La reforma ante el desafío de la Constitución

Por Beinusz Szmukler

En su mensaje al Congreso del 1º de marzo, la presidente Cristina Kirchner hizo el anuncio de un proyecto de ley para la elección por el pueblo de los integrantes del Consejo de la Magistratura. Al momento de escribir estas líneas no se conoce aún el texto y en consecuencia la opinión refiere al propósito enunciado y pretende señalar pautas que determinarían su constitucionalidad.

Un artículo de la Constitución debe interpretarse partiendo de dos principios básicos: 1) que la Constitución es un conjunto armónico y en consecuencia, si aparece un conflicto entre dos de sus normas, siempre debe regirse por aquella solución que permita la subsistencia de ambas; y 2) para alcanzar esa solución hay que dar preeminencia a la que se considera más general y valiosa.

En este caso parece evidente que la interpretación del artículo 114 debe concordar con el propósito del Preámbulo de ”afianzar la justicia” y el artículo 33, que reafirma la ”soberanía popular”.

El artículo 114 de la norma fundamental establece: ”El Consejo será integrado periódicamente de modo que se procure el equilibrio entre la representación de los órganos políticos resultantes de la elección popular, de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matrícula federal. Será integrado, asimismo, por otras personas del ámbito académico y científico, en el número y la forma que indique la ley”.

Hasta el anuncio presidencial, se entendía que el término ”representación” abarcaba tanto a los órganos políticos resultantes de la elección popular (Congreso Nacional y Poder Ejecutivo) como a los jueces y abogados, de modo tal que en la ley vigente, menos de 1.000 jueces elegían a sus tres representantes y poco más de 100.000 abogados a 2. Es decir que dos estamentos, uno de ellos microscópico en número, tienen en el Consejo actual una sobrerrepresentación en relación a la del Poder ejecutivo y diputados y senadores elegidos por el voto de millones de [email protected]

Además, siguiendo esa lógica, esta composición, a nuestro criterio, es inconstitucional, porque el artículo 114, que requiere la existencia de un equilibrio entre estos tres estamentos (igualdad en la cantidad de consejeros de cada uno de ellos), aumentaría la desproporción. Además, la representación del ámbito académico y científico está reducida a sólo uno, cuando el texto impone una pluralidad.

¿Cuál sería la solución para que el propósito enunciado por la presidente quede exento de una tacha de inconstitucionalidad? Entiendo que hay dos posibilidades: 1) que los representantes del Congreso Nacional no sean legisladores en ejercicio, sino personas elegidas por una mayoría de los tres cuartas partes de la totalidad de los componentes de ambas Cámaras reunidos en conjunto en sesión especial. Deberían surgir de una nómina de candidatos de prestigiosa trayectoria en la defensa de los derechos humanos y reconocido interés por la temática judicial, sometidos previamente a la consulta pública y en especial a organizaciones de relevancia en el ámbito judicial, profesional, académico y de los derechos humanos. (Desde luego, no se requiere que sean abogados). Los jueces, los abogados y los académicos y científicos deberían ser elegidos por el pueblo en comicios especiales, y su candidatura, propuesta no por partidos políticos sino por ONGs de todo carácter, sin fines de lucro, constituidas con una antigüedad no inferior a 5 años previos. La propaganda electoral sólo tendría que contener sus biografías. 2) que manteniendo el modo de elección actual, la representación legislativa y del Ejecutivo no sea necesariamente de abogados, y se eleve sensiblemente el número de académicos y científicos de otras disciplinas.

Tenemos la esperanza que la reforma contribuya a mejorar la administración de justicia, integrada por magistrados honestos, independientes e imparciales, consustanciados con los derechos y garantías constitucionales, con sensibilidad social y conocimiento de la realidad social, económica, cultural y política de su jurisdicción.

Szmukler es un ex miembro del Consejo de la Magistratura.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here