La presidenta Michelle Bachelet dio ayer un explícito respaldo a la candidatura de Eduardo Frei para la segunda vuelta electoral del domingo, lo que motivó la reacción del comando de Sebastián Piñera desde donde se les pidió a la mandataria y a los integrantes del gobierno que ”guarden silencio”.

Cuando los candidatos se aprestan a realizar sus últimos actos proselitistas, la mandataria -en una entrevista en Radio Cooperativa- hizo un explícito llamado a votar por Frei en la segunda vuelta del domingo al considerarlo la mejor manera de continuar ”este impulso de progreso y justicia”.

De la misma manera, los actos que realizan los candidatos son encuentros cara a cara con los vecinos de las zonas que visitan sin la compañía de la militancia, tal como cumplió ayer Frei en un barrio de Santiago Centro y como hizo Piñera en la ciudad de Valparaíso.

En esta última jornada, la figura de Bachelet irrumpió con fuerza a favor del candidato oficialista de quien dijo ”garantiza la continuidad de mi gobierno” y que lo volverá a votar ”porque es una persona honesta” y que ”cuando decidió dedicarse a la vida pública, separó los negocios, entregó ese tema y en su momento, no después de ser electo resolvió esa tremenda contradicción”.

La referencia estaba dirigida al candidato de la Alianza por el Cambio, el millonario Sebastián Piñera, cuya fortuna esta estimada en unos 2.000 millones de dólares y quien se le cuestiona mantener la mayoría accionaria de empresas como Lan Chile, Chilevisión o el Club Colo Colo.

Bachelet también tuvo críticas para la derecha chilena al señalar que cuando planteó ”que necesitábamos avanzar hacia un sistema de protección social, personas que están en la Alianza calificaron este pensamiento de retrógrado, de estatista, dinosáurico, que queríamos volver al pasado y la verdad es que hoy día todos dicen que están por esto”.

La respuesta desde el comando de Piñera llegó por parte del coordinador general de la campaña, Rodrigo Hinzpeter, quien consideró las palabras de Bachelet como ”un acto inapropiado, probablemente de intervención electoral. Creo que estas declaraciones desafortunadamente dañan la democracia y desunen a los chilenos”.

”Los chilenos están pidiéndole a todos los políticos, incluida la Presidenta, que construyamos una sociedad sin división (…) A pocos días de una elección yo creo que lo prudente es que la Presidenta y el Gobierno guarden silencio”, enfatizó el vocero desde Valparaíso.

De inmediato, el presidente de la DC, Juan Carlos Latorre, calificó como ”ofensivas” las palabras de Hinzpeter: ”Me parece ofensivo que un portavoz de la oposición, estime que la Presidenta no puede o no debiera fijar su opinión respecto a hechos que son trascendentales para el futuro del país”.

”La presidenta Bachelet está cumpliendo precisamente con el rol para que el pueblo de Chile elige un líder como su Presidente: orientar un momento en que la conciencia de los chilenos, en forma libre y soberana, va a resolver respecto de una elección”, sostuvo.

Desde la ciudad portuaria, Piñera pidió ”una oportunidad para demostrar que podemos tener un gobierno que trabaje en forma honesta y sin descanso”, acompañado por el economista Paul Fontaine, uno de los pocos saltos que se dieron desde el equipo del candidato independiente Marco Enríquez-Ominami hacia la coalición de derecha.

Por su parte Frei, dijo desde un barrio de la Comuna Santiago Centro que el de Bachelet ”no es solamente un apoyo político, son palabras que comprometen desde el punto de vista personal” y se volvió a presentar como ”su heredero en el próximo gobierno”.

Ante la paridad que se espera para los comicios, el gobierno a través de la vocera Pilar Armanet llamó disminuir la cifra de más de 284 mil votos nulos y blancos de la primera vuelta, apelando a que la jornada del 17 será ”un momento decisivo para la democracia chilena” ante el cual ”uno está obligado a pronunciarse”.

El domingo, más de siete millones de chilenos votarán al sucesor de Bachelet en el sillón de La Moneda, pero a horas del cierre de campaña el clima electoral no se refleja en las calles de Santiago, prácticamente limpias de cartelerías y afiches, y son los seguidores más fieles los que enarbolan sus banderas en algunas esquinas céntricas de la ciudad.

Desde el 13 de diciembre en que Piñera aventajó a Frei por más de 14 puntos, todos los respaldos que recibió el senador y ex presidente y la última encuesta que daba cuenta de un empate técnico, alimentaron la idea de que las elecciones del domingo serán las más disputadas de la nueva era democrática iniciada en 1989.

telam

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