Tras un suba del 32,89% en el precio promedio del kilo de novillo vivo en el Mercado de Hacienda de Liniers en las últimas dos semanas (entre el lunes 20 y ayer), lo que se tradujo en subas parecidas en los cortes de consumo masivo en las carnicerías y en las góndolas de los supermercados, el gobierno nacional reforzó su posición ante el conjunto del sector cárnico y amenazó con una intervención directa si los valores no se retrotraen a los niveles que tenían al 21 de enero pasado.

Ese fue el mensaje principal que surgió de un multitudinario encuentro que sostuvo en el mediodía de ayer el secretario de Comercio, Augusto Costa, con representantes de productores de hacienda, frigoríficos y matarifes, carnicerías y exportadores.

Costa les recordó a los empresarios que ”el gobierno no dudará en intervenir en el mercado para restablecer la racionalidad en materia de precios”, en caso de que no cumplan con el pedido oficial.

El análisis de la situación del mercado interno y externo incluyó la discusión de las causas que han llevado a que en todas las categorías de hacienda de Liniers se hayan observado los incrementos de precios del ”kilo vivo”, como se conoce al valor promedio del ganado en pie.

Esto sucede tanto en el caso del novillo, como del novillito, cuyo precio promedio creció más del 24% en las últimas dos semanas, la vaquillona (22,69%), el ternero (21,64%), las vacas (29,22%) y los toros (27,92 por ciento).

Ante ese cuadro, Costa, tras advertir que ”el gobierno no dudará en intervenir el mercado para restablecer la racionalidad en materia de precios”, observó que ”disponemos de las herramientas necesarias para evitar y revertir las acciones de especuladores que pretenden encarecer las mesas de todos los argentinos”.

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Costa descartó las distintas excusas que se han puesto como causas del incremento de los precios. ”No hay motivos para el alza ya que se basaron en la especulación y no en el valor real del tipo de cambio”, observó.

”Se generó una burbuja en el precio de la carne que la semana que viene deberá normalizarse”, indicó el funcionario de acuerdo con un comunicado oficial.

Los razonamientos de Costa estuvieron en sintonía con lo que más temprano había expresado el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien señaló que ”hay seis cortes” de carne ”que no deben sufrir modificaciones de ninguna naturaleza” porque ”están en el programa de Precios Cuidados”.

Alberto Williams, titular de la Asociación de Carnicerías de la Capital, le dijo a este diario que la explicación que dieron desde el sector privado fue que las subas se produjeron por ”la retención de hacienda” realizada por los productores, los que se habrían visto obligados a realizarla luego de un período de sequía seguido de lluvias, lo que les permitiría aumentar el peso de los animales antes de enviarlos al mercado al contar con una mejora en las pasturas. ”Lo real es que no hay más demanda de carne porque mucha gente está de vacaciones fuera de la ciudad; y lo de las lluvias no parece”, sostuvo.

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Con todo, consultado por las causas de la retención del ganado en pie, Williams aseguró que se trata de ”un comportamiento” habitual de los productores de hacienda, aunque dijo desconocer los motivos puntuales de la suba actual.

Williams aseguró que habrá más reuniones para discutir el tema y no descartó que la próxima se realice la semana que viene. Esa opinión fue corroborada desde distintos sectores empresarios que participaron del encuentro y que aseguraron que el interés del secretario Costa en lograr la baja del precio de la carne fue concreta. ”Vimos una preocupación oficial muy fuerte por la suba que experimentó el precio de la hacienda, que Comercio estimó que no se condice con la realidad y que adjudicó a todos los presentes en la reunión.”

Así, el pedido del secretario apuntaría a que el precio del gancho de carne que reciben las carnicerías vuelva a 23 pesos cuando, según datos del mercado, actualmente oscila entre 28 y 32 pesos.

Esto es lo que ha llevado a que el precio al público del kilo de milanesas de ternera pasara de 56 pesos a 66 o 68 en las carnicerías.

Williams dijo que en el ambiente se creyó que ayer iba a caer el precio de la hacienda en pie de Liniers por el ingreso de ganado vacuno, que sumó un total de 12.832 cabezas transportados en 340 camiones. ”Sin embargo, eso no ocucrrió y es muy probable que la semana que viene sigan los precios tan altos como ahora o más aún”, advirtió. ”Se está llegando al absurdo de pagar 2 dólares el kilo de ganado en pie en Liniers, algo nunca visto en el país”, concluyó el empresario.

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Una devaluación que pesa poco

Una de las explicaciones que se quieren imponer es que las subas en el ganado en pie se deben a la devaluación ya que ese precio estaría sujeto a los valores internacionales de la carne.

Sin embargo, en una reunión realizada a mediados de enero pasado entre el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, y representantes de la producción, quedó claro que las ventas externas de hacienda no superan el 3% de la producción de carne.

De hecho, uno de los reclamos que ha enarbolado en los últimos años el sector y que ha sido motivo de duras peleas internas es que la exportación es casi inexistente respecto de los valores de antaño, cuando se vendía al exterio hasta el 20% de la producción de carne nacional.

En los últimos dos años, el precio de la hacienda, y por ende de la carne, creció a un ritmo menor que el de los demás alimentos sustitutos, como la carne de pollo. Es probable que en el sector se esté buscando aprovechar la coyuntura de la devaluación para subir los precios y recomponer ganancias. En la actualidad, las exportaciones de carne tributan un 5% de retenciones.

Fuente: InfoNews

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