El intelectual brasileño advierte sobre la necesidad de ”negociar regionalmente” con China para aprovechar la expansión de la demanda internacional. Eso permitiría mejorar la relación asimétrica que existe con el gigante asiático Theotonio dos Santos es uno de los principales intelectuales de Brasil y, junto a otros académicos, desarrolló en las décadas del ’60 y ’70 la Teoría de la Dependencia que marcó el terreno político de toda Latinoamérica. La semana pasada volvió a la Argentina para participar del Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo y, en diálogo con BAE sentenció que ”el neoliberalismo como corriente está en su fase terminal”.

Además, pronosticó buenas perspectivas económicas para Latinoamérica y evaluó que el crecimiento asiático requiere ”de nuestros productos para sostenerse”, por lo que consideró que la región tiene ”condiciones muy favorables para negociar con ellos”.

”La lógica internacional está generando otros centros de poder mundial”, analizó el intelectual, y subrayó: ”Estamos en una situación de la economía mundial absolutamente nueva”.

–¿El mundo se está acercando a un fin del neoliberalismo o sólo a un reacomodamiento de piezas?

–El neoliberalismo como corriente está en su fase terminal. Digamos que está muerto, pero no enterrado. Para enterrarlo es necesario un pensamiento fuerte acompañado por prácticas fuertes. Ellos mantienen aún el control sobre instrumentos claves, como por ejemplo los bancos centrales, que consiguieron sacarlos del contexto de avances democráticos. Es un bastión muy fuerte que está asociado al capital financiero que pretende poner al Estado a su completa disposición. Y los Estados Unidos y Europa son un claro ejemplo de eso.

Estamos en una situación de la economía mundial absolutamente nueva. Solamente el hecho de que se distribuya el poder mundial de esta forma, por lo menos pone en cuestión un sistema imperialista mundial que fue la base de expansión del capitalismo y todo este pensamiento liberal. Incluso, hasta el liberalismo keynesiano está en crisis.

–¿Cuál es la vigencia actual de la Teoría de la Dependencia?

–La Teoría de la Dependencia tuvo el rol de haber denunciado todas esas falsedades y, a la vez, haber llamado la atención sobre la necesidad de mantener una perspectiva de las soberanías nacionales. Se han tomado en consideración muchos elementos de nuestra crítica, pero no se han integrado plenamente aún. La lógica internacional está generando otros centros de poder mundial. Quiero decir: el potencial de desarrollo de la economía mundial comenzó a desplazarse, en la medida en que Asia establece una cooperación intrarregional muy fuerte y China organiza su articulación con la economía mundial en un proceso en el que los Estados Unidos se le abren también como una forma de acentuar la división con la Unión Soviética. En la década del ’90 ya percibíamos esto como la inauguración de una nueva fase de correlación de fuerzas mundiales.

–¿La limitada consecuencia que mostró la crisis europea y norteamericana sobre América latina implica que la región ahora es dependiente de China?

–No se trata de una nueva relación de dependencia, sino de una interacción económica muy fuerte en la que nosotros aprovechamos esa circunstancia como productores de materia prima y productos agrícolas, lo que nos ha dado un superávit enorme, que fue convertido en reservas que también nos dan poder financiero. Ahora, cuidado, porque si no lo utilizamos bien no vamos a perder la condición de subordinación.

–¿Qué implicaría utilizarlo bien?

–Negociar regionalmente esta exportación. No se trata simplemente de aprovechar la gran expansión de la demanda asiática, sino de negociar. Ellos necesitan de estos productos para sostener el crecimiento anual que tienen, por lo tanto podemos negociar con ellos en condiciones muy favorables.

–Como región…

–Sí, sí. Nacionalmente también se puede, pero muy poco, porque las escalas que maneja China son verdaderamente muy grandes, planetarias. Si no avanzamos regionalmente, no tenemos muchas condiciones para negociar.

”Tenemos las riquezas naturales más importantes del mundo”

–¿Cuál es su lectura sobre el proceso político que está viviendo hoy América del Sur?

–Es un proceso muy interesante que exige avances constantemente. Se ha avanzado, aunque es necesario llevar más lejos esta nueva distribución de ingresos. No hay ninguna razón para que el hecho de que estemos expandiendo nuestras exportaciones haga que abandonemos el desarrollo del mercado interno.

–¿No tendría por qué haber antinomias entre exportación y mercado interno?

–Para nada. Porque es este mercado interno el que implica una demanda industrial y por lo tanto es un estímulo para una industria nacional, aunque no creo que tengamos una pequeña burguesía capaz de responder a eso sin una política de estímulos muy concretos.

–¿Como el manejo cambiario?

–Por ejemplo. O con tasas de interés. Tenemos que tener nuestro banco del Sur.

–¿A pesar de la crisis mundial, se pueden mantener las perspectivas económicas en un nivel favorable para la región?

–Sí, es un momento muy favorable. La perspectiva regional de Latinoamérica es que tenemos las riquezas naturales más importantes del mundo. Se pueden hacer exigencias superiores y se puede desarrollar científica y tecnológicamente. Sin nosotros no opera ninguno de ellos.

Perfil

Theotonio dos Santos se autodefine como ”científico social”. Nació en Minas Gerais, a fines de 1936, poco después de que la atención mundial se centrara en la Guerra Civil española.

Fue fundador de la Teoría de la Dependencia, testigo presencial del golpe de Estado a Salvador Allende y luchador contra el neoliberalismo.

Es profesor emérito de la Universidad Federal Fluminense y coordina la Cátedra y Red Unesco-UNU de Economía y Desarrollo Sustentable.

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