sociedad “apuesta a la esperanza; no advierte que estemos en condiciones de representarla y tenemos nosotros internamente una grieta”, enumera asumiendo las diferencias que hizo que el PJ enfrentara un proceso interno con tres listas y con el kirchnerismo jugando adentro. En todo caso, advierte: “Vamos a tener que reprocharnos no haber llegado a la sociedad con nuestro mensaje”, agrega.

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Refuerza que “en la medida en que no tengamos ordenada nuestra casa, difícilmente la sociedad perciba que podemos representarla en su totalidad”. Estima que pese a la formalidad de habilitar el libre juego de la interna, “faltó tiempo”para que la unidad pudiera madurar en un contexto del peronismo con su principal figura, Cristina Fernández, armando por fuera de la estructura oficial.

Remarca que no tiene reproches. “Agradezco a todos el esfuerzo por intentar superar las brechas internas a través de la búsqueda de consensos, pero eso no lo supimos trasladar hacia abajo…” razona.

-¿Cree, como aseguró Adolfo Bermejo, que algunos votantes de Jofré o de Tanús no lo votaron a usted? “Tuvimos fugas de votos, incluso no descarto que haya sido gente que me votó a mí en las PASO y después no le gustó cómo quedó la lista y votó otras opciones… No veo conspiraciones…” resume Félix. Consultado sobre si no le hubiera convenido, en términos electorales, haber sido más crítico del kirchnerismo, el ahora diputado nacional electo cree que “no se trata de generar más grietas, sino de persuadir a todos los compañeros para trabajar sobre las diferencias”.

“¿No se forzó la unidad en Mendoza?”, se le preguntó. “Nosotros buscamos la unidad no en la confrontación, como en la última época, por lo que muchos dirigentes valiosos como José Manuel de la Sota se fueron del peronismo. Yo, en lo personal, preferí otro camino”, se defiende.

Respecto a su rol como candidato, Félix ratificó la decisión que oportunamente tomó de encabezar la lista del peronismo. “Son etapas”, resumió. “Nunca hay que bajar los brazos”. Deslizó alguna crítica hacia anteriores construcciones, en clara alusión a la gestión de Francisco Pérez: “Hemos tenido etapas en las que más que renovar hemos inventado candidatos. Así hemos llegado al gobierno y hemos terminado muy mal”.

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Respecto de lo discursivo, y en consideración de esa apelación litúrgica que suele hacer el PJ a un electorado que cambió y que ni siquiera conoce los mitos fundacionales del partido, Félix admitió que allí reside uno de los grandes inconvenientes que el peronismo tiene en la actualidad y de cara al futuro. “Tenemos muchos jóvenes que ni siquiera vivieron 2001… Y muchos creen que la historia empezó con Cristina Fernández de Kirchner…”. lanzó.

En esa dirección, defendió la razón por la cual trajo a hacer campaña a Mendoza a Axel Kicillof. “Para algunos podrá haber sido un error, para otros un acierto… Depende de qué lado de esa grieta se está… Kicillof no tiene una sola denuncia y eso en la Argentina de hoy es todo un mérito. ¿Qué hubiera ocurrido si nosotros le hubiéramos dicho a Unidad Ciudadana que no lo trajeran… ?”, especuló dando cuenta de los condicionamientos que tuvo su candidatura, en especial de los sectores más radicalizados del kirchnerismo.

Dirá una y otra vez que al proceso fallido del PJ “le faltó tiempo” y que esa “grieta interna” fue una especie de corset discursivo y actitudinal que terminó complicando sus chances electorales.

También admite que -“sin éxito”- sus propuestas opositoras buscaban incomodar al oficialismo, pero siempre “desde un tono reflexivo hacia la sociedad. Tal vez nos faltó esa vehemencia que desde lo electoral hubiera dado resultados…” reconoce.

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Suma al análisis que en la actualidad el peronismo no tiene un líder nacional que aglutine y encamine a la dirigencia de todo el país, en medio de un clima de época poco propenso a creer en el PJ. “Aún si traés alguien que lidere no va a ganar una elección. Hoy la sociedad todavía tiene esperanzas en que este gobierno le va a solucionar los problemas y ahí choca con nosotros. Mientras esto no cambie, será difícil que quienes somos portadores de malas noticias seamos escuchados…”.

Sobre sus propias aspiraciones se le consultó si tras la derrota se autoexcluía de competir por la gobernación en 2019 tal como alguna vez fue su sueño. “No me excluyo porque nunca me incluí”, respondió lacónico. En el mismo sentido minimizó las chances de su hermano, el intendente de San Rafael Emir Félix (“está pensando en mejorar la gestión”), aunque sí aseguró que ese proceso “seguramente se dirimirá en primarias”, tal vez advirtiendo que su sector participará con mayor o menor protagonismo “porque un dirigente político no se jubila”.

Autocrítica y renovación partidaria

En sintonía con acciones puntuales de prensa, Félix distribuyó un comunicado de prensa titulado “Autocrítica, reorganización, renovación, con madurez y seriedad”, donde reconoce y valora el triunfo de Cambia Mendoza, felicita a los contendientes de todos los partidos y agradece a la militancia, fiscales e intendentes que lo acompañaron. Allí, se admite que “la tarea era casi imposible, pero la enfrentamos con decisión y creemos no habernos equivocado en el rumbo”.

Luego, repite las críticas de campaña hacia el gobierno nacional y llama a la renovación partidaria. Finalmente reafirma la creencia del justicialismo “en las políticas de gobierno abierto y transparencia”, y la “necesidad de bajar los impuestos”, entre otros aspectos.

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