Urbanismo

La conjunción de los barrios es un todo, comúnmente conocido como pueblo, y con el avance de los tiempos modernos, es lo que sabemos como ciudad. Y sus habitantes son esos vecinos conocidos como ciudadanos. Con todos los barrios que ya conocemos podemos armar una ciudad y cada ciudad es realizada, como los mitos mandan, a imagen y semejanza de quienes son sus diseñadores, sus propios habitantes.

Por Emilio Vera Da Souza

Dicen, con perdón de la mesa, los ortodoxos historiadores, que nuestras ciudades por el comienzo de los días de este bendito país, fueron fundadas por conquistadores en tránsito. Algunos tan adeptos a lamer medias, que le ponían a las ciudades el nombre del que auspiciaba el viaje de conquista, o el rey o reina de turno, o el jefe de la expedición o el más malo del grupo. De allí viene que Mendoza es Mendoza. En homenaje de uno que vino a conquistarnos y el nombre quedó. Hoy es muy conocido por estar en casi todas las etiquetas de los mejores Malbec del mundo. Si uno lee bien, aunque sea letra chiquitita, leerá el nombre de Mendoza al pie del texto que explica la procedencia de los mejores vinos. Mendoza puede ser una ciudad bien conocida. La suma de lo mejor de los barrios y su gente podría ser un buen descriptor. Sus calles son especiales. Casi todas se parecen, una a otras, pero todas no son iguales a las calles de ninguna otra ciudad. Sus calles tienen acequias de riego, y también árboles para aprovechar el riego. Hay barrios que casi nadie conoce pero hay otros que son conocidos por todos. Cada uno tiene su propia y singular característica. Algunos son grandes, de muchísimas cuadras, con plazas y centro comercial. Otros apenas cuentan algunas manzanas breves. Inclusive hay barrios que no merecen llamarse tal. Sería mejor que fueran barrios ausentes.

También, para las personas es importante la pertenencia a un barrio y no a otro. Incluso hay algunos que son confundidos de pertenecer a otro barrio, y se dan por ofendidos.

Hay barrios que tienen algo raro. Por ejemplo hay aún, en plena ciudad de Mendoza, dos calles, más bien callejones, que son de tierra. Sí señores y señoras: dos calles sin asfalto y sin hormigón. También hay lugares en donde, por culpa de un mal paisajista o un juguetón del catastro, cuando hay calles curvas que se cruzan entre sí, forma dos esquinas con el mismo nombre. Hay un caso en la Cuarta y otro en el barrio San Ignacio. En todos los barrios hay una característica reiterada: allí viven las mujeres más hermosas. Todas las características de las chicas de los barrios son distintas, pero en todos los barrios estás las más bellas damas. Y si no cree puede hacer la prueba y preguntar. Hay chicas arregladas como para ir a una fiesta, pero solo van a la carnicería de Don Pepe. Hay otras que gustan de barrer con vestidito suelto y en zapatillas. Las mejores se pasean en invierno, con jeans y botas de taco alto. Todas las mejores. Los mismos historiadores que siguen doctrinas no revisionistas, hablan de las mujeres de la época de la fundación, antes del terremoto, y coinciden con la descripción de las damas de abolengo o las chicas del pueblo. Todas lindas. Comparaciones de viajeros y trashumantes indican lo mismo. Mendoza se destacaba por la belleza de sus chicas. Y según pasan los años la característica particular de esta ciudad parece que se acentúa, según modernos hombres de negocios que llegan a nuestros lugares o turistas bien entrenados. Hay personajes que tiene esta ciudad y hay historias sobre sus hazañas, sus aventuras, sus miserias y sus maleficios. También hay personas más dadas a molestar que a caracterizar el lugar. Pero de todos modos son de acá. De la ciudad al pie de las montañas. De la ciudad entre árboles. De esta ciudad helada por el invierno pero tan calurosa durante el largo verano. Cosas sabidas pero que cuando están ordenadas sirven para hacernos pensar. ¿De dónde saldremos tan así… los que salimos de este lugar tan urbano, tan citadino? Una ciudad con movimientos propios, con nada que envidiar, con todo para disfrutar, con una historia en cada esquina, con un personaje repetido y original en cada barrio. Pero sobre eso, sobre los detalles de esta ciudad tranquila, hablaremos luego…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here