Cornejo firmó el decreto que reglamenta el fracking en Mendoza

Este viernes se publicó en el Boletín Oficial el Decreto Nº 248 que reglamenta en la provincia de Mendoza las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales que se hacen mediante estimulación hidráulica o fracking. En la normativa se detalla los requisitos para las evaluaciones de impacto ambiental, los estudios que deberán presentar las empresas, el procesamiento de fluidos y los tipos de controles.

Este decreto que lleva las firmas del gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Economía , Infraestructura y Energía, Martín Kerchner, se elaboró en base a la información recogida en la audiencia pública del 28 de diciembre de 2017 realizada en Malargüe.

El objetivo de esta resolución es “la reglamentación en materia de evaluación de impacto ambiental de las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos sobre formaciones no convencionales” con el fin último de impulsar en la provincia los proyectos de extracción de petróleo y gas mediante estimulación hidráulica, comúnmente conocido como fracking.

La autoridad de aplicación será la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial, a través de la Dirección de Protección Ambiental (DPA).

LEÉR MÁS  "La ruptura del bloque del PJ en el Senado no afecta la discusión por el Presupuesto"

En el artículo 3º se especifica qué entiende el Ejecutivo provincial por los términos de explotación convencional, explotación y exploración no convencional, pozos no convencionales, agua de retorno y aditivos de fractura.

Posteriormente se aclara que todos los proyectos de exploración y explotación en formaciones no convencionales deberán contar con una evaluación ambiental previa a su ejecución y fija una vasta lista de requisitos a los que se debe ajustar esa evaluación aportando declaraciones juradas, datos de los pozos, del recurso hídrico a utilizar, de los aditivos que se usarán, del agua de retorno, de las medidas de prevención y mitigación y también de control.

Las principales críticas de los detractores del fracking apuntan al riesgo de contaminación del agua que tiene esta actividad. Ante esto, la norma que entra en vigencia en la provincia determina que “durante el proceso de Fractura Hidráulica se deberá adoptar un sistema cerrado de procesamiento de fluidos que utilice el concepto de ‘locación seca'”. Además dispone que se realicen controles para preservar aguas superficiales y subterráneas.

En tanto, establece que el agua de fractura para el caso de yacimientos en producción deberá provenir preferentemente del agua de formación y que queda prohibido durante las etapas de perforación, explotación y terminación de pozos no convencionales, la utilización del agua subterránea con aptitud para satisfacer el abastecimiento a poblaciones y otros usos productivos.

LEÉR MÁS  Apelaron la falta de mérito de Cristina Kirchner en la "ruta del dinero K"

Asimismo, el agua proveniente de retorno (denominada flowback), no podrá ser vertida sobre cuerpos de aguas superficiales, bajo ninguna condición, ni podrá ser almacenada previa y durante su tratamiento en receptáculos a cielo abierto. Asimismo queda prohibido su vertido en piletas naturales o artificiales de infiltración y/o evaporación, pozos absorbentes, cavados, perforados, sumideros o inyectores, cualquiera sea su profundidad, que de algún modo puedan estar vinculados o conectados a acuíferos libres o confinados y que sean susceptibles de contaminar o alterar la calidad de las aguas subterráneas.

Por otra parte, se implementará un procedimiento de consulta a las comunidades de pueblos originarios que pudieran ser afectadas por los proyectos. No obstante, la normativa establece que esas comunidades deben estar “debidamente registrada y reconocida por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI)”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here