El nuevo banquero central y ex ministro de Finanzas, Luis “Toto” Caputo, resolvió este martes ratificar la tasa de interés de referencia en el nivel en el que la había fijado su antecesor en medio de la corrida cambiaria. El pasado 4 de mayo, Sturzenegger había subido la tasa al 40% anual.
Entre las consideraciones para insistir con el sesgo contractivo de la política monetaria, Caputo enumeró la elevada inflación núcleo de mayo (2,7% mensual), la corrida cambiaria y su impacto en los precios de junio, que adelantó que anotarán una suba mayor a la del mes previo. Para este mes las estimaciones privadas ubican la inflación arriba del 3% fogoneada por el componente núcleo, en particular alimentos. Por lo que, la inflación sumaría un décimo mes en ascenso.

“Luego de observar un aumento en la inflación subyacente de mayo, con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC mostrando una variación de 2,1% m/m para el nivel general, y 2,7% m/m para el componente núcleo, los indicadores de alta frecuencia muestran una aceleración adicional en junio. La misma refleja los efectos directos e indirectos de una significativa inestabilidad cambiaria en las últimas semanas”, se lee en el documento del Banco Central.

Aun así, el Banco Central proyecta “una desaceleración de la inflación en las semanas siguientes, con un promedio esperado de inflación entre julio y septiembre menor a 2% mensual, mostrando una reducción creciente a medida que nos alejamos del shock de precios de las últimas semanas”.

Entre otras consideraciones para justificar la decisión de sostener la tasa de interés del centro del corredor de pases a 7 días, Caputo destacó la “temporaria desaceleración” económica producto del deterioro de la capacidad adquisitiva y del impacto de la sequía. “Con todo, se estima que el PBI se desacelere a un crecimiento cercano al 1% en 2018, antes de retomar tasas superiores en 2019”, agregó el informe.

A la vez, en este documento con marcados cambios de estilo de comunicación, Caputo señaló los efectos positivos de haber finalizado las asistencias de Banco Central al Tesoro y de la baja del gasto público, en línea con lo acordado con el FMI, y los potenciales efectos negativos por el frente externo a raíz de la potencialidad guerra comercial entre países centrales.

De esta forma, las nuevas autoridades del Banco Central resolvieron sostener la tasa elevada para quebrar la inflación y llevarla a la meta del 17% en 2019. Y así y todo, el documento señala que “Consistente con la decisión de política, el Consejo de Política Monetaria reconoce la presencia de riesgos de mayor inflación a la esperada en caso de un traspaso del tipo de cambio a los precios minoristas mayor al previsto”.

“Además, las nuevas autoridades explicitan su intención de mantener una activa intervención en el mercado secundario de LEBAC, afectando las tasas relevantes para reforzar la señal de política monetaria. Mayores cambios en el marco y el accionar de la política monetaria serán anunciados antes de la próxima decisión relevante, programada para el martes 10 de julio de 2018”, detalló el Comunicado de Política Monetaria.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here