El vino lleva a la insolencia, y la bebida embriagante al escándalo; ¡nadie bajo sus efectos se comporta sabiamente! (La Biblia)

Uno de los libros más antiguos que se conocen, la Biblia, nos advierte a través del gran sabio Salomon, los efectos de los excesos conocidos como flagelos de aquella sociedad. En la actualidad, podemos agregar varios más a la lista de flagelos o adicciones. Día a día vemos cómo afectan individuos, familias y empresas.

Existen miles de centros de rehabilitación de drogas y alcohol, los consultorios psicológicos están minados de pacientes con problemáticas de adicciones al sexo, al juego, entre tantas. Las iglesias alojan a miles de sufrientes que llegan pidiendo ayuda. El Estado se suma asistiendo de diversas maneras para que el ciudadano pueda curarse.

Las empresas e instituciones laborales están conformadas por individuos que son cada vez más afectados por adicciones varias.

The New York Times tituló: ”Las adicciones, reflejo del estrés y la inestabilidad laboral, afectan cada vez más a los trabajadores estadounidenses.” El altísimo costo que ésto significa para las empresas ha hecho que varias compañías comiencen a ofrecer ayuda a sus empleados, aunque no todos aceptan.

”Contar algo tan personal habría afectado mi autoridad como líder”, dice un ejecutivo de 65 años que vive en Filadelfia, después de regresar de una licencia de 28 días por alcoholismo.

Las adicciones le cuestan a las empresas norteamericanas miles de millones de dólares por año en pérdida de productividad, ausentismo y mayores gastos médicos. Por eso, son cada vez más las que están dispuestas a ofrecer ayuda a sus empleados, especialmente las vinculadas con mayores niveles de estrés laboral causado por la cantidad de horas de trabajo y los despidos. Sin embargo, muchos empleados siguen mostrándose reacios a aceptar esta ayuda, por miedo a que esto afecte sus posiciones.

El consumo de drogas es cada vez más alto en los lugares de trabajo. En el Instituto Waismann, de Beverly Hills, California, el 60 por ciento de los pacientes, la mayoría de ellos empresarios con mucho poder, son adictos a los calmantes.

Kenneth Siegel, psicólogo y presidente del Impact Group, dice: “No creo que haya muchos altos ejecutivos que fumen un porro o aspiren cocaína en el baño de la empresa”, pero sí hay muchos ejecutivos que consumen alcohol en exceso y abusan de los medicamentos”.

Consultora del Monte se enfoca en prevenir y ayudar a las empresas a trabajar estos males actuales. Te invitamos a visitar nuestra pagina web. www.consultoradelmonte.com.ar

Si tienes una opinión en relación al tema expuesto, pon tu comentario en Facebook o escríbenos a info@consultoradelmonte.com.ar

Facebook: Consultora del Monte
Twitter:@rolandodiazn
Web: www.consultoradelmonte.com.ar

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here