¿Yo, creativo?

 

“Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que Él creó, de modo que nadie tiene excusa” (La Biblia) 

No es necesario ser científico ni gran investigador para comprender la gran creatividad con que Dios ha creado el mundo que nos rodea diariamente, solo basta con ver la variedad de rostros en un shopping o al caminar por la calle, los colores y formas de las flores, los paisajes de montañas multiformes y la lista podría hacerse muy extensa.

Esa misma creatividad que vemos en la naturaleza es la misma que está dentro nuestro y lista a ser desarrollada. Ahora viene la gran pregunta, ¿se hace o se nace?

Claramente, se hace. Pero sí es verdad que hay un porcentaje de la población, aunque la ciencia no puede explicar ni cómo ni por qué, que nace con lo que llamamos el ‘talento creativo’: gente que es ‘talentosa’, a la que se le ocurren ideas extraordinarias para la sociedad, para el resto del mundo, su empresa o su familia.

Durante mucho tiempo se ha creído que la creatividad es “cosa de niños” y hoy se sabe que la mente adulta tiene la misma plasticidad que la de un niño, es decir la misma capacidad de crear e imaginar.

También es claro que la sociedad capitalista, sobre la que estamos todos inmersos nos ha programado para “modificar lo que ya está”, para ”mejorar sobre lo existente”, en síntesis podriamos decir, “¿para qué usar la cabeza en cosas nuevas si ya está todo inventado?” 

El desafío es salir de ese espacio de comodidad desde el que estamos, donde tanto cerebro como personas nos resulta “conocido”. Muchos lo han logrado trabajando práctica y concretamente en ello.
¿Cómo lo han conseguido? Olvidándose del tiempo, sacándose los hábitos de encima, poniéndole más intención y dejando a un lado la pereza.

Una persona en la oficina se cansa durante seis horas mucho más que un conductor conduciendo un camión durante doce. Pensar cansa. Debemos imaginar nuestra mente como una batería que cuando nos despertamos por la mañana está totalmente llena y que va descargándose según pasa la jornada.

Sólo puede ‘recargarse’ con dos actividades: el descanso y comer. Lo que más cansa del día a día laboral no es pensar, sino realizar dos tareas al mismo tiempo.

A diferencia de lo que muchas veces se cree, nuestro cerebro no está preparado para la multitarea. Aunque creamos que así es, nunca realizamos dos tareas al mismo tiempo.

Re administra tu agenda y organiza tu dia de forma diferente para ser más productivo y cansarte menos. Tu empresa y tus empleados te lo agradecerán. Te hacemos algunas sugerencias prácticas:

– Si tienes una reunión importante en el dia, no programes más cosas importantes, lo que resuelvas allí se podría hacer mejor si tuvieras mas espacio neuronal.

– Si tu oficina no tiene una vista hacia el verde, coloca plantas dentro, no utilices colores fuertes como el rojo porque cansan la vista.

“La creatividad no consiste en una nueva manera, sino en una nueva visión”

Puedo ayudarte en este y otros temas para tener resultados exitosos en tu empresa o emprendimiento. Puedes escribirme a [email protected]

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