Informe especial I: La masacre de Margarita Belen

 

Por Cesar Panella

A casi nueve meses del golpe de 1976, los presos políticos de la Brigada de Investigaciones de Resistencia ya sabían que no había traslados los fines de semana. Sin embargo, a media tarde del domingo 12 de diciembre de 1976, integrantes de distintas fuerzas de seguridad y del ejército, ingresaron para llevarse –por lo menos- dos decenas de compañeros desde los distintos pabellones.

También trajeron militantes de otros lugares. A todos los tuvieron, durante largas y dramáticas horas, sometidos a sesiones de implacables palizas cuyos golpes eran más fuertes que los habituales, recuerdan los sobrevivientes.

Cuando llegaron las primeras sombras de la madrugada del lunes 13, se impuso un silencio de muerte. Partieron los camiones del ejército y llegaron hasta un paraje cercano a Margarita Belén, a menos de cuarenta kilómetros de Resistencia.

 Varios de los militantes llegaron muertos, dicen sus compañeros, producto de las palizas demenciales de aquella tarde noche.

Patricio Tierno, Néstor Salas, Carlos Zamudio, Luis Barco, Roberto Yedro, Delicia González, Luis Díaz, Fernando Piérola, Carlos Cairé, Julio Pereyra, Carlos Duarte, Carlos Tereschuk, Manuel Parodi Ocampo, Luis Fransen, Ema Cabral, Reinaldo Zapata Soñez y Mario Cuevas, son los nombres de los diecisiete de los veintidós fusilados que todos los años se recuerdan en Margarita Belén. Los otros cinco son no se conocen sus identidades.

Ellos venían de diferentes lugares del país, especialmente de la región del litoral, y aunque los diarios de estos días se empeñan en relacionarlos con el intento de copamiento del cuartel del Regimiento de Formosa, realizado por un grupo armado no identificado en octubre de 1975, no hay datos que confirmen la teoría. Se ha supuesto que las medidas, ordenadas por el entonces coronel Cristino Nicolaides, a la sazón jefe de la Séptima Brigada de Infantería, se tomaron como represalia del ataque efectuado el 5 de octubre de 1975 por un grupo armado no identificado contra la sede del Regimiento 29 de Formosa, produciendo un fuerte golpe a las fuerzas de seguridad.

Se conoce como Masacre de Margarita Belén a la tortura y fusilamiento de 22 presos políticos, en su mayoría militantes de la Juventud Peronista, ultimados en un operativo conjunto del Ejército Argentino y la Policía del Chaco durante la noche del 12 al 13 de diciembre de 1976, en un lugar cercano a la localidad de Margarita Belén, provincia del Chaco.

La intervención militar en la Provincia de Chaco era ejercida por el General Facundo Serrano, luego reemplazado por el Coronel José David Ruiz Palacios.

El domingo 12 de diciembre de 1976, al menos veintidós (22) miltantes de la Juventud Universitaria Peronista, Partido Auténtico, Juventud Peronista, Ligas Agrarias y Juventud Trabajadora Peronista entre otras organizaciones,  se encontraban detenidos e incomunicados en la Unidad Penitenciaria 7 de la ciudad de Resistencia fueron retirados de sus celdas, con el pretexto de su traslado a la cárcel de máxima seguridad de Formosa. Antes de ser fusilados, pasaron por la U 7, la Alcaidía y la Brigada de Investigaciones, donde fueron torturados brutalmente, en algunos casos casi hasta la muerte. Fueron trasladados en transportes militares a la Alcaidía de Resistencia. El ex-diputado de la Unión Cívica Radical Víctor Marchesini, también preso en la Alcaidía, informaría luego que fueron torturados en el comedor del establecimiento, antes de ser aislados en celdas individuales. En la ejecución del 13 de diciembre de 1976, el calvario de ”los elegidos” retirados de sus celdas fueron las torturas, las mujeres violadas, tres varones castrados y trasladados agonizantes al sitio fijado para el fusilamiento. Diecisiete (17) de ellos están plenamente identificados y de los otros cinco (dos mujeres y tres varones) aún hoy no se conocen sus identidades.

De acuerdo a testimonios presentados ante la CONADEP, los encargados de la tortura pertenecían al Destacamento de Inteligencia 124 del Ejército al mando del entonces teniente coronel Armando Hornos; los acompañaban agentes de la brigada de investigaciones de la policía del Chaco. Durante la noche, se presentó una comisión militar, que presentó órdenes de traslado para retirar a los detenidos; éstos fueron entregados, y transportados en dos camiones militares, custodiados por un patrullero de la policía del Chaco, hasta un descampado vecino a la localidad de Margarita Belén.

Los asesinos armaron la farsa del traslado de presos hacia la Provincia de Formosa y ataque subversivo. La columna marcha hacia Formosa como un cortejo que se detiene junto a un algarrobal situado en un camino vecinal próximo a la localidad de Margarita Belén. El operativo cumple su ritual febril con la ubicación de los detenidos en distintos vehículos, maniatados y debilitados por la tortura.

A las 6:30 el resplandor de un diciembre litoraleño se confunde con las ráfagas del aparente enfrentamiento y un pacto macabro sella el silencio que no pudo vencer al tiempo.

El fusilamiento se disfrazó, como era común en la práctica de la época, de un tiroteo fortuito acaecido durante un intento de huida de los prisioneros. El caso fue uno de los más de setecientos tomados en cuenta en el Juicio a las Juntas, en 1985, y por eso se condenó a los ex dictadores Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, que más tarde, en 1990, serían indultados por el entonces presidente Carlos Menem.

La versión oficial de los hechos indicó que la columna que trasladaba a los detenidos había sido atacada en la ruta nacional 11, y que en el combate subsiguiente tres de los presos fueron muertos, mientras que los restantes huyeron. Sin embargo, la investigación realizada por la CONADEP demostró, en base a informes proporcionados por un miembro de la policía chaqueña, Eduardo Ruiz Villasuso, que los presos no estaban en condiciones de huir; uno de ellos, Carlos Zamudio, había recibido días antes la visita de su esposa, que confirmó en declaraciones que no podía caminar siquiera por las torturas recibidas, mucho menos huir. De acuerdo a los escritos de Ruiz Villasuso, las mujeres fueron violadas, tres de los presos varones fueron castrados, y todos ellos torturados en el camino. Al llegar a Margarita Belén, fueron colocados en varios vehículos y fusilados.

El plan sigue con los trámites de rigor, los responsables jerárquicos y funcionarios judiciales asisten al lugar. En una camioneta traen lo necesario para un asado criollo que habrán de compartir. A pocos metros, amontonados en un camión, yacen los veintidós ejecutados.

 

Esa mañana, los medios de comunicación social emitían el parte de la Séptima Brigada de infantería con asiento en Corrientes: ”… Siendo aproximadamente las 4:45 horas del día 13 de diciembre una columna que transportaba detenidos subversivos hacia Formosa fue atacada por una banda armada en la ruta nacional número 11, próximo a la localidad chaqueña de Margarita Belén. Tres delincuentes subversivos fueron abatidos en el enfrentamiento producido, logrando escapar los restantes aprovechando la confusión y la oscuridad. Dos integrantes de la custodia resultaron heridos. Fuerzas combinadas de Ejército, Gendarmería Nacional y Policía Provincial, operan intensamente en la zona para lograr la detención de los prófugos. Se solicita a la población colabore con las fuerzas del orden proporcionándole cualquier información que facilite la localización de los delincuentes subversivos…”. Y sólo el recuerdo de quienes pudieron reconstruir a pesar del dolor fue hilvanando los párrafos de la verdadera historia que habrá de cubrir los espacios frágiles de nuestra memoria colectiva.

Si bien las muertes fueron presentadas luego como ”intento de fuga” o como ”enfrentamiento entre grupos antagónicos”, pero el propio ex jefe del Ejército Ricardo Brinzoni -fallecido en 2005- reconoció, ostentando ese cargo, que se había tratado de un ”fusilamiento encubierto”. En 1976 Brinzoni tenía el grado de capitán y se desempeñaba como secretario general de la Gobernación del Chaco que ejercía el también fallecido general Antonio Facundo Serrano.

Sus cadáveres nunca fueron entregados a sus familiares. Los familiares de las victimas siguen buscando sus restos y pidiendo justicia.

La masacre

 La esposa de Carlos Zamudio lo había visitado pocos días antes. Por el castigo recibido, el presunto fugado no podía caminar sin arrastrar los pies. A su familia le transmitieron sucesivamente tres versiones distintas sobre la fecha y lugar de su muerte. Un comunicado firmado por el coronel Aurelio Baguear sostuvo que había ocurrido el 13 de diciembre en Margarita Belén; la partida de defunción menciona el 17 de diciembre en Misiones; y un nuevo comunicado emitido en 1977 afirma que el enfrentamiento ocurrió el 16 de diciembre en Campo Grande, Misiones. La familia recibió un cajón cerrado, con prohibición de abrirlo, pero la autopsia del médico Guillermo Mendoza revela que no murió de bala sino de politraumatismo. Mirta Clara de Salas, que también estaba detenida, supo que su esposo había sido herido de un bayonetazo durante un interrogatorio.

Nicolaides emitió un comunicado alegando que la columna que trasladaba a los presos había sido atacada en la ruta 11, cerca de Margarita Belén, y que se generalizó un combate en el que tres ”Delincuentes Subversivos” fueron abatidos y los restantes huyeron. Varios fueron ubicados y muertos después, añadía. Sin embargo, cuando se presentó a reclamar la esposa de Fernando Piérola, que era uno de los presuntos prófugos, un oficial del Ejército firmó un certificado de viaje en el que anotó ”viuda de Pierola”. Luego explicó que se había tratado de ”un error de máquina”. El horrendo episodio constituyó el caso 678 en la causa 13, por el que la Cámara Federal de la Capital declaró responsable de homicidio agravado por alevosía al ex dictador Jorge Videla y lo condenó a prisión perpetua, de la que el presidente Carlos Menem lo rescató con el indulto. La Cámara dijo que la versión oficial no era verosímil y que los detenidos ”fueron muertos por las fuerzas encargadas de su traslado y no por elementos subversivos como oficialmente se anunciara”. Pese al supuesto traslado, el director de la cárcel a la que debían presuntamente llegar los detenidos declaró que nunca se habían recibido instrucciones tendientes a prepararles alojamiento. La justicia estableció que fueron ejecutados por personal militar durante el simulacro de fuga los detenidos Piérola, Zamudio, Manuel Parodi Ocampo, José Luis Barco, Alberto Duarte, Julio Pereyra, Reynaldo Soñaz, Omar Fransen, Roberto Yedro, Mario Cuevas, Patricio Tierno, Luis Alberto Díaz y Néstor Salas. Por el mismo caso, las Cámaras Federales de Rosario y Paraná habían citado a prestar declaración indagatoria a Nicolaides, al ex Comandante del Cuerpo de Ejército II, Leopoldo Fortunato Galtieri y al jefe de policía de Santa Fe, comisario general Wenceslao Ceniquel. Todos ellos también fueron indultados por Menem en 1989.

La confesión

Durante la audiencia del 5 de agosto de 1985 del juicio a los ex Comandantes, el ex miembro de la Conadep Edwin Tissembaum transmitió a los jueces los detalles de la confesión brindada en su lecho de muerte por el parapolicial Eduardo Pío Ruiz Villasuso, quien había sido herido por un oficial de la policía del Chaco. Tissembaum grabó su testimonio en la sala de terapia intensiva, ante un médico y un escribano que certificaron su lucidez. Antes de convertirse en colaborador policial y contrabandista, Ruiz Villasuso había sido militante peronista, detenido y procesado por asociación ilícita luego del golpe militar de 1955. Según su relato los muertos a golpes fueron diecisiete hombres y cuatro mujeres. Entre los participantes en la masacre mencionó a los entonces capitanes Bianchi y Rampulla, tenientes primeros Pateta y Chancaca Martínez Segón, subteniente Simoni y auxiliares de Inteligencia Valussi y Edgardo Eugenio Vicente, todos del Destacamento de Inteligencia 124, que estaba a cargo del coronel Hornos, al comisario general Carlos Alcides Thomas y a los sargentos Gabino Manader y Cardozo. Ruiz Villasuso también nombró entre los responsables al ex interventor militar en El Chaco, general Facundo Serrano. La hija del ex interventor, María Inés Serrano, es la esposa del actual jefe del Ejército, teniente general Martín Antonio Balza.

Algunos de los nombres implicados en los fusilamientos a los jóvenes militantes

Jorge Alcides Larrateguy, Athos Gustavo Renes, Rafael Carnero Sabol, Norberto Raúl Tosso, Luís Alberto Pateta, Ernesto Jorge Simoni, Aldo Héctor Martínez Segon, Horacio Losito, Ricardo Guillermo Reyes, Germán Emilio Riquelme, Cristino Nicolaides (Comandante de la VII Brigada, con asiento en Corrientes, habría firmado la orden de ”traslado”), Ricardo Brinzoni (Secretario General de la Intervención), Hornos (al mando del Destacamento de Inteligencia 124 del Ejército), Oscar José Zucconi (Ministro de Gobierno de la Intervención).

Las víctimas

Patricio Blas TIERNO – 24 años – Buenos Aires – La Plata – Juventud Univ. Peronista – Estudiante de abogacía. Nestor Carlos SALA – 32 Años – Buenos Aires – Quilmes – Partido Auténtico – Estudiante de Arquitectura (La Plata). Carlos ZAMUDIO – 28 Años – Chaco – Resistencia – Juventud Peronista – Estudiante de Ciencias Económicas (UNNE). Luis Angel BARCO – 26 Años – Chaco – Sáenz Peña – Juventud Univ. Peronista – Estudiante UTN – Empleado de Ferrocarriles.

Roberto H. YEDRO – 28 Años – Corrientes – Juventud Peronista – Abogado. Delicia GONZALEZ – 41 Años – Corrientes – Goya – Ligas Agraria – Maestra Rural. Luis DIAZ – 25 Años – Corrientes – Mercedes – Juventud Trabajadora Peronista – Estudiante de Ciencias Económicas (UNNE). Fernando G. PIEROLA – 25 Años – Entre Ríos – Paraná – Juventud Peronista – Estudiante de Arquitectura (UNNE). Raúl María CAIRE – 27 Años – Entre Ríos – Concordia – Juventud Peronista – Empleado Bancario. Julio PEREYRA – 24 Años – Formosa – Juventud Peronista – Maestro – Estudiante Ingeniería (UNNE). Carlos Alberto DUARTE – 24 Años – Misiones – Puerto Esperanza – Juventud Univ. Peronista – Estudiante Ciencias Económicas (UNNE). Carlos TERESZECUK – 23 Años – Misiones – Posadas – Juventud Peronista – Ex seminarista – Estudiante Trabajo Social (actual UNAM – Vice Pte. Ctro. Estudiantes) – Secretario Diputado Partido Autentico (Mnes). Manuel PARODI OCAMPO – 26 Años – Misiones – Posadas – Juventud Peronista – Ex seminarista – Estudiante Filosofía Instituto Montoya Misiones. Luis Arturo FRANSEN – 22 Años – Misiones – Posadas – Juventud Peronista – Empleado de Correo. Ema Beatriz CABRAL – 28 Años – Santa Fé – Juventud Peronista – Terapista Ocupacional. Soñéz Reinaldo ZAPATA – 36 Años – Santa Fe – Juventud Peronista – Profesor de física, química y matemáticas. Mario CUEVAS – 25 Años – Santa Fe – Reconquista – Juventud Peronista – Técnico Mecánico.

Fuentes consultadas: Página El Ortiva

Página 12                                                                                              

Patricia Da Luz (06/12/2002 La Revista – Diario Primera Edición. Posadas, Misiones, Argentina)

www.margaritabelen.chaco.com.ar

Diario Norte

Carlos del Frade para www.postalesdelsur.net  

Chaco Cultura

Chaco día por día.com

Wilkipedia

H.I.J.O.S. Chaco

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando llegaron las primeras sombras de la madrugada del lunes 13, se impuso un silencio de muerte.

Por Cesar Panella

A casi nueve meses del golpe de 1976, los presos políticos de la Brigada de Investigaciones de Resistencia ya sabían que no había traslados los fines de semana. Sin embargo, a media tarde del domingo 12 de diciembre de 1976, integrantes de distintas fuerzas de seguridad y del ejército, ingresaron para llevarse –por lo menos- dos decenas de compañeros desde los distintos pabellones.

También trajeron militantes de otros lugares. A todos los tuvieron, durante largas y dramáticas horas, sometidos a sesiones de implacables palizas cuyos golpes eran más fuertes que los habituales, recuerdan los sobrevivientes.

Cuando llegaron las primeras sombras de la madrugada del lunes 13, se impuso un silencio de muerte. Partieron los camiones del ejército y llegaron hasta un paraje cercano a Margarita Belén, a menos de cuarenta kilómetros de Resistencia.

 Varios de los militantes llegaron muertos, dicen sus compañeros, producto de las palizas demenciales de aquella tarde noche.

Patricio Tierno, Néstor Salas, Carlos Zamudio, Luis Barco, Roberto Yedro, Delicia González, Luis Díaz, Fernando Piérola, Carlos Cairé, Julio Pereyra, Carlos Duarte, Carlos Tereschuk, Manuel Parodi Ocampo, Luis Fransen, Ema Cabral, Reinaldo Zapata Soñez y Mario Cuevas, son los nombres de los diecisiete de los veintidós fusilados que todos los años se recuerdan en Margarita Belén. Los otros cinco son no se conocen sus identidades.

Ellos venían de diferentes lugares del país, especialmente de la región del litoral, y aunque los diarios de estos días se empeñan en relacionarlos con el intento de copamiento del cuartel del Regimiento de Formosa, realizado por un grupo armado no identificado en octubre de 1975, no hay datos que confirmen la teoría. Se ha supuesto que las medidas, ordenadas por el entonces coronel Cristino Nicolaides, a la sazón jefe de la Séptima Brigada de Infantería, se tomaron como represalia del ataque efectuado el 5 de octubre de 1975 por un grupo armado no identificado contra la sede del Regimiento 29 de Formosa, produciendo un fuerte golpe a las fuerzas de seguridad.

Se conoce como Masacre de Margarita Belén a la tortura y fusilamiento de 22 presos políticos, en su mayoría militantes de la Juventud Peronista, ultimados en un operativo conjunto del Ejército Argentino y la Policía del Chaco durante la noche del 12 al 13 de diciembre de 1976, en un lugar cercano a la localidad de Margarita Belén, provincia del Chaco.

La intervención militar en la Provincia de Chaco era ejercida por el General Facundo Serrano, luego reemplazado por el Coronel José David Ruiz Palacios.

El domingo 12 de diciembre de 1976, al menos veintidós (22) miltantes de la Juventud Universitaria Peronista, Partido Auténtico, Juventud Peronista, Ligas Agrarias y Juventud Trabajadora Peronista entre otras organizaciones,  se encontraban detenidos e incomunicados en la Unidad Penitenciaria 7 de la ciudad de Resistencia fueron retirados de sus celdas, con el pretexto de su traslado a la cárcel de máxima seguridad de Formosa. Antes de ser fusilados, pasaron por la U 7, la Alcaidía y la Brigada de Investigaciones, donde fueron torturados brutalmente, en algunos casos casi hasta la muerte. Fueron trasladados en transportes militares a la Alcaidía de Resistencia. El ex-diputado de la Unión Cívica Radical Víctor Marchesini, también preso en la Alcaidía, informaría luego que fueron torturados en el comedor del establecimiento, antes de ser aislados en celdas individuales. En la ejecución del 13 de diciembre de 1976, el calvario de ”los elegidos” retirados de sus celdas fueron las torturas, las mujeres violadas, tres varones castrados y trasladados agonizantes al sitio fijado para el fusilamiento. Diecisiete (17) de ellos están plenamente identificados y de los otros cinco (dos mujeres y tres varones) aún hoy no se conocen sus identidades.

De acuerdo a testimonios presentados ante la CONADEP, los encargados de la tortura pertenecían al Destacamento de Inteligencia 124 del Ejército al mando del entonces teniente coronel Armando Hornos; los acompañaban agentes de la brigada de investigaciones de la policía del Chaco. Durante la noche, se presentó una comisión militar, que presentó órdenes de traslado para retirar a los detenidos; éstos fueron entregados, y transportados en dos camiones militares, custodiados por un patrullero de la policía del Chaco, hasta un descampado vecino a la localidad de Margarita Belén.

Los asesinos armaron la farsa del traslado de presos hacia la Provincia de Formosa y ataque subversivo. La columna marcha hacia Formosa como un cortejo que se detiene junto a un algarrobal situado en un camino vecinal próximo a la localidad de Margarita Belén. El operativo cumple su ritual febril con la ubicación de los detenidos en distintos vehículos, maniatados y debilitados por la tortura.

A las 6:30 el resplandor de un diciembre litoraleño se confunde con las ráfagas del aparente enfrentamiento y un pacto macabro sella el silencio que no pudo vencer al tiempo.

El fusilamiento se disfrazó, como era común en la práctica de la época, de un tiroteo fortuito acaecido durante un intento de huida de los prisioneros. El caso fue uno de los más de setecientos tomados en cuenta en el Juicio a las Juntas, en 1985, y por eso se condenó a los ex dictadores Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, que más tarde, en 1990, serían indultados por el entonces presidente Carlos Menem.

La versión oficial de los hechos indicó que la columna que trasladaba a los detenidos había sido atacada en la ruta nacional 11, y que en el combate subsiguiente tres de los presos fueron muertos, mientras que los restantes huyeron. Sin embargo, la investigación realizada por la CONADEP demostró, en base a informes proporcionados por un miembro de la policía chaqueña, Eduardo Ruiz Villasuso, que los presos no estaban en condiciones de huir; uno de ellos, Carlos Zamudio, había recibido días antes la visita de su esposa, que confirmó en declaraciones que no podía caminar siquiera por las torturas recibidas, mucho menos huir. De acuerdo a los escritos de Ruiz Villasuso, las mujeres fueron violadas, tres de los presos varones fueron castrados, y todos ellos torturados en el camino. Al llegar a Margarita Belén, fueron colocados en varios vehículos y fusilados.

El plan sigue con los trámites de rigor, los responsables jerárquicos y funcionarios judiciales asisten al lugar. En una camioneta traen lo necesario para un asado criollo que habrán de compartir. A pocos metros, amontonados en un camión, yacen los veintidós ejecutados.

 

Esa mañana, los medios de comunicación social emitían el parte de la Séptima Brigada de infantería con asiento en Corrientes: ”… Siendo aproximadamente las 4:45 horas del día 13 de diciembre una columna que transportaba detenidos subversivos hacia Formosa fue atacada por una banda armada en la ruta nacional número 11, próximo a la localidad chaqueña de Margarita Belén. Tres delincuentes subversivos fueron abatidos en el enfrentamiento producido, logrando escapar los restantes aprovechando la confusión y la oscuridad. Dos integrantes de la custodia resultaron heridos. Fuerzas combinadas de Ejército, Gendarmería Nacional y Policía Provincial, operan intensamente en la zona para lograr la detención de los prófugos. Se solicita a la población colabore con las fuerzas del orden proporcionándole cualquier información que facilite la localización de los delincuentes subversivos…”. Y sólo el recuerdo de quienes pudieron reconstruir a pesar del dolor fue hilvanando los párrafos de la verdadera historia que habrá de cubrir los espacios frágiles de nuestra memoria colectiva.

Si bien las muertes fueron presentadas luego como ”intento de fuga” o como ”enfrentamiento entre grupos antagónicos”, pero el propio ex jefe del Ejército Ricardo Brinzoni -fallecido en 2005- reconoció, ostentando ese cargo, que se había tratado de un ”fusilamiento encubierto”. En 1976 Brinzoni tenía el grado de capitán y se desempeñaba como secretario general de la Gobernación del Chaco que ejercía el también fallecido general Antonio Facundo Serrano.

Sus cadáveres nunca fueron entregados a sus familiares. Los familiares de las victimas siguen buscando sus restos y pidiendo justicia.

La masacre

 La esposa de Carlos Zamudio lo había visitado pocos días antes. Por el castigo recibido, el presunto fugado no podía caminar sin arrastrar los pies. A su familia le transmitieron sucesivamente tres versiones distintas sobre la fecha y lugar de su muerte. Un comunicado firmado por el coronel Aurelio Baguear sostuvo que había ocurrido el 13 de diciembre en Margarita Belén; la partida de defunción menciona el 17 de diciembre en Misiones; y un nuevo comunicado emitido en 1977 afirma que el enfrentamiento ocurrió el 16 de diciembre en Campo Grande, Misiones. La familia recibió un cajón cerrado, con prohibición de abrirlo, pero la autopsia del médico Guillermo Mendoza revela que no murió de bala sino de politraumatismo. Mirta Clara de Salas, que también estaba detenida, supo que su esposo había sido herido de un bayonetazo durante un interrogatorio.

Nicolaides emitió un comunicado alegando que la columna que trasladaba a los presos había sido atacada en la ruta 11, cerca de Margarita Belén, y que se generalizó un combate en el que tres ”Delincuentes Subversivos” fueron abatidos y los restantes huyeron. Varios fueron ubicados y muertos después, añadía. Sin embargo, cuando se presentó a reclamar la esposa de Fernando Piérola, que era uno de los presuntos prófugos, un oficial del Ejército firmó un certificado de viaje en el que anotó ”viuda de Pierola”. Luego explicó que se había tratado de ”un error de máquina”. El horrendo episodio constituyó el caso 678 en la causa 13, por el que la Cámara Federal de la Capital declaró responsable de homicidio agravado por alevosía al ex dictador Jorge Videla y lo condenó a prisión perpetua, de la que el presidente Carlos Menem lo rescató con el indulto. La Cámara dijo que la versión oficial no era verosímil y que los detenidos ”fueron muertos por las fuerzas encargadas de su traslado y no por elementos subversivos como oficialmente se anunciara”. Pese al supuesto traslado, el director de la cárcel a la que debían presuntamente llegar los detenidos declaró que nunca se habían recibido instrucciones tendientes a prepararles alojamiento. La justicia estableció que fueron ejecutados por personal militar durante el simulacro de fuga los detenidos Piérola, Zamudio, Manuel Parodi Ocampo, José Luis Barco, Alberto Duarte, Julio Pereyra, Reynaldo Soñaz, Omar Fransen, Roberto Yedro, Mario Cuevas, Patricio Tierno, Luis Alberto Díaz y Néstor Salas. Por el mismo caso, las Cámaras Federales de Rosario y Paraná habían citado a prestar declaración indagatoria a Nicolaides, al ex Comandante del Cuerpo de Ejército II, Leopoldo Fortunato Galtieri y al jefe de policía de Santa Fe, comisario general Wenceslao Ceniquel. Todos ellos también fueron indultados por Menem en 1989.

La confesión

Durante la audiencia del 5 de agosto de 1985 del juicio a los ex Comandantes, el ex miembro de la Conadep Edwin Tissembaum transmitió a los jueces los detalles de la confesión brindada en su lecho de muerte por el parapolicial Eduardo Pío Ruiz Villasuso, quien había sido herido por un oficial de la policía del Chaco. Tissembaum grabó su testimonio en la sala de terapia intensiva, ante un médico y un escribano que certificaron su lucidez. Antes de convertirse en colaborador policial y contrabandista, Ruiz Villasuso había sido militante peronista, detenido y procesado por asociación ilícita luego del golpe militar de 1955. Según su relato los muertos a golpes fueron diecisiete hombres y cuatro mujeres. Entre los participantes en la masacre mencionó a los entonces capitanes Bianchi y Rampulla, tenientes primeros Pateta y Chancaca Martínez Segón, subteniente Simoni y auxiliares de Inteligencia Valussi y Edgardo Eugenio Vicente, todos del Destacamento de Inteligencia 124, que estaba a cargo del coronel Hornos, al comisario general Carlos Alcides Thomas y a los sargentos Gabino Manader y Cardozo. Ruiz Villasuso también nombró entre los responsables al ex interventor militar en El Chaco, general Facundo Serrano. La hija del ex interventor, María Inés Serrano, es la esposa del actual jefe del Ejército, teniente general Martín Antonio Balza.

Algunos de los nombres implicados en los fusilamientos a los jóvenes militantes

Jorge Alcides Larrateguy, Athos Gustavo Renes, Rafael Carnero Sabol, Norberto Raúl Tosso, Luís Alberto Pateta, Ernesto Jorge Simoni, Aldo Héctor Martínez Segon, Horacio Losito, Ricardo Guillermo Reyes, Germán Emilio Riquelme, Cristino Nicolaides (Comandante de la VII Brigada, con asiento en Corrientes, habría firmado la orden de ”traslado”), Ricardo Brinzoni (Secretario General de la Intervención), Hornos (al mando del Destacamento de Inteligencia 124 del Ejército), Oscar José Zucconi (Ministro de Gobierno de la Intervención).

Las víctimas

Patricio Blas TIERNO – 24 años – Buenos Aires – La Plata – Juventud Univ. Peronista – Estudiante de abogacía. Nestor Carlos SALA – 32 Años – Buenos Aires – Quilmes – Partido Auténtico – Estudiante de Arquitectura (La Plata). Carlos ZAMUDIO – 28 Años – Chaco – Resistencia – Juventud Peronista – Estudiante de Ciencias Económicas (UNNE). Luis Angel BARCO – 26 Años – Chaco – Sáenz Peña – Juventud Univ. Peronista – Estudiante UTN – Empleado de Ferrocarriles.

Roberto H. YEDRO – 28 Años – Corrientes – Juventud Peronista – Abogado. Delicia GONZALEZ – 41 Años – Corrientes – Goya – Ligas Agraria – Maestra Rural. Luis DIAZ – 25 Años – Corrientes – Mercedes – Juventud Trabajadora Peronista – Estudiante de Ciencias Económicas (UNNE). Fernando G. PIEROLA – 25 Años – Entre Ríos – Paraná – Juventud Peronista – Estudiante de Arquitectura (UNNE). Raúl María CAIRE – 27 Años – Entre Ríos – Concordia – Juventud Peronista – Empleado Bancario. Julio PEREYRA – 24 Años – Formosa – Juventud Peronista – Maestro – Estudiante Ingeniería (UNNE). Carlos Alberto DUARTE – 24 Años – Misiones – Puerto Esperanza – Juventud Univ. Peronista – Estudiante Ciencias Económicas (UNNE). Carlos TERESZECUK – 23 Años – Misiones – Posadas – Juventud Peronista – Ex seminarista – Estudiante Trabajo Social (actual UNAM – Vice Pte. Ctro. Estudiantes) – Secretario Diputado Partido Autentico (Mnes). Manuel PARODI OCAMPO – 26 Años – Misiones – Posadas – Juventud Peronista – Ex seminarista – Estudiante Filosofía Instituto Montoya Misiones. Luis Arturo FRANSEN – 22 Años – Misiones – Posadas – Juventud Peronista – Empleado de Correo. Ema Beatriz CABRAL – 28 Años – Santa Fé – Juventud Peronista – Terapista Ocupacional. Soñéz Reinaldo ZAPATA – 36 Años – Santa Fe – Juventud Peronista – Profesor de física, química y matemáticas. Mario CUEVAS – 25 Años – Santa Fe – Reconquista – Juventud Peronista – Técnico Mecánico.

Fuentes consultadas: Página El Ortiva

Página 12                                                                                              

Patricia Da Luz (06/12/2002 La Revista – Diario Primera Edición. Posadas, Misiones, Argentina)

www.margaritabelen.chaco.com.ar

Diario Norte

Carlos del Frade para www.postalesdelsur.net  

Chaco Cultura

Chaco día por día.com

Wilkipedia

H.I.J.O.S. Chaco

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here