Elecciones 2009: Todos ganadores, todos perdedores

De acuerdo al escenario que se espera, el 28 de junio a la noche se podrá ver a todos, o a casi todos los candidatos celebrando su triunfo y analizando la derrota del otro.

Esto productote la fragmentación de la política a la que se ha llegado al momento.
Para agregar elementos para el análisis presentamos un trabajo de Daniel Miguez aparecido en el Diario Página 12 del domingo 24 de mayo .

Matemáticas electorales

El oficialismo haría la mejor elección pero puede perder el quórum propio que tiene hoy. Debería hacer nuevas alianzas, porque sus amigos más cercanos también tendrán algo menos. La idea de apabullar con el número para aguarle el festejo a la oposición. Los peronistas ”sueltos”.

Por Daniel Miguez

A casi un mes de las elecciones, de acuerdo a un relevamiento hecho por Página/12 y con la salvedad de algunas diferencias que marcan las encuestas en cada distrito, se puede conjeturar que el kirchnerismo será la fuerza que sume más votos a nivel nacional. Pero podría resignar hasta diez diputados de los 59 que pone en juego, mientras que en el Senado perdería una banca de las doce que debe renovar.

En ese caso, al Frente para la Victoria seguiría siendo la primera minoría en Diputados, pero en vez de 115 diputados como ahora, tendría 105. Actualmente, el kirchnerismo logra quórum propio con el apoyo de las fuerzas aliadas, que suman 23 diputados. Pero a partir del 10 de diciembre próximo, esos diputados aliados podrían ser sólo 19. En consecuencia, el oficialismo en su conjunto reuniría 124 legisladores y estaría a 5 de la mayoría absoluta, lo que lo obligaría a tejer nuevas alianzas post electorales para alcanzar ese número.

Para ello, en muchas ocasiones deberá contar con uno o dos diputados que le sume el frente hecho en la provincia de Buenos Aires entre el intendente de Morón, Martín Sabbatella, y el SI del diputado Carlos Raimundi. En otras, sería el senador Carlos Reutemann quien le aporte los 4 o 5 legisladores que conseguirá en Santa Fe. Pensando en las presidenciales de 2011, el santafesino se sigue cuidando de no mostrarse como oficialista y tampoco como opositor neto.

En cambio, en el Senado, el oficialismo seguiría teniendo la mayoría propia con 37 legisladores y sin contar a los que ya no son kirchneristas como Reutemann, Roxana Latorre, Juan Carlos Romero, Sonia Escudero y Ramón Saadi. Es una mayoría lo suficientemente ajustada como para predecir que más de una vez también estará obligado a eventuales negociaciones. El kirchnerismo mantendría la misma cantidad de representantes en 5 de las 8 provincias que eligen senador; perdería uno por Córdoba y otro por Mendoza y ganaría uno por Tucumán.

El triunfo del kirchnerismo se daría en 16 de los 24 distritos, incluido el más importante de todos, la provincia de Buenos Aires, donde, aún así, dejaría en el camino 5 de las 20 bancas que arriesga. De los 8 distritos restantes, en el oficialismo aún tienen esperanzas de alzarse con otros dos, Tierra del Fuego y la estratégica Mendoza, no sólo por ser la quinta provincia en cantidad de votantes, sino sobre todo por ser la tierra donde Julio Cobos está poniendo el cuerpo y su foto en la campaña.

La oposición

En contrapartida a la pérdida de diputados que tendrá el kirchnerismo, algunas fuerzas de la oposición acrecentarán su número de bancas. Todos los diputados que hoy integran el Acuerdo Cívico y Social deben revalidar 24 bancas de las 62 que cuentan en total (24 de la Unión Cívica Radical, 18 de la Coalición Cívica, diez del Partido Socialista, nueve del cobismo y una de la ex kirchnerista Marta Velarde). Según los mismos sondeos consultados por este diario, ese sector en su conjunto estaría ganando nueve diputados más. Y si el cordobés Luis Juez se suma a ellos podría aportar otros dos o tres legisladores. La mayor diferencia la harían en la provincia de Buenos Aires, donde ponen en juego cuatro bancas (dos de la UCR y dos de la Coalición Cívica) y podrían obtener ocho.

La otra fuerza importante de la oposición, la alianza Unión-PRO de Mauricio Macri, Francisco de Narváez y Felipe Solá tiene ahora 23 diputados (nueve de Macri, cuatro de De Narváez, siete liderados por Solá y tres bloques unipersonales). Deben revalidar trece lugares y de acuerdo a las estimaciones que guían esta nota, obtendría quince, con una ganancia neta de dos legisladores.

Pese a que todo indica que este sector va a ganar ampliamente en la Capital Federal y saldría segundo en la provincia de Buenos Aires, la poca diferencia entre el bloque actual y el que puedan armar el 10 de diciembre obedece básicamente a que el PRO en esta elección debe renovar en la Capital nada menos que 5 bancas, las mismas que conseguiría Gabriela Michetti haciendo una muy buena elección. Y además la excelente diferencia que hará en la provincia de Buenos Aires, donde puede obtener ocho puestos, se vería menguada por seis que perderá en el interior.

El balance

Estas particularidades harán que el 29 de junio todos puedan sentirse ganadores y adjudicarles derrotas al resto de los competidores, según se cuenten la cantidad de votos obtenidos o la cantidad de bancas ganadas o perdidas. También tendrá una influencia decisiva en cómo reciba la sociedad esos números la presentación mediática que se haga de ellos.

En ese sentido, en el kirchnerismo creen que si obtienen un número aplastante en la diferencia de votos en todo el país respecto del Acuerdo Cívico y Social y a Unión PRO, ya no habrá margen para darle un marco victorioso a la mejora en la cantidad de bancas que tendrán esas fuerzas, que de todos modos seguirán siendo minoría en el Congreso.

Una incógnita es saber cómo se reagruparán los peronistas no alineados ni con el kirchnerismo, ni con Unión PRO, ni con el Acuerdo Cívico y Social. Esos peronistas ”sueltos”, suman hoy 17 diputados, deben renovar doce bancas y podrían obtener once, la mayoría de ellas aportadas por Reutemann (se estima que cinco) y Adolfo Rodríguez Saá (con tres).

Difícilmente confluyan todos en un mismo bloque. Lole terminará con una bancada de siete diputados propios, más uno que le aportaría el gobernador de Córdoba Juan Schiaretti y algún otro que se sume. Y Rodríguez Saá continuaría con su bloque de seis legisladores.

Finalmente, los partidos provinciales pueden tener cada vez menos representación. De sus seis bancas actuales, les quedarían cinco. Proyecto Sur, de Pino Solanas, pasaría de uno a dos o hasta tres diputados. Cambio Por Buenos Aires quedaría con un bloque de dos, sumándose Aníbal Ibarra a Miguel Bonasso.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here