Enfrentar algunas acciones de gobierno, sobre todo cuando este tiene cierto grado de impopularidad, generalmente da como resultado la aprobación de la masa que busca formas de castigar al poder, al no tener las posibilidades de hacerlo por sí misma, celebra cuando alguien con aire de justiciero aparece en escena. Pero es extraño, o tal vez no tanto, que el verdugo sea del mismo palo, posiblemente el ejemplo más cercano, al menos de los últimos años, es el del vicepresidente, quien logró una estrepitosa escalada en la imagen pública en algunos sectores sociales con “la gran Cobos”, justamente por oponerse a las medidas de su propio gobierno solo con un voto ”no positivo”. Los detractores del Vicegobernador no se demoraron en compararlo con el Cleto.

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Racconto no es Cobos

 

Afirman en su círculo íntimo, tratando de justificar las declaraciones del vicegobernador, que desde hace unos meses adoptó un perfil más activo en los medios, saliendo al cruce del gobierno del cual forma parte con declaraciones que han ido “in crescendo” hasta llegar a oponerse públicamente a uno de los proyectos que curiosamente le dio a Celso Jaque un respiro, mostrando un proyecto contra la delincuencia sexual y logró cierta aprobación en la sociedad: La castración –ahora inhibición- química. Como si eso fuera poco, recriminó a los Legisladores Nacionales oficialistas por no haber defendido a la provincia en el presupuesto 2010 dejándola una vez mas fuera de los beneficios del diferimiento impositivo o promoción industrial.

 

 

Acuerdo político o estrategia individual

 

Entre las hipótesis que han tenido ocupados a los medios de la provincia, se habla de un acuerdo entre el vice y el propio gobernador para ir creando una sensación del bueno y el malo, cosa muy poco probable ya que no ayudaría en nada mostrar un equipo fisurado, dando como consecuencia una imagen debilitada que seguramente no beneficiaría al gobierno puertas adentro y mucho menos hacia el poder central del que debe recibir asistencia financiera.

 

Como estrategia individual, ya tuvo ciertos frutos, logró la atención de casi todos los medios y la reacción del PJ que no tardó en tratar de minimizar sus dichos con una batería de críticas que trataron de dejarlo como caprichoso, mediático, oportunista y una decena de descalificativos más. Pero muchas de las críticas de los más viejos y experimentados, de los que “manejan” la política, generalmente se convierten en puntos a favor, para una sociedad que reclama renovación, por eso, la imagen de “niño políticamente inexperto” que los viejos caciques intentan imprimir en el vice, lejos de perjudicarlo, resaltan un aspecto que generalmente no es mal recibido por la población.

 

Por último y tal vez lo que como mendocinos esperamos, ¿será que estamos frente a un nuevo liderazgo político? Probablemente poco tradicional, simple, pragmático, con una aparente ingenuidad pero con una personalidad que al menos por ahora no se ve contaminada con la vieja política. Lo más difícil para Racconto será, si este es el caso, mantenerse fiel a sus convicciones en medio de un ambiente que generalmente trata de aplastar a quienes se atreven a desafiar ciertos paradigmas.

 

¿Será Cristian Racconto el referente de la nueva política en Mendoza?

¿Logrará si es escuchado, mejorar la imagen del Gobierno?

 

 

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