La Confederación General del Trabajo –ala moyanista- y la CGT Azul y Blanca –ala barrionuevista- dejarán de lado sus históricas diferencias y se juntarán este lunes en un plenario en la sede gastronómica de Mar del Plata que, si bien amenaza con ser un acto político de cara a 2015, emerge como el punto inicial para el debate paritario y salarial de 2014.

Desde el moyanismo elaboraron un documento extremadamente crítico con todos los sectores políticos, con la situación política económica nacional y llamaron a una confluencia para los momentos económicos que vive el país. Si bien se especula con la llegada eventual de algunos políticos –Sergio Massa, José Manuel de la Sota, Hermes Binner o Daniel Scioli- lo cierto es que desde la CGT Azopardo buscan desligarse de los convites: ”Hay sectores que lo vendieron como acto político pero nosotros vamos a discutir cuestiones gremiales y salariales”. Los ejes están puestos en los fondos retenidos de las obras sociales y las paritarias de este año.

En la CGT Azul y Blanca comandada por el gastronómico Luis Barrionuevo sí parecen reconocer la búsqueda de un acercamiento que posicione a las centrales en la disputa política de 2015. Por el moyanismo, por su parte, el dirigente de Canillitas, Omar Plaini, reconoce que la reunión tendrá ”un alto componente político”, pero insiste en que partirá de ”la cuestión gremial, del análisis y balance de la situación actual”.

Esta cumbre a realizarse el lunes provocó críticas por parte del titular de la CGt Alsina, Antonio Caló, quien remarcó que ”es poco serio buscar la unidad del movimiento obrero con un asado”.

Por su parte, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el diputado nacional por el Frente Renovador Sergio Massa ya anticiparon que no asistirán a esa reunión en Mar del Plata por distintos motivos.

Consultado por este medio sobre eventuales medidas de lucha o acciones concretas, Plaini no descartó ninguna, pero dijo que el foco está puesto ”en discutir un programa para la unidad” y no la unidad por la unidad misma. En ese sentido, un alto dirigente camionero señaló a este medio que harán esfuerzos pero remarcó que ”ni estando vivo Perón estaban unidos”.

Moyano –que promueve la idea del debate paritario por sectores y no anticipa números (aunque se acercaría al 30%)- confía en que estarán presentes vastos sectores que van desde el sindicalismo opositor hasta la posible presencia de Eduardo Buzzi con la Federación Agraria, e incluso reciben con los brazos abiertos a los oficialistas –de la CGT Balcarce- Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA).

El dirigente de maquinistas ferroviarios dialogó con minutouno.com y explicó que no se irá de la CGT comandada por el metalúrgico Antonio Caló pero que nadie le puede ”imponer con quién hablar”. Además, señaló la necesidad de sentarse a debatir la situación actual y la posibilidad de acciones conjuntas de todo el sindicalismo.

”Confiamos en este Gobierno, pero no pueden tomarnos por estúpidos ni zonzos. Lo del INDEC no es serio, pueden mentirle al FMI pero no a nosotros”, señaló Maturano, a la vez que adelantó que exigirán una suma en torno al 30%, ”que implique una recuperación del 5% que perdimos el año pasado en que firmamos por el 23% y la inflación fue de 28%”.

Este principio de confluencia entre sectores hasta ahora segmentados podrá traer más de un problema al gobierno nacional en las discusiones paritarias, aunque el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, adelantó el último viernes que no pondrían techos a las paritarias docentes –la primera y pionera de las paritarias nacionales que llegará en febrero. Fue quizás la forma de contener los altisonantes reclamos.

A la juntada de sindicalistas de diversas centrales se sumaría ”eventualmente” algún sector de la CTA opositora comandada por Pablo Micheli. Más allá de que desde ese sector no tenían pensado enviar gente al plenario por no haber sido invitados formalmente, el segundo de Micheli, Ricardo Peyró, anticipó a este medio la intención de seguir trabajando en forma conjunta en ”reivindicaciones concretas bajo el concepto de unidad en la acción” con la CGT y otros sectores combativos como la Multisectorial y la Coordinadora Sindical Clasista (Partido Obrero) con los que confluyó en diversas ocasiones durante 2013.

En ese marco, anticipó pedidos entre el 30 y el 35% para las paritarias, mientras que la CSC anticipó su reclamo con un salario básico de 8000 pesos para todos los trabajadores.

Por fuera quedarán la CGT Balcarce como tal, con la negativa de Antonio Caló a formar parte de la reunión, pero la advertencia de que ”coincide en algunos de los reclamos” que se presentarán en dicha cumbre gremial. El metalúrgico mantuvo una reunión con Capitanich –que busca contener las ansiedades de los sindicalistas- y anticipó que el reclamo rondará el 28%. Solo la CTA oficialista sostuvo el apoyo irrestricto a las políticas oficiales: Hugo Yasky dijo que pedirán un 25% de recomposición salarial y cuestionó las reuniones ”desestabilizadoras” de las otras centrales obreras.

Unidos a corto o largo plazo, con discusiones y planteamientos varios, lo cierto es que el sindicalismo se prepara para una puja salarial activa en medio de un clima de inflación e incertidumbre. No lo dicen en voz muy alta, pero anticipan un año con más complicaciones que calma.

Por Brian Majlin para MinutoUno

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