La fiscal Cristina Caamaño, remplazante del suspendido fiscal de instrucción José María Campagnoli, rompió el silencio y cargó duro contra su antecesor, quien había intentado una maniobra de victimización tras la decisión de la Procuración General de mudar de sede a la Secretaría de Investigaciones Penales (SIPE), que funcionaba bajo su órbita. Del mismo modo, Caamaño se defendió de las acusaciones de la diputada Elisa Carrió –amiga íntima de la hermana del fiscal que pertenece al mismo espacio político– y negó maltratos al personal de la fiscalía, a los que se investigará por un posible sabotaje de las instalaciones de Saavedra.

”Carrió, Clarín y Campagnoli son la triple C”, sostuvo Caamaño con respecto al accionar conjunto del grupo mediático que tendría un anclaje político en la diputada y otro judicial en el cuestionado fiscal.

En diálogo con el programa Página abierta, de Radio América, Caamaño aclaró: ”Campagnoli no está suspendido por la causa Lázaro Báez, él dice eso. Ninguna de las dos causas están en la fiscalía, desde antes de que lo suspendan.” Incluso, fue más allá y analizó los motivos por los que el fiscal está rumbo al juicio político: ”Tomó la causa Báez porque es política y podía hacer ruido, pero no tenía competencia. Está suspendido por irregularidades.”

En cuanto a las acusaciones por supuesto hostigamiento y amenazas al personal que reportaba a Campagnoli, Caamaño dijo que Carrió ”vive de hacer denuncias” porque ”así genera su base de votos para mantenerse como política”. Uno de los puntos no investigados aún del accionar del fiscal en la causa Báez tiene que ver con la presunta influencia que pudo haber tenido en la causa el hecho de que su hermana, Marcela Campagnoli, milite en las filas de la Coalición Cívica y sea amiga personal de la legisladora de Unen.

”Hablé con todos los empleados, primero en grupo y después individualmente, y les pregunté cuáles eran sus funciones en la fiscalía. Les dije cómo íbamos a trabajar, que no íbamos a cambiar la manera de trabajar que ellos tenían, pero que a lo que yo iba era a poder sacar las causas adelante, que esa era mi prioridad”, contó Caamaño. ”Después –agregó– les pregunté si querían seguir trabajando en la fiscalía conmigo.” A su vez, relató que les reprochó las acusaciones y agresiones que personal de la SIPE difundió por redes sociales desde que fue nombrada interinamente.

”De ahí a la amenaza estamos lejos. Pero, obviamente, sabemos que la base de trabajo político de Carrió está en las amenazas. Además, me denunció porque acepté el cargo”, sostuvo Caamaño. Según pudo confirmar Tiempo Argentino, Carrió también cosechó un revés en ese caso, en el marco de la causa por reventa de entradas en River Plate, porque el fiscal general Sandro Abraldes ratificó su subrogancia.

El dato
Razones políticas
”Campagnoli tomó la causa Báez porque es política y podía hacer ruido”, dijo Caamaño.

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