Sobre el Partido de la Red

-La novedad principal que presenta el PDR es la que en caso de lograr meter un legislador, este votará según lo que la gente decida. En su sitio explican: “De resultar elegido un legislador del Partido de la Red, ese representante votará en la Legislatura porteña según lo que la ciudadanía decida sobre cada proyecto de ley en la plataforma”. Es decir, este legislador será un “robot” que no tendrá decisión ni autonomía para votar. Apretará el botón que indique la mayoría de la gente que usa el software del PDR. O sea, el domingo pretenden que yo vote a una persona sin saber lo que esa persona va a votar sobre un tema clave que pueda afectarme directamente. Puede votar a favor o en contra, según los humores de “la gente”.

-Pero también se puede delegar el voto. Es decir, si yo no me siento capacitado para votar sobre un proyecto, supongamos, de obra hidráulica porque mis conocimientos en esa materia son nulos, puedo delegar mi voto en quien yo creo que está capacitado para votar. Esa persona, tendrá entonces, un voto que valdría por dos. Es decir, esa persona puede votar por 100 o por 5 mil personas, llegado el caso. Se convertirá así en un virtual legislador que nos representa. ¿Pero no es eso acaso lo que ocurre ahora? ¿No delegamos nuestro voto en un legislador para que nos represente en el recinto? Además, cada legislador actual cuenta con sus equipos técnicos, ayudantes, secretarios, etc. que realizan informes, estudian los temas a fondo, analizan alternativas, charlan y negocian acuerdos con otros equipos y comisiones de otras fuerzas o partidos, se juntan con ONGs, abogados, víctimas, líderes, etc. Es decir, hacen política. En el caso del PDR, ¿cómo se dará esto? ¿Tendrán equipos técnicos formados, harán política o sólo contarán con su legislador robot que cobrará un sueldo para votar lo que le ordene “la red”?

-¿Y por qué motivos uno cree que “la gente” siempre elegirá lo mejor, lo más conveniente o lo menos peor para cada tema? La “gente” se juntó en Plaza de Mayo para aplaudir a Galtieri cuando decidió ir a la guerra en Malvinas. La gente votó a Carlos Menem (tres veces!) y al menos toleró el golpe del 76. También marchó masivamente en 2004 a Plaza de Mayo y juntó miles de firmas a favor de “penas más duras” motivados por la tragedia personal de Juan Carlos Blumberg, un supuesto ingeniero mediático que durante meses mintió sobre su título personal. “La gente” también se equivoca apoyando procesos, leyes, personas y programas nefastos que después resultan nefastos para el bien común. Hay que estudiar un poco de historia para averiguarlo.

-Bajo este sistema, da lo mismo quien ingrese como legislador, porque sólo tendrá que levantar la mano según los resultados de los que votaron en la web. Entonces a mi, como votante, me da lo mismo que el que hoy está primero en la lista, esté quinto o décimo y viceversa. El o los legisladores del PDR serán meros robots que apretarán el botón que un software le indique. En base a esto, ¿cómo se armaron las listas del PDR? ¿Con qué criterio se eligieron los primeros puestos y el décimo tercero, por ejemplo? No me queda claro.

 

-A diferencia de lo que pregonan en el PDR (siempre hablan de “pares”), la Red no nos iguala. Ni siquiera nos iguala el hecho de que todos podamos usarla y tener acceso en un futuro más o menos cercano. Las brechas sociales (económicas, culturales y tecnológicas/digitales) son cada vez más marcadas. Cada persona es diferente, con sus realidades y problemas según sus posibilidades económicas, de educación, de ecosistema donde vive, según sus realidades socio-culturales. No hay nada en común con un chico con su MacBook Air en el café del MALBA que se autodenomina “emprendedor” con otro chico de Villa Lugano usando una PC en un ciber. Todo en ellos dos es diferente, desigual, incomparable. Para persuadir, interpelar y modificar sus vidas (es decir, hacer política) se necesitan programas serios y realizados por especialistas en cada materia clave. El optimismo digital es una idea que por ahora sirve para que unos pocos privilegiados se den el lujo de pensar que todo irá mejor con Internet. Nuestra sociedad está lejos de ser Austria, España, Europa o Estados Unidos, lugares elegidos por los voceros del PDR en los medios para ejemplificar sus ideas o disparar casos y cifras como metralletas. Las injusticias y brechas que genera el sistema capitalista actual es un tema mucho más complejo que no se resuelve ni de lejos con Internet.

-Lo más interesante y valioso para mí que presenta el PDR es un software (democraciaenred.org) que ayuda a gestionar, debatir, tener conocimiento de los temas que trata la Legislatura porteña, etc. Funciona bien, tiene buen diseño, es fácil de usar y entender. Es abierto y transparente. Pero la duda que me queda flotando es por qué insisten con la formación de un partido político (y con meter legisladores a votar en el recinto) cuando hubiese sido más simple y productivo, vender o donar el software para que mediante una ley, se implemente su uso obligatorio en toda la Legislatura y en todos los partidos ya existentes.

-Los mensajes elegidos para su comunicación me parecen vacíos, desordenados, sin coherencia y errados. No es un punto menor, aunque comprensible debido a la total inexperiencia de sus miembros principales en la arena electoral y en la política en general. Y por supuesto, supongo que no tienen fondos para hacer cosas mejores (como contratar una agencia especializada, etc). Pero dejemos todos los lugares comunes que promueven con la mayoría de sus frases (“entremos todos”) y veamos su slogan principal: “Que despierte la Red!”. Presupone que la Red está dormida, quieta, distraída. Y que ellos, los del PDR, son más iluminados que detectan esto y vienen a despertarnos a todos para que Internet despierte. ¿Por qué se asume que la Web está dormida? ¿Las revueltas sociales masivas en diferentes partes del mundo (Egipto, Irán, etc) que tantos argumentos les dio siempre a los miembros del PDR que hablaron en los medios, no indican lo contrario? Sin ir tan lejos: aquí en nuestro país, las enormes manifestaciones públicas (los “cacerolazos”) contra el gobierno krichnerista (8N y 8A) nacieron en la Web y fueron convocadas y estimuladas desde las redes sociales. ¿Dónde ve el PDR que Internet está dormida?

 

-Este es el punto más peligroso: Lo peor que tiene el PDR es su ideología. Dicen no tenerla, lo cual es la peor de las ideologías. Se presentan como “lo nuevo” y dicen no discutir ni votar personas, sino “ideas”. Como si las ideas fuesen generadas por un iPhone y no por personas físicas. Por otro lado, dicen no discutir nombres pero algunos de sus fundadores tuitean todo el tiempo contra casi todos los miembros del gobierno kirchnerista (incluso con descalificaciones, chistes, ironías, etc) con lo cual uno intuye a priori dos cosas: 1) que en el PDR sí atacan a personas y 2) que el PDR es opositor a este gobierno.
No se sabe qué piensan sus miembros principales sobre temas claves y diferentes, muy presentes en la agenda actual como aborto, subsidios al transporte público, ley de medios, explotación de recursos naturales, problemas de vivienda, medidas para achicar la brecha social, inseguridad, relaciones con los países de la región, inflación, reforma judicial, asignación universal por hijo, planificación urbana, impuestos, etc. ¿El PDR está formado por miembros de izquierda, de centro o de derecha? Responden esto en sus FAQ: “el PDR vota en función de su inteligencia colectiva, de la toma de decisiones en red. Dado que la posición del Partido de la Red frente a cada tema se decide colectivamente, su alineación política será dinámica y dependerá de los ciudadanos que participen en cada una de las proyectos de ley en debate”. Es decir, dicen que su alineación política será “dinámica” (!!¿¿??).

Queda flotando: ¿Hay radicales en sus filas? ¿Hay peronistas y marxistas? ¿Qué piensan de Kirchner, de Massa y de Carrió? ¿Harían alianzas con otros partidos en caso de entrar en la legislatura? ¿Con cuáles sí y con cuáles no? ¿Eso también lo va a votar “la gente”?

Me gustaría saber qué piensan sus representantes cuando con insistencia hablan de “la vieja política” y “la nueva”, porque no me queda claro esta división si tiene que ver con una manera de hacer política, con las edades de sus miembros o con las plataformas tecnológicas que usan (porque es sabido que la gente mayor usa mucho la Web).

-¿Quién y cómo financia al PDR? Dicen en su sitio que mediante contribuciones de sus miembros. Sería interesante que publicaran quienes y cuánto aporta cada uno. Y también que se financian con proyectos colaborativos como Idea.me

Se hizo muy largo el post, pero tengo otras opiniones que me quedaron en el tintero. Seguro algunas dudas que planteo podrán ser saldadas después de este post. En resumen: saludo la llegada de gente nueva que quiere hacer política y comprometerse con la realidad para cambiar lo que consideren que hay que cambiar. Espero que no sea sólo una decisión oportunista y que se sostenga en el tiempo.

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