El evento se llamó Argentina Debate y lo organizó una ONG que lleva el mismo nombre. Esa organización se encargó de todos los detalles: Manual de estilo para los periodistas que moderaban el debate, las reglas para los candidatos y los ejes temáticos para debatir: “desarrollo económico y humano”, “educación e infancia”, “seguridad y derechos humanos” y “fortalecimiento democrático”

Los comunicadores encargados de ser los conductores del debate fueron tres: Rodolfo Barilli de Telefé, Luis Novaresio de América y Marcelo Bonelli de TN. Sin sorpresas los periodistas se echaron al hombre un debate que tuvo picos de más de 50 puntos de rating. En los últimos tiempos fue lo más visto en la TV argentina, después de la final del Mundial entre Argentina y Alemania.

En el debate si se miraba desde la pantalla chica, a Scioli se lo ubicaba en la izquierda y a Macri a la derecha. Los dos políticos comenzaron bien altisonantes. De hecho Macri se mostró al inicio un tanto más superado. Como si él fuese ya el presidente electo. Daba ese aire: tenaz, mirando desde arriba, con chicanas y hasta a veces menospreciando  a Scioli figuraba el líder del PRO.

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Por otro lado el comienzo de Scioli en el debate fue un tanto más tranquilo. Tal vez nervios o cautela, pero el candidato del FPV se notó hasta por momentos un tanto exaltado por las preguntas que recibía del atril de al lado. Fue ahí cuando el debate marcó una línea de lógica que duró hasta el final: preguntas sin respuestas.

Los dos candidatos tuvieron la opción de preguntarle al otro las dudas que quisieron, siempre y cuando se encontraban dentro de los ejes de temas. Lo curioso de eso fue que tanto Macri, como Scioli no respondieron en concreto las preguntas que se hacían mutuamente. A veces hasta evadían los interrogatorios que se arrojaban.

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Las redes sociales seguían de cerca el dialogo picante, por momentos, de los políticos. Pero esperaban respuestas.  Lo cierto es que también por instantes los dos se aferraban a sus gestiones en los lugares que gobiernan. Macri en la CABA y Scioli en la Provincia de Buenas Aires. Inclusive parecía por momentos era ida y vuelta de críticas que se redujo a hablar solo de esos dos lugares. Dejando de lado ampliar las propuestas a todo el país. Es evidente que los asesores de los dos advirtieron eso y mandaron a sus políticos a hablar de país y proyectos.

En ese punto Scioli recogió el guante que Macri le había dejado en el primer bloque del debate y trató de llevarlo a una discusión de proyecto de país. Es decir, trató de que el debate no sea personalista y se amplié.

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Es ahí donde Macri se notó un tanto más inseguro. Pero no olvidó las chicanas para con el kirchnerismo como para el propio Scioli.    

En el debate ganó el debate. Es la primera vez en la historia que se lleva a cabo un balotaje y a la vez también se estrenó debate. Más allá de que para muchos no superó las expectativas, se puede decir que fue un buen comienzo. Se dialogó. Se puedo enfrentar cara a cara a dos candidatos para que confronten sus propuestas y realmente se visibilicen sus diferencias. Queda una semana de campaña. La segunda vuelta será este domingo 22 y la recta final ya está marcada. La semana que viene habrá un nuevo presidente.

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