“No voy a hablar”, le respondió molesto Alfonso Prat Gay, tras finalizar el discurso de Gerardo Morales que inauguró el encuentro radical de Villa Giardino, donde no faltarán reclamos a Mauricio Macri.
El retiro cordobés fue planeado a fin de año justo cuando Macri echó Prat Gay del Ministerio de Hacienda. La UCR, enojada por la poca participación que tiene en el gobierno, hizo causa común con el ex JP Morgan y lo invitó a compartir penas.
Pero Alfonso no estaba triste: con la sonrisa congelada saludo a cuanto radical cholulo se le acercó. No mucho, porque se fue rápido y no escucho los paneles, salvo el de Economía, en el que el periodista Martín Tetaz fue la estrella y blanqueó su pertenencia a Cambiemos.
“Tenemos que llevarlo a comer”, le sugirió el mítico Enrique “Coti” Nosiglia a Mario Negri, cuando vio que el economista ya no estaba. Coti, que terminó aquella Convención de Gualeguaychú atacado por la juventud radical, paseó desde temprano por el club Luz y Fuerza para controlar que todo esté bien. Y se preocupó por Alfonso.
No es casual. Ya desde principio del Gobierno luego de los éxitos iniciales del ex ministro de Hacienda en la liberación del cepo y el cierre con los holdouts, Nosiglia empezó a trabajar la idea de Prat Gay como el candidato a presidente del radicalismo para enfrentar a Macri o a quien postule el PRO en la primaria de Cambiemos.
El Coti, en muchas ocasiones varias jugadas adelante de sus correligionarios, conoce a Macri hace décadas y sabe que sólo bajo presión se logra una negociación más o menos digna. Por eso, desde el día uno del gobierno de Cambiemos, entendió que hay que condicionarlo con candidatos radicales competitivos.
La otra pata de esa estrategia es la postulación de Martín Lousteau en la Ciudad de Buenos Aires. Lousteau no se lleva bien con Prat Gay, pero tiene en su espacio al hijo de Nosiglia, Juan, que es legislador porteño y también se dio una vuelta por Villa Giardino y hasta se animó a meterse en la redacción del documento final.
Sugirió no exigir alianzas con Cambiemos en todos los distritos, porque aun especula con que el embajador de Estados Unidos compita con el PRO en la Ciudad, pero no lo habrían escuchado demasiado.
Lousteau también es un presidenciable en potencia y mirando las encuestas, acaso más competitivo con Prat Gay, que no se caracteriza por su simpatía, ni por su amabilidad a la hora de relacionarse con la gente.
Como sea, en esta localidad, muchos radicales comentaban que Lousteau no prolongó su estadía en el país para visitar el valle cordobés este fin de semana, precisamente porque no quería compartir cartel con Prat Gay.
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