Unidad, el eje del debate. División, la práctica cotidiana. Liderazgo, la carencia

 

Unión Cívica Radical: El eje de discusión del recientemente terminado Congreso Provincial de la UCR, fue la necesidad de reunificar el partido con vistas a las elecciones 2011. Sin embargo más que una decisión firme, se trata de una expresión de deseo que está muy lejos de plasmarse. Lo que sucede es que “los boinas blancas” están convencidos de que volverán a ser gobierno en la provincia. Por tal motivo se dedican más a debatir acerca de la distribución de cargos que de plataformas o proyectos de gobierno.

Como si esto fuera poco, luego de las últimas elecciones en Capital, se agrega un nuevo aditamento a la división partidaria, se trata del triunfo arrollador del “Vity” Fayad. Con este resultado el mandatario capitalino se cree en condiciones de ser el líder, y candidato del proceso provincial, atentando contra las aspiraciones del principal alfil de Cobos, Alfredo Cornejo.

Los “Radicales puros” tienen un problema, y es que no están dispuestos a aceptar que Julio C. Cobos sea candidato a Presidente y a su vez, su mano derecha, Alfredo Cornejo a Gobernador. “Se quieren quedar con todo”, aseguran algunos, quejándose porque van a ser premiados aquellos que abandonaron el partido “para salvarse solos”. Los puros prefieren al “Vity”, que al menos se quedó a aguantar el partido en Capital.

Partido Justicialista: En el partido de gobierno, la realidad no es distinta, si bien para afuera, todos insisten en la necesidad de la unidad para no sufrir una histórica derrota, en las entrañas partidarias se especula acerca de Kirchner o Duhalde.

La guerra planteada a nivel nacional entre los dos máximos líderes, promete contagiar a todos los “compañeros” mendocinos y generar una dispersión letal. Salvo honrosas excepciones, todos hablan con todos y como si esto fuera poco, sobre el PJ mendocino recaen las mayores dudas del gobierno nacional, dado que estas prácticas son consideradas como cotidianas.

Ante esta realidad, el gobernador de la provincia, prefiere manejarse, como es su estilo, de manera institucional, o sea en lo que respecta a la gestión encolumnado con el gobierno nacional. Esto le ha generado grandes problemas con los medios de comunicación hegemónicos de la provincia (opositores al gobierno de Kirchner), que se dedican solamente a destacar todas las malas noticias, sin dar trascendencia a los logros.

A la interna, no escapa ni el propio gabinete provincial, ya que todos deben mostrarse juntos, pero a esta altura, y tal vez pensando en la dificultad que tendrá el PJ en mantener la gobernación, se comienzan a ver las fisuras, por un lado la línea de Guillermo Carmona, dentro de las internas, la única que estuvo identificada como tal; pero existen otras, las que posiblemente no se presenten como internas a hora de una elección pero si lo hacen “llevando agua para su molino”. Están los que responden al “Chiqui”, otros quieren llevarse bien pero son más de la banda del “Perruco”. Mario Addaro, Raúl Mercau, Raúl Millan y otros, forman otra línea de “funcionarios amigos” –claro, entre ellos.

A todo esto se le suma la histórica pulseada entre los “naranjas” y los “azules”, es decir, los que responden al “Chueco”, de estos últimos no hay tantos funcionarios en el gabinete, pero si conforman una fuerte estructura territorial de intendentes.

 

Finalmente hay que agregar los pasos que esta dando últimamente Omar Felix, que por su peso político no lo podemos dejar de lado con vistas al 2011.

 

Partido Demócrata: “Los gansos” salieron fortalecidos luego de la última elección en Capital. Meses atrás venían trayendo una construcción política con el PRO de Mauricio Macri, pero el “empresario de la política” decidió tirar todo por tierra para negociar con el piloto mendocino Orly Terranova, creyendo que la buena actuación del mismo en el Dakar se transferiría a la política. Nada más lejos de la realidad, en una provincia conservadora, la Capital representa lo más rancio del pensamiento y el capitalino rechaza esa práctica, propia del menemismo de los ´90.

Por tal motivo, luego de meses de hablar de unidad de los sectores de “centro”, el Partido Demócrata y el PRO están dedicados ahora a rejuntar la mayor tropa posible.

La Centroizquierda: Mendoza debe ser una de las provincias que más ha rechazado estas expresiones. Mientras a nivel nacional, en algunas etapas, como esta que se vive hoy, la sociedad le sonríe a este tipo de alternativa, en nuestra provincia no suma mas de un 3% a un 9%, en el mejor de los casos. Muy escaso para las apetencias de crecimiento del sector.

La realidad muestra un espectro muy atomizado, muy dividido que traba las posibilidades de acuerdo. Interesantes son muchos de sus líderes, pero esta sociedad conservadora y pragmática, prefiere direccionar su voto a “alternativas posibles”. En otras palabras: no quieren perder el voto en pruebas que nunca prosperan. Grande es el desafío de los dirigentes del sector: dejar de lado las diferencias secundarias para avanzar en una propuesta “integral y posible”.

En conclusión: Las elecciones 2011 están cerca, pero lejos. Cerca en el calendario, sobre todo en estas épocas en las cuales los tiempos se han acelerado. Muy cerca para la construcción de alternativas válidas y creíbles para una sociedad exigente y poco amiga de los rejuntes. Pero muy lejos para las aspiraciones de tanta cantidad de dirigentes.

 

 

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