En una nota de su autoría, titulada ”Bienvenidos a los años treinta”, Krugman afirmó que ”el Banco Central Europeo no está dispuesto a reconocer sus errores” para ensayar una salida de la crisis, y advirtió que esa institución monetaria parece haber suscripto al precepto de que ”todo sufrimiento cumple de algún modo un objetivo necesario”.

El economista recordó que el columnista del matutino británico The Financial Times Martin Wolf sostuvo que ”hasta ahora nunca había comprendido cómo pudo suceder lo de los años treinta”, pero que ”ahora sí” podía entenderlo.

Destacó que Wolf precisó que ”lo único que se necesita son unas economías frágiles, un régimen monetario rígido, un debate intenso sobre lo que hay que hacer, la creencia generalizada de que sufrir es bueno, unos políticos miopes, una incapacidad para cooperar y el no anticiparse a los acontecimientos”.

LEÉR MÁS  Impulsan una comisión parlamentaria para investigar la desaparición del Ara San Juan

Por su parte, Krugman indicó que ”en el momento justo, el Banco Central Europeo se negó a rebajar los tipos de interés o anunciar otras políticas que pudieran ser de ayuda”, y se preguntó ”¿qué razón podía existir para tomar cartas en el asunto?”

Afirmó que ”los estudios indican que la economía de la eurozona está hundiéndose, y España se encuentra al borde del abismo”.

”Dudo que la decisión del BCE entrañe una lógica económica concebible. Creo que solo puede interpretarse como una especie de negativa a reconocer, aunque sea implícitamente, que algunas decisiones del pasado fueron erróneas”, sostuvo el premio Nobel.

Señaló que ”el argumento más popular parece ser que el BCE quiere ‘tener a los políticos contra las cuerdas’, haciéndoles saber que no serán rescatados a menos que hagan lo necesario (sea lo que sea eso)”.

LEÉR MÁS  En un clima tenso, Cambiemos buscará convertir en ley la reforma previsional

Evaluó que ”realmente, esto no tiene ningún sentido”, porque estimó que ”si hablamos de imponer austeridad y recortes salariales en la periferia, ¿cuántos incentivos más necesitan esas economías?”.

”Si hablamos de una unión fiscal más amplia o algo similar, ¿qué parte del inminente desmoronamiento de todo el sistema no entienden supuestamente los alemanes? ¿Es lógico suponer que reducir las tasas de recompra en 50 puntos básicos socavaría en cierto modo medidas que de lo contrario se tomarían?”, sostuvo Krugman, quien consideró que ”lo que a lo mejor sí tiene sentido es una explicación en dos partes”.

Mencionó que ”en primer lugar, el BCE no está dispuesto a reconocer que sus políticas anteriores, sobre todo las subidas de los tipos de interés, fueron un error”.

LEÉR MÁS  Corridas, piedras y gases durante el tratamiento de la reforma

”En segundo lugar –y esto es más serio– sospecho que estamos ante la vieja mentalidad del ‘trabajo de las depresiones’ de Joseph Schumpeter: la idea de que todo sufrimiento cumple de algún modo un objetivo necesario y que sería una equivocación mitigar ese sufrimiento aunque solo sea ligeramente”, advirtió el economista.

Destacó que ”esta doctrina tiene un atractivo emocional innegable para la gente que se siente cómoda”, y subrayó que ”también es una completa locura si tenemos en cuenta todo lo que hemos aprendido sobre economía estos últimos 80 años. Pero corren tiempos de locura enfundada en trajes caros”, concluyó.

Telam

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here