Reunirlos a los cuatro, en la mesa de un estudio de radio, ya de por sí es un mérito periodístico. Un hallazgo que debe reconocérsele, en este caso, al equipo del programa Marca de Radio. Durante una hora, Andrés Larroque, Fernando ”Chino” Navarro, Carlos Raimundi y Luis D’Elía, contestaron preguntas. Los cuatro forman parte de Unidos y Organizados, el espacio político del oficialismo que viene creciendo desde que se lanzó, a fines de abril, con un acto masivo en la cancha de Vélez. Los cuatro dirigentes están acostumbrados a debatir lejos de los micrófonos, en los plenarios de Unidos y Organizados, pero esta vez se animaron a analizar la coyuntura política desde el aire de La Red (AM 910), en el ciclo que conduce el periodista Eduardo Aliverti. El secretario general de La Cámpora, el referente del Movimiento Evita, el titular de la Federación de Tierra y Vivienda y el diputado de Nuevo Encuentro, de origen radical, sorprendieron con una fuerte advertencia sobre un plan desestabilizador impulsado por el Grupo Clarín. ”Clarín está jugado claramente a destituirnos. Y esto lo sé, efectivamente, porque yo hablo con gente que tiene llegada en Clarín”, aseguró Navarro, diputado bonaerense y miembro de la conducción del Evita.
En la entrevista, Larroque, Navarro, Raimundi y D’Elía coincidieron en que el grupo de medios que encabeza Héctor Magnetto intentará construir un escenario político en el que una eventual ”destitución” de la presidenta Cristina Fernández no sea algo estrambótico. Según Navarro, la campaña de hostigamiento de Clarín se desplegará en torno a dos hipótesis, de acuerdo a cómo evolucionen los acontecimientos. ”Clarín quiere destituir a Cristina. Y esto es así, por más que después digan en las editoriales que estamos locos. Hay una voluntad concreta, de máxima, de destituirla. Y de mínima, apuntan a que el proceso de transición que va a empezar con la discusión de las listas de 2013, y que cierra cuando se defina quién será el o la candidata presidencial de 2015, sea conducido por alguien de la estructura tradicional de la política, o sea del PJ”, informó Navarro.
Las advertencias sobre eventuales planes de desestabilización se escucharon el sábado. Fueron uno de los puntos fuertes del programa que conduce Aliverti. Navarro incluso aseguró que si Hugo Chávez hubiera sido derrotado en Venezuela, en la Argentina se habría realizado un cacerolazo a la semana siguiente, con el objetivo de forzar una asamblea legislativa o un juicio político contra la jefa de Estado. ”Era algo clavado”, remarcó. Los otros invitados se mostraron en sintonía con el análisis del diputado provincial del Evita.”No sólo la quieren destituir a Cristina. Quieren hacer pedazos su prestigio personal, quieren destruir todos los símbolos y contenidos de este tiempo político para que nadie, nunca, durante muchos años, se atreva a hacer lo que hicieron Néstor y Cristina. No sólo quieren echarla. Quieren hacerla mierda, además”, advirtió, contundente, D’Elía.

CORNETA DESTITUYENTE. El matancero está viviendo en persona lo que sus compañeros definen como una campaña de desprestigio: la producción del programa PPT de Canal 13, que conduce Jorge Lanata, lo estuvo investigando por un plan de loteo y escrituración a través de una cooperativa en un predio de 65 hectáreas sobre el kilómetro 38 de la Ruta 3, el barrio San Francisco Javier. Para los cuatro dirigentes de Unidos y Organizados, el endurecimiento –a niveles pocas veces visto– de la línea editorial del Grupo Clarín está estrechamente asociado al debate judicial sobre el desprendimiento de licencias por parte del multimedios. ”Clarín simboliza la pelea central, la madre de las batallas. Ellos históricamente respetaron la ley y las instituciones, siempre que fueran funcionales a lo que ellos querían. Pero cuando les tocan un interés, la ley pasa a importarles un bledo. Y la disputa, ahora, es claramente voltear al gobierno”, dijo Raimundi. De los cuatro invitados del sábado, Larroque es el que tiene trato más frecuente con la presidenta. El sábado, en el programa de Aliverti, explicó por qué el kirchnerismo suele manejarse con tanto secreto a la hora de preparar medidas. ”No nos gusta adelantarle la agenda a Magnetto. En eso hay que ser inteligente. Si uno le avisa sobre lo que va a hacer a quien hoy está conspirando para interrumpir este proyecto político, para destituir al gobierno, sería un error. Porque ya se han obturado muchas iniciativas. Nosotros tuvimos una época en la que funcionarios de gobierno, que hoy son acérrimos enemigos y recorren TN, se caracterizaban por adelantarles al Grupo Clarín, a Magnetto y a las corporaciones las iniciativas que íbamos a lanzar”, reveló Larroque.
Los cuatro dirigentes de Unidos y Organizados le dedicaron un largo párrafo a cuáles son los objetivos de ese espacio político, que desde hace meses está recorriendo el país con actos en canchas de fútbol y gimnasios cerrados. Plantearon cuál es la relación con el Partido Justicialista, al que diferenciaron del peronismo (”el peronismo, en la Argentina, es una cultura, una memoria histórica, un capital simbólico”, diferenció Raimundi). Luego, y ante una pregunta específica por parte del anfitrión, Larroque, Navarro, Raimundi y D’Elía hicieron un análisis compartido sobre la relación del kirchnerismo con los sectores medios. Allí surgió, obviamente, la cuestión de los cacerolazos. ”Lo central de Unidos y Organizados es si logramos construir, sin sectarismos, con la mayor amplitud posible, la mayoría necesaria que se requiere en esta etapa para que quien conduce a la militancia y los sectores populares, que es Cristina, pueda seguir adelante con este proceso de profundización”, dijo Navarro.
Larroque buscó despejar mitos sobre algunos lugares comunes del análisis sobre la estructura territorial del PJ, como la igualación de todos los intendentes del Conurbano como una ”liga de barones” con los mismos códigos y posicionamientos políticos. ”Hay compañeros intendentes que están muy comprometidos, por convicción, con la profundización de este proyecto; otros que son más tibios, diría, y otros que decididamente están en contra. Y lo han demostrado en cómo juegan en los procesos electorales. Lo que estamos discutiendo con Unidos y Organizados es cómo construimos un instrumento político que pueda articular con gobernadores e intendentes, con el armado de base territorial y también con los sectores nuevos que se han incorporado, los jóvenes, y con los compañeros del movimiento obrero. Queremos un instrumento que pueda ser eficaz en la política cotidiana. Porque durante años se olvidó en la Argentina que la política es una práctica diaria, territorial y permanente. Por muchos años la política quedó reducida a la participación de ciertos referentes en los medios de comunicación. Algunos muchachos siguen pensando así, que la política consiste en ir a la tele y nada más. La historia ya les va dando la espalda”, se explayó el líder camporista.

NO EMPUJAR A LA OTRA VEREDA. Los cuatro dirigentes también opinaron sobre cuál debe ser la actitud del kirchnerismo ante la aparición de los cacerolazos. Navarro señaló que la campaña de hostigamiento de Clarín y La Nación tenía mucho que ver con el fenómeno (”Mi nene, de siete años, me dijo el otro día: ‘papi, Cristina es la mejor presidenta pero se equivoca con lo de los dólares’. Se lo había dicho un compañero del colegio. Y estoy hablando de pibes de siete años, imagínese los que no tienen siete años y tienen alguna pretensión o veleidad de viajar, lo que es legítimo además”), pero llamó a no cometer el ”error” de ”empujar a la vereda de enfrente” a los sectores medios y medios-altos que en los últimos meses aparecen como distanciados del oficialismo. ”Los que estuvieron en la calle caceroleando no son monolíticos entre ellos. Hay un grupo duro que nos odia, por supuesto, como odió a Yrigoyen, a Rosas, a Illia y a Alfonsín, y a toda expresión nacional y popular con sus más y sus menos. Porque no ven con buenos ojos el ascenso de sectores sociales que para ellos deben estar congelados en un lugar y nunca ascender. Después, hay otro grupo que puede definirse a partir de lo que decía Jauretche sobre los tilingos, un sector en el que a veces uno mismo –y me incluyo– puede estar sin darse cuenta, sobre todo cuando nos creemos que porque leímos algo o tenemos formación o más información sabemos más que el resto. Yo digo que tenemos que ser muy pacientes, leer bien los hechos y tener la responsabilidad, si queremos construir mayorías, de priorizar lo principal y dejar de lado las cuestiones secundarias: porque ese último sector, que desde 1983 para acá oscila con su voto entre Alende, la Ucedé, la reelección de Menem, Chacho y De la Rúa, o Cavallo, también nos puede haber votado a nosotros. ¿Por qué? Porque les fue bien. ¿O cuándo les fue mejor a los sectores medio-altos como en los últimos años de Cristina?”, argumentó Navarro.
Antes de despedirse, los cuatro referentes de Unidos y Organizados opinaron sobre las elecciones de medio término de 2013. Que como todo comicio legislativo –por la menor polarización– implica dificultades para los gobiernos. ”Hay muchos neoliberales conservadores agazapados, esperando el turno. Ahora están tragando ácido gástrico y bancándosela. Pero están agazapados. Yo tengo claro que nunca voy a acompañar como sucesor de este proceso inmenso de acumulación de los trabajadores y las clases medias en la Argentina a un neoliberal conservador”, avisó D’Elía. ”Nuestra obligación, la de aquellos que queremos una Argentina sin pobres y sin tutelas de ningún tipo, porque Clarín no sólo quiere tutelarnos sino conducirnos, es tratar de que la mayoría que quiere un país con justicia social esté conducida por alguien con mucho poder institucional y político. Hoy, quien nos conduce es Cristina. Entonces, tenemos que darle poder con una gran elección en 2013. Que la podemos hacer, no tenga dudas, porque vamos a crecer económicamente y hay condiciones objetivas. Y aclaro que no estoy pensando en repetir el 54% o 55%, porque es incomparable una elección ejecutiva con una legislativa. Pero sí digo que podemos estar largamente por encima del 40%, largamente, y para eso, en ese esquema, aparte de lo electoral, nuestra obligación día a día es construir mucha organización. En la cuadra, en la parroquia, en el asentamiento, en el club, en el centro cultural. Para que seamos cientos de miles en la calle, en la instancia que se requiera, para festejar o para bancar”, analizó Navarro. «

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