“Asociación ilícita”: qué rol tenían Máximo Kirchner, Lázaro Báez y Cristóbal López

En el expediente, el juez Claudio Bonadio asignó roles precisos a cada uno de los integrantes de la ex familia presidencial y sus principales socios

El juez Claudio Bonadio consideró que Cristina Kirchner y sus hijos Máximo y Florencia fueron “jefes” y parte de “una banda”dedicada a “recibir dinero como pago a retorno de la concesión” de obra pública y concesiones del juego.

En el expediente conocido como Los Sauces, el magistrado investigó a cada uno de los integrantes de la familia Kirchner y sus principales socios, a quienes definió como parte de un “enjambre societario”, que conduce a una confusión económica y jurídica sobre la mayoría de los patrimonios de los participantes en maniobras sospechadas de asociación ilícita, lavado de activos y negocios incompatibles con la función pública.

Según detalla el diario Clarín, para Bonadio, los acusados ocupaban diferentes roles en la trama:

Según el juez, Néstor Kirchner y Cristina “impartían las directivas de esta organización delictiva” junto a su hijo Máximo “con el objeto de percibir dinero ilegítimo a fin de darle apariencia licita”.

El 7 de noviembre de 2006, crearon la inmobiliaria Los Sauces “con el objeto de percibir los retornos en forma de alquileres de distintas propiedades que fueron ingresadas como aportes irrevocables o adquiridas, ya sea con dinero de la firma o por alguno de sus socios”.

En el caso de Máximo, Bonadio consideró que con el aval de su madre y de su hermana Florencia, fue el responsable como director o miembro del directorio de Los Sauces SA, “de celebrar, en algunos casos, los contratos de alquiler de los inmuebles, y de depositar en las cuentas del Banco de Santa Cruz y del Banco de la Nación Argentina, los pagos recibidos por parte de las empresas” de Báez y Cristóbal López.

Además, señaló al diputado de La Cámpora junto a la ex Presidenta, por “transferencias desde la cuenta del Banco de Santa Cruz, entre otras, a la cuenta de Florencia Kirchner en el “Banco de Galicia y Buenos Aires”, sin ningún respaldo documental o motivos que las precisen”.

Respecto a Florencia Kirchner, Bonadio remarcó que tras la muerte de su padre y como miembro del directorio y empleada de esa firma -fue nombrada gerente de Los Sauces SA-, recibió en su cuenta del Banco Galicia (N° 4021118-4198-7), 3.700.000,00 de pesos proveniente de la inmobiliaria y de la sucesión de Néstor Carlos Kirchner. Fue nombrada también como “jefa” de la sociedad con”poder de decisión” en la empresa.

Bonadio consideró que tuvo un “carácter preponderante en las decisiones de la sociedad, a la cual ingresó tras la muerte de Néstor Carlos Kirchner”. Ese papel se acrecentó después de la cesión de derechos efectuada por su madre.

Según el juez, los empresarios kirchneristas Lázaro Báez y Cristóbal López “organizaron con los accionistas de “Los Sauces S.A.” una forma de devolución ilegal -a través del pago de alquileres, construcción y remodelación de inmuebles, transferencias dinerarias, el gerenciamiento del hotel La Aldea-por “la obra pública obtenida”, indicó Bonadio, y añadió que lo hicieron “llevando a cabo esa tarea ellos mismos o delegándola en otros, quienes a su vez ordenaban su pago o pagaban directamente esa devolución ilegal”.

Con respecto al empresario Lázaro Báez -cabeza del grupo que se armó en torno a Austral Construcciones-, cuyos tratos con Los Sauces representaron el 23% de la facturación de Los Sauces SA, Bonadio indicó que fue quien dio “órdenes de transferir y recibir dinero hacia y desde “Los Sauces S.A”, como también desde sus empresas “Kank y Costilla S.A.”, “Loscalzo y Del Curto S.R.L.”, “Valle Mitre S.A.” y “Austral Construcciones S.A.”.

El fallo expresa que no se determinó cuáles fueron los motivos ni los documentos “que acrediten tales operaciones, siendo que Leandro Báez, Martín Báez, Luciana Báez y Emilio Carlos Martin, fueron los que ordenaron pagar y efectivizaron los pagos a la inmobiliaria entre otros empleados”. La suma de dinero transferida a los Kirchner supera los 12 millones de pesos.

Cristóbal López, el principal inquilino de la ex Presidenta (sus pagos suman el 63% de la facturación de la inmobiliaria K) celebró el contrato de locación con la firma “Los Sauces S.A.” por los inmuebles del complejo “Madero Center”, por los que pagaba 560 mil pesos por mes.

“Habiéndose detectado, además, pagos realizados mediante cheques librados desde la cuenta bancaria de la firma ‘Inversora M&S S.A.’ hacia la firma “Los Sauces S.A.,”, sin motivo ni documentos que los avalen.

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