”De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es; las cosas viejas pasaron ; he aquí todas son hechas nuevas” (La Biblia)

¿Yo cambiar? ? ¡Que cambie el otro! Lo cierto es que llegan momentos donde cambiar no es una opción: es el único camino.

No sabemos por donde empezar pero tenemos claro que, así como estamos, no podemos avanzar. 

Los cambios nos confrontan con nuestra fragilidad, nuestros límites, la marca hasta donde podemos llegar o no.

Luego de enfrentarnos y aceptar que la única salida es ponernos a trabajar en aquellos puntos que siempre escondimos debajo de la” alfombra” podemos decir tranquilamente ”qué pena que no empecé antes”, ” cuánto me perdí por retrasar lo inevitable”.

Las áreas oscuras o no tan claras de cada persona son las que más se tratan de maquillar porque muestran algo de nuestro fracaso y, como hemos dicho en varias de nuestras columnas, el ser humano nada quiere saber de eso.

Se presenta como el padre ideal, el esposo perfecto, el ciudadano ilustre, el religioso ejemplar y sobre todo el empleado o empresario más exitoso.

Es hora de correr el telón y hacernos cargo de nuestros temas ”a exhibir” para cambiar.

Aquí algunos puntos a reflexionar:

1. Cumple tus promesas
2. Paga las deudas
3. Acepta lo acordado
4. Siempre llega a tiempo
5. Establece una buena reputación.

Si te interesa algunos de estos temas, no dudes en escribirnos:

Info@consultoradelmonte.com
Facebook: Consultora del Monte

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