Con su acusación, Alberto Nisman sacudió la agenda política y puso contra las cuerdas al Gobierno. Tanto es así que oficialismo y oposición harán un impasse en sus veranos y estrategias de campaña para verse las caras en el Congreso. Será el lunes y la cita promete dar que hablar.

El fiscal del caso AMIA accedió a la invitación que le cursó Patricia Bullrich para que brinde detalles de la investigación sobre una supuesta ”confabulación criminal” liderada por Cristina Kirchner para dejar sin efecto las circulares rojas que pesan sobre los iraníes sospechosos del atentado a cambio de reactivar el comercio con Teherán y hacerse de petróleo. Los partidos no kirchneristas están deseosos de oír los pormenores de la causa, que compromete al partido del Gobierno en pleno año electoral. El Frente para la Victoria, en cambio, avisó que presentará batalla.

La diputada oficialista Diana Conti indicó que la decisión es que concurran a la reunión ”la mayor cantidad de integrantes posibles del bloque, no para escuchar sino para hacerle preguntas a Nisman”, dado que en la bancada tienen ”inquietudes” que requieren aclaraciones del fiscal. ”Vamos a ir con los tapones de punta, como corresponde”, dijo.

LEÉR MÁS  El Gobierno insistirá tratar el lunes la reforma jubilatoria

En tanto, distintos bloques de la oposición –como la UCR y Unión PRO– aprovecharán la relevancia pública que generó el escrito del fiscal para retomar los reclamos para que se derogue el memorándum con Irán, aprobado hace dos años por el Congreso.

Moderados a la hora de reaccionar a la denuncia, dirigentes de la comunidad judía dijeron que irán como observadores a la presentación de Nisman en el Congreso. ”Lo único que podemos hacer es escuchar y concurriremos a la Comisión de Legislación Penal pero sólo para escuchar. No tenemos ninguna participación en esto”, sostuvo en InfobaeTV el secretario general de la DAIA, Jorge Knoblovits.

LEÉR MÁS  En un clima tenso, Cambiemos buscará convertir en ley la reforma previsional

A la espera de las palabras de Nisman, el canciller Héctor Timerman, también imputado
en la causa junto a otros dirigentes oficialistas, volvió a dar una rueda de prensa para referirse a la denuncia. Calificó de ”mentira” la acusación.

El ministro ratificó además que el Gobierno nunca pidió la baja de las circulares rojas de los ciudadanos iraníes imputados por el atentado. Como prueba expuso un correo electrónico que le envió el ex secretario general de Interpol Ronald Noble, en el que se dejaba constancia de que el memorándum con Irán no ”afectaba” las notificaciones rojas de los iraníes imputados.

Pero Timerman no fue el único que se ocupó de criticar a Nisman. El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, aseguró que la jefa del Estado ”está absolutamente de buen ánimo”, tras haber compartido un encuentro con la mandataria en la Residencia de Olivos el miércoles por la noche, por lo que sostuvo que ”preocuparse por esta estupidez no tiene sentido”. ”Las pruebas no son suficientes ni serias, de forma tal que la jueza (María) Servini de Cubría no concedió la habilitación de feria”, indicó.

LEÉR MÁS  De Marchi: “Recibimos una Argentina enferma terminal y no se arregla con una aspirina”

Asimismo, el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, manifestó su ”solidaridad” hacia la Presidente ante lo que consideró ”ataques virulentos, grotescos y malvados”. El titular de la cartera de Transporte, Florencio Randazzo, remarcó que la denuncia no tiene ”ningún asidero” y responde a ”poderes económicos, mediáticos y judiciales”.

Por la mañana, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, acusó a la oposición de tener ”animadversión” contra el Gobierno por haber convocado a Nisman, además de resaltar la posición del juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral, quien puso en duda la actuación del fiscal por haber incurrido en supuestas ”irregularidades”.

Fuente: Infobae

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here